21 julio 2019
El Popular

Bregando

En Huamantla siembran taurinismo

Por Jaime OAXACA. / julio . 09, 2019.

¿Dentro de 20 años habrá a quién le guste la fiesta brava? ¿Existirá? ¿De dónde surgirán los nuevos aficionados que asistan a la plaza de toros?

Preguntas difíciles de responder.

Los que serán adultos en un par de décadas, actualmente son niños. Quién los va a hacer aficionados a los toros, quién les enseñará tauromaquia, de quién la aprenderán. ¡Maldita sea!, ni siquiera se transmiten las corridas por televisión abierta. El futuro de la tauromaquia no es halagüeño.

En la ciudad de Huamantla, una de las más taurinas del mundo de tauro, por quinto año consecutivo se efectuará el curso de verano infantil Juguemos a los Toros, instituido y dirigido por Juan José Palacios y Arleth Torres.

En esta época que la fiesta de los toros es mal vista por algunas personas, el matrimonio Palacios Torres es capaz de dar confianza a los padres de familia, quienes por dos semanas llevan a sus hijos a que la pasen bien, a desarrollar sus aptitudes artísticas y aprender del arte del toreo. El singular curso está dirigido a niñas y niños en edades que fluctúan entre 5 y 12 años.

Como chupinazo de Juguemos a los Toros, se presentará el libro Mi Capote de Paseo, escrito por la socióloga y madre de familia Mary Carmen Chávez Rivadeneyra. La publicación sirve para el aprendizaje de todos los aficionados, pero especialmente pensada en los chavales.

Tanto el curso como la presentación del libro son acontecimientos oportunos con miras al futuro de la fiesta de los toros, el hecho parece desapercibido por los dirigentes de las agrupaciones profesionales. Se desgarraron las vestiduras después de lo sucedido en Quintana Roo, pero se hacen ojo de hormiga con lo demás.

Ni Arleth, ni Mary Carmen, ni Juan José, viven de la fiesta brava, por el contrario, le aportan dedicación, conocimiento, tiempo, ilusión, pasión; lo hacen únicamente por amor, por afición.

No conozco muchos profesionales dedicados al Arte de Cúchares que, desinteresadamente, le regalen algo la tauromaquia. Por supuesto que lo hacen algunos, pero la mayoría torea, cobra y ya. Es lícito ese comportamiento, es su oficio. Cumplen, pero no obsequian ni un gramo extra. El amor a la fiesta brava que muchos de los profesionales presumen, suena demagogo.

La mejor prueba que Huamantla es una población taurina es que además del curso de verano, durante la feria se ofrece La Corrida de las Luces que se realiza el 14 de agosto durante La Noche que Nadie Duerme. Antes del paseíllo se realiza una procesión en honor de la Virgen de la Caridad, patrona del lugar. El festejo es nocturno, las luces artificiales se apagan, los asistentes encienden las velas que les entregaron a la entrada de la plaza, se logra una escenografía majestuosa. La corrida de las luces se realiza desde 2007.

La Huamantlada es otra actividad, el asunto también tiene que ver con el toro de lidia, se lleva a cabo el tercer sábado de agosto. Se suelta un hato de reses bravas para que sean toreadas en calles de la población. Los valientes les hacen los honores, la muchedumbre observa a los toreros ocasionales desde las azoteas, balcones y gradas colocadas exprofeso para el evento. Si bien es cierto que en algunos lugares del país se realizan capeas, ninguna tiene la afluencia y fama de la ciudad de los muéganos que también es considerado Pueblo Mágico.

En esa ciudad tlaxcalteca se realizó el primer pregón taurino de la República Mexicana. Lo dio el periodista y escritor Rafael Loret de Mola. El pregón ya se realiza en otros lugares del país. Por cierto, Mary Carmen Chávez Rivadeneyra también fue pregonera de la Corrida de las Luces, es la única mujer que lo ha realizado en nuestro México.

Los directores del curso y la escritora son parte de un hecho tangible, de una realidad para el futuro, en Huamantla siembran taurinismo.

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