ISLAS A LA DERIVA

  • URL copiada al portapapeles

Invitada


29 Jul 2020

Por: Mar PICAZO

La nueva novela de Lara Prescott; Los secretos que guardamos (Seix Barral), es una telaraña de historias conectadas en la Rusia de Stalin, los años cincuenta y la obra cumbre del escritor ruso Boris Pasternak, Doctor Zhivago, publicada en Italia en1957.

Novela por la cual el escritor fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1958; sin embargo, Pasternak se vio obligado a rechazarlo debido a la presión gubernamental.

Lara Prescott es una escritora estadounidense que realiza un rescate de esa impronta personal de Borís Pasternak y su Musa Olga Ivinskaya. La autora se involucra en la historia y elabora a modo de “cajas chinas” varias historias. Ella juega entre la historia real de la Guerra fría, la novela de Boris Pasternak y la ficción de sus protagonistas.

La historia nos traslada desde un inicio a un ambiente frío en las oficinas de la OSE donde las secretarias son parte fundamental de esta historia y en ellas recaía la responsabilidad de la publicación de Doctor Zhivago.

“Tecleábamos cien palabras por minuto (…) El repiqueteo era constante. Sólo parábamos para atender el teléfono o dar una calada a un cigarrillo; algunas conseguíamos dominar ambas acciones sin perder un segundo.”

Por otro lado está el autor ficticio Boris Pasternak, con el apoyo incondicional de Olga, su musa y amante, quienes debaten sobre la publicación internacional de su Doctor Zhivago que podría suponer su consagración como escritor, o bien una sentencia de muerte para él o su musa.

“No le dije que Borya me había llamado su musa, que afirmaba haber avanzado más en la novela en nuestro primer año juntos que en los tres anteriores.”

La novela recrea el Gulag, la terrible zona que funcionaba como cárcel de prisioneros políticos y como un mecanismo de represión contra la oposición al Estado socialista y en el cual Olga ya había estado, presa por su apoyo incondicional a Borís.

“¿Y yo Borís? ¿A mí quién me protegerá?− Guardé silencio un momento ates de soltarlo todo−. Ya me mandaron una vez al Gulag. Por ti.”

La historia juega con la focalización: Unas veces es la historia de amor homosexual entre Irina y Sally, condenado en esa época. Otras es sobre Borís y Olga;y la más cruel, la represión por el régimen de Stalin y el libro Doctor Zhivago

Hay algo que une esta historia de manera transversal y es el papel relevante no sólo de una mujer, sino de “las mujeres” que conforman esta historia. Vistas desde la mirada de Lara Prescott que va desde el amor, pasando por la humillación, hasta la vejación.

“Cuando llegaron los hombres de traje negro, mi hija les ofreció una taza de té. Ellos aceptaron educados, como si fueran nuestros invitados. Pero cuando empezaron a volcar los cajones de mi escritorio, a tirar al suelo los libros de la estantería, a dar la vuelta a los colchones y a revolver los armarios, Ira apartó el hervidor del fogón y colocó de nuevo las tazas y los platitos en el armario.”

La novela parece sacada con fragmentos de notas rojas o bien de violencia contra la mujer. La autora nos da un toque de realidad, muestra las fibras más sensibles por las que pasa una mujer. Lara no sólo comparte su nombre con la protagonista de la novela de Boris Pasternak, sino que en ella hay una forma intempestiva que narra su propia historia: la odisea de publicar.

“No le dije que, con el tiempo, Lara acababa convirtiéndose en mí. O tal vez yo me convertía en ella.”

La ficción nos acerca un poco la exitosa serie de Netflix Las chicas del cable por la relación de las mujeres que en ella cohabitan y que además toman un papel relevante de empoderamiento, aunque con una gran diferencia:

 en Los secretos que guardamos nos encontramos de fondo la gran historia de amor de Olga y Borís y su obra cumbre Doctor Zhivago.

Los secretos que guardamos, es una novela sobre el poder femenino y la búsqueda de esa identidad en una época dominada por prejuicios y represiones hacia la mujer.

Lara Prescott rescata el papel de la mujer de todas y de ninguna en particular. No se sabe de dónde viene su inspiración podría ser de su lectura del Doctor Zhivago, del amor entre Olga y Borís o bien de sus personajes femeninos quienes en la novela toman un papel poderoso.

Las mujeres de esta novela no son sólo las musas, las redactoras o bien las escritoras. Ellas son la figura revolucionaria que defiende tanto el poder de las palabras como el del amor y la justicia.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

  • URL copiada al portapapeles