Fernando Morales: Quiero que Movimiento Ciudadano vaya en solitario

El líder del partido en Puebla prevé una postulación en la capital del estado a través de la figura de candidato común.

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Fernando Morales Martínez, líder de Movimiento Ciudadano en Puebla, no le da muchas vueltas y asegura que en este momento ve mejor que el partido vaya en solitario por 216 de las 217 presidencias municipales, en lugar de construir coaliciones con otras fuerzas políticas como el PAN y el PRD.

Explica que en 2018, debido a la alianza alcanzaron el triunfo en 23 alcaldías, pero considera que pudieron ser más si se hubieran presentado sin los otros partidos.

No obstante, admite que falta por escuchar la postura de la dirigencia nacional, conocer de acuerdos por la cantidad de elecciones en todo el país y entonces tomar decisiones en Puebla.

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En el caso de la capital del estado, asegura que prevé una postulación a través de la figura de candidato común, e incluso avala perfiles como Eduardo Rivera, Antonio Gali y Enrique Cárdenas.

Morales Martínez se destapa como aspirante, aunque precisa que le gustaría medirse frente a los liderazgos más fuertes antes de que sea candidato sólo por el dictado de su corazón.

El dirigente partidista evalúa también el gobierno de Miguel Barbosa, lamenta la falta de comunicación del Estado con los partidos y critica los resultados en materia de seguridad.

 

En el trabajo interno, ¿cómo se prepara Movimiento Ciudadano rumbo al 2021?

—En 2021 vamos a ganar Jalisco y Nuevo León, y ante eso hay un impulso importante. Estamos creciendo en Colima, en Tamaulipas, Chihuahua y en Puebla.

Nosotros ahora estamos en la campaña de afiliación, cerca de los 17 mil militantes; estamos renovando nuestros comités, llevamos 88, salimos todas las semanas a renovar comités para que, cuando llegue noviembre, tengamos los 217 comités listos.

 

¿Sí hay condiciones para alcanzar esa cifra?

—Claro, la vamos a alcanzar, es una meta personal que voy a cumplir como dirigente, porque hay que hacer tierra. Me he preocupado por generar partido y eso significa que realmente se sientan parte de Movimiento Ciudadano, porque hoy no existe identificación con Morena. El único partido con ese grado de identificación con sus militantes es el PAN.

Busco, sí, crecer, pero con cuadros propios. Ahora tenemos muchos jóvenes y muchas mujeres, empresarios, que empiecen a sentir nuestra camiseta, que tengan el sentido de pertenencia.

 

Con esa estrategia, ¿qué expectativa tienes rumbo al 2021?

—Para nosotros la expectativa es que pasemos de 23 a 75 o bien 80 alcaldías, para mí es la meta; de dos a seis diputados locales y tener tres diputaciones federales. Creo que sería una gran plataforma para que en 2024 sigamos creciendo.

 

¿Es posible?

—Sí es muy posible, y creo que vamos a ganar en 70 o bien 80 municipios, porque no voy a cachar a los (perfiles) que rechace Morena. Vamos con nuestros propios candidatos. Primero la estrategia, el trabajo político y la cercanía con la militancia. Pero también hay que reconocerlo, estoy agradecido con Morena y sus aliados, porque ni en las peores épocas del PRI hay tantos problemas.

 

¿Entonces no aplica eso de que Morena es el nuevo PRI?

—No, no, no. En el PRI había disciplina, había institucionalidad. Acuérdate las viejas frases de los viejos santones: “el que se mueve no sale en la foto”.

Había una serie de cosas de forma y fondo que se tenían antes, y pueden decir que estoy mal, pero que yo extraño. Extraño el respeto con el que se hablaba; sí, con todos los defectos del sistema de 80 años y que terminó por desgastarse, pero era una forma diferente de hacer política, de más nivel de debate. Hoy, puras mentadas de madre, no saben decir otra cosa.

 

¿La meta de Movimiento Ciudadano es en el escenario de competir en solitario o en coalición?

—Traigo algo claro: quiero ir solo, porque siempre existe “el efecto popote”: el partido grande se chupa al chico. Nos pasó en el 2018, nos pasó en el 2019, cuando nosotros habríamos tenidos más votos si hubiéramos ido en solitario.

Hoy me siento más confiado, porque he estado recorriendo el estado y siento, creo y estoy seguro que tengo los mejores perfiles de competencia y ya tengo visualizado quiénes deben ser nuestros candidatos.

 

¿Esta postura es de coyuntura, o todavía hay oportunidad de diálogo con otros partidos?

—Estamos abiertos, hay posibilidad; además de que es un tema que deberá pasar por las dirigencias nacionales. No es sencillo y tendrá que haber muchos acuerdos, pero en principio digo que en 216 municipios Fernando Morales quiere ir solo, mientras que en Puebla capital se puede prestar para una candidatura común, una alianza.

