Antesala del poder, a unos pasos de la Fiscalía de Puebla

El Congreso de Puebla votará al siguiente fiscal general, todo indica que Gilberto Higuera se perfila para el puesto.

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Gilberto Higuera Bernal, actual encargado de despacho de la Fiscalía General del Estado (FGE), se encuentra en la antesala del poder total.

En la víspera de las comparecencias de los tres aspirantes a ocupar la titularidad del órgano autónomo, los diputados locales ya tomaron su decisión y esperan la formalidad de la votación para concretar el movimiento.

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El Popular, diario imparcial de Puebla, encontró un patrón en el comportamiento de la Legislatura encabezada por Morena y sus aliados, en el que exhibe la probabilidad de que resulte electo Higuera Bernal.

Durante el proceso para elegir al titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE) en las semanas previas, en los partidos políticos, instituciones de educación superior y organizaciones, se difundió el nombre de Francisco Romero Serrano como favorito.

En diferentes momentos, Morena descartó la existencia de un acuerdo o línea para favorecer al exlíder empresarial.

No obstante, el día de la votación en el pleno, en medio de señalamientos de irregularidades, los diputados eligieron a ese personaje con 27 votos a favor, 10 en contra, dos nulos y dos más en abstención.

Una situación similar ocurrió con la elección de José Félix Cerezo Vélez, a quien identificaban como “favorito” en los círculos políticos, y en la urna validaron su nombramiento para la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH-Puebla)

En el caso del nombramiento para la FGE, en los partidos que ostentan el poder, y también en la oposición, ven a Gilberto Higuera como próximo fiscal.

Aunque públicamente los diputados locales advierten que todavía faltan las comparecencias y la votación, al interior del Congreso ya cuentan con las dos terceras partes para respaldar la llegada de ese funcionario.

Una fuente al interior del grupo parlamentario de Morena afirmó que en total disponen de 28 legisladores para nombrar al actual encargado de despacho, entre los miembros dela bancada, los del PES y PT —a excepción de José Juan Espinosa Torres—, pero con la adhesión de María del Carmen Saavedra, que recién se incorporó a los morenistas, además de los diputados sin partido.

Además, informó, buscan dividir a la bancada del PRI, para que se consolide la mayoría y no quede lugar a dudas, y esperan contar con el respaldo de diputados como Gerardo Islas Maldonado, del Panal.

Los legisladores deberán elegir al fiscal entre Maricela Pichón Acevedo, Guadalupe González Vargas y Gilberto Higuera, aunque este último ya cuenta con el apoyo de la mayoría.

El que resulte electo, incluso si fuera el encargado del despacho, será el segundo en llegar a esa posición por votación del Legislativo, después de que Víctor Carrancá Bourget decidió pedir licencia en tiempos de Antonio Gali Fayad, y después renunciar al cargo, ya bajo el control de Morena.

Olvidan tradición

En los sexenios del PRI los gobernadores, entonces responsables del nombramiento directo del procurador, establecieron como una regla no escrita que el titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) saliera de la vida académica, particularmente de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP); o en su caso, del Poder Judicial.

Así, Melquiades Morales Flores se inclinó por personajes como Juan Aureliano Guzmán Mitre, Carlos Arredondo Contreras y Héctor Maldonado Villagómez.

Lo mismo sucedió en el periodo de Mario Marín Torres, cuando se decidió por nombrar a la primera mujer en llegar a la PGJE, con Blanca Laura Villeda Martínez; mientras que en la segunda parte de su administración favoreció a Fernando Humberto Rosales Bretón y Rodolfo Igor Archundia Sierra.

No obstante, con el arribo al poder de Rafael Moreno Valle Rosas, esa “tradición” política se rompió con el nombramiento de Víctor Carrancá, proveniente de la Ciudad de México, sin ningún tipo de nexo con Puebla ni con los dos principales “semilleros” de procuradores.

La misma situación pasó con Gilberto Higuera, cuando quedó como responsable del despacho y puede mantenerse si los diputados lo apoyan con su voto.

 

Los titulares…

En los últimos 20 años, los titulares de la extinta PGJE y ahora de la FGE, se han caracterizado en algunos casos por ser perfiles de peso, con escándalos y reflectores; pero otros pasaron desapercibidos en la política poblana.

 

Carlos Alberto Julián y Nacer

Con una carrera académica sólida, llegó a la entonces PGJE y durante su estancia fue identificado como uno de los titulares de la extinta dependencia con mayor efectividad.

Se desempeñó como juez de lo civil y de lo penal además de fungir como magistrado del Tribunal Superior de Justicia.

 

Juan Aureliano Guzmán Mitre

Actualmente es titular de la Notaría No. 5, con sede en San Andrés Cholula.

En su paso por la dependencia, no destacó por su desempeño y, por el contrario, recibió críticas de parte de la oposición, que lo calificó de ineficiente.

 

 

Carlos Arredondo Contreras

Académico de la BUAP, presumió ser el primero en ocupar el puesto que recibía respaldo de organizaciones para su designación, aunque se criticó que las instituciones lo apoyaron por tratarse del “favorito” del gobernador, Melquiades Morales Flores.

De la PGJE se convirtió en secretario de Gobernación estatal, en el mismo sexenio priista.

 

Héctor Maldonado Villagómez

Es uno de los personajes a los que más se les criticó desde la oposición, incluso de algunos sectores del partido en el poder, por su desempeño.

En Tlaxcala, como asesor del entonces gobernador Mariano González Zarur, fue criticado por medios de comunicación locales,debido a la obtención de cargos a favor de sus familiares.

 

 

Blanca Laura Villeda Martínez

Apenas un año después de ser nombrada titular de la PGJE en el gobierno de Mario Marín vería involucrada en el mayor escándalo político en la historia reciente del estado.

Bajo su mando, se arrestó ilegalmente y torturó a la escritora Lydia Cacho. Renunció en 2008 por “motivos de salud”.

 

 

Fernando Humberto Rosales Bretón

Entró a la dependencia como relevo de Blanca Villeda, pero duró en el cargo sólo un par de semanas. Renunció por “motivos de salud”.

Debido al corto tiempo como procurador, no hay mayor referencia de aciertos o errores en su desempeño. Hay versiones sobre conflictos internos que propiciaron su desinterés por continuar.

 

 

Rodolfo Igor Archundia Sierra

Llegó para la segunda parte del sexenio de Mario Marín, ya sin cargar el caso Lydia Cacho.

Enfrentó el caso de la explosión en la Colonia San Damián, en San Martín Texmelucan, en coordinación con autoridades federales, pero no resolvieron el caso. Cuestionado de ineficiente por la oposición poblana, principalmente por el PAN.

 

 

Víctor Carrancá Bourget

Llegó a Puebla por Rafael Moreno Valle Rosas, quien lo nombra titular de la PGJE. Más tarde, hace que el Congreso lo elija como el primer fiscal durante siete años, aunque lo dejó en el mandato de Gali y renunció recientemente.

Su peor episodio ocurrió con el caso Chalchihuapan, cuando recurrió a cabezas de cerdo para demostrar su “hipótesis” sobre lo que causó la muerte al niño José Luis Tehuatlie.

 

Gilberto Higuera Bernal*

Con el respaldo del entonces gobernador Antonio Gali, llegó a Puebla para reemplazar a Carrancá, aunque quedó sólo como encargado de despacho, maniobra que operaron para que no tuvieran que recurrir a la elección de un nuevo fiscal a través del Congreso del Estado, ya controlado por Morena.

Desde mediados de 2019 comenzó a acercarse a Miguel Barbosa Huerta y logró obtener la confianza del gobernador, misma que hoy lo pone en la antesala del cargo, pero ahora como titular de la FGE.

* Funge aún como encargado de despacho.

 

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