En los distritos locales y federales podría llegarse a un acuerdo, porque lo que se necesita ganar es el Congreso.

 

¿En la ciudad de Puebla visualizas quién participará en la próxima elección?

—Ahí quisiera reservarme. Se necesita gente probada, que tenga recorrido en tierra, que conozca las necesidades, y creo que en Acción Nacional o de la sociedad civil que cuentan con un buen perfil o experiencia electoral que podría repetirla. Pero en este momento, como diría Andrés Manuel, hay que serenarse.

 

¿Está Enrique Cárdenas en el panorama?

—Cualquier ciudadano puede ser, hasta yo me incluyo. Cualquiera puede estar, pero hay que ver quién puede ganar.

 

¿Te incluyes por una respuesta rápida, o porque de verdad posees aspiraciones?

—Por qué no, a mí me gustaría ser considerado. Tengo experiencia, conozco la capital y la he trabajado. Pero eso es lo que a Fernando Morales le dice su corazón, pero quisiera medirme con gente como Eduardo Rivera, como Tony Gali, que es un gran activo y ojalá quisiera venir a Movimiento Ciudadano. Hay que medirnos y hay que ver a quién le alcanza.


En lo externo, ¿qué percepción tienes de la política en Puebla?

—Veo una falta de comunicación con los partidos de oposición y creo que eso ha generado cierta intolerancia del gobierno federal y estatal, al no querer escuchar. Finalmente nadie quiere que le vaya mal al gobierno.

Sin duda, la preocupación hoy es la inseguridad, como los casos de feminicidios; y también el tema económico, por la falta de crecimiento en el país. El estancamiento de la economía nos afecta a todos.

 

¿La falta de comunicación, a qué se debe? ¿Es premeditada o es por falta de experiencia?

—Quisiera pensar que así es, porque tampoco hay que decir que no quieren hablar y son ventajosos y perversos. Creo que al entrar a gobernar un estado complejo como Puebla, no se han dado cuenta que no ganaron con todos los votos, como Andrés Manuel López Obrador.

 

¿Qué debe entender este gobierno?

—Que ganó, sí claro, porque nuestra democracia así lo marca si ganas por un voto. Pero si haces la cuenta de lo que representó la abstención, más la suma de los votos de los demás partidos, te debes dar cuenta de que llegaste con una minoría, con una falta de legitimidad y lo que te queda es que debes de reunirte con esas fuerzas opositoras para tender puentes.

 

¿Lo ideal es que David Méndez, secretario de Gobernación, los busque?

—Con ánimo de cordialidad hay que sentarnos.

 

Desde tu perspectiva, ¿qué ha cambiado en Puebla en un año?

—Creo que ha cambiado el tema de la seguridad, porque no se ve una mejora. Ha cambiado, pero para atrás.

 

¿Hay un retroceso?

—Sí, hay un retroceso en el tema de la seguridad. Y algo que no puedo entender: si hay mil patrullas nuevas, ¿cuántos policías metes en una patrulla, dos, tres o cuatro? ¿Cuántos deben de ser? No sé la regla, pero me imagino que mínimo dos, mínimo dos o tres. Si tienes mil patrullas requieres cuando menos 2 mil policías, y si se requieren dos turnos necesitas el doble de elementos; entonces mi pregunta es, ¿contrataron a cuatro mil policías?, ¿los capacitaron? ¿o para qué queremos las mil patrullas?

 

¿A qué se debe, es por el mando de Seguridad Pública?

—Hay que ser honestos, ¿qué le criticaron a Moreno Valle?: que todos eran foráneos. Hoy todos son foráneos.

Lo que me llama la atención es pensar si en Puebla no hay poblanos capaces; ya lo vivimos con Moreno Valle y éramos pocos los colaboradores con Rafael. Llegué al final del sexenio como subsecretario general de Gobierno, pero ésa era la pregunta, ¿qué no hay poblanos?

 

Hay quien cree que Miguel Barbosa recurre a foráneos porque no tiene figuras incondicionales, colaboradores leales

—Esto no es un concurso de amistad, ni estamos jugándonos la mesa directiva de la escuela, y cuando llegas a gobernar no importa que no sean tus amigos ni del grupo político, cuando hay muchos poblanos de la sociedad civil que poseen la capacidad para ocupar esos cargos.

 

¿Hay miedo de llamar a estos perfiles?

—El tema es llamarlos. A veces los partidos políticos le tienen miedo al talento; y ya no puedes decir que sólo quieres a tus amigos, porque esa forma de gobierno está agotada.

 

¿Está a tiempo el gobernador de corregir?

—Está a tiempo, siempre hay tiempo para corregir errores. Lo que hay que tener es voluntad política y humildad y creo que él, por su origen, por su esfuerzo para llegar adonde está, porque eso no se le puede regatear al gobernador, debe echar un vistazo a su alrededor.

 

 

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