18 julio 2019
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Hombres de negro internacional: Reciclar no es crear

Por Noé IXBALANQUÉ BAUTISTA. / junio . 19, 2019.

En plena era del reciclaje, donde lo inservible para no ser basura total regresa al ciclo de producción y así ser usado nuevamente, el cine comercial también aplica esta lógica en las franquicias. Uno de esos productos reciclados es Hombres de negro internacional (Men in black: International, EU, 2019) dirigida por F Gary Gray, y al ser un producto reciclado, no hay nada nuevo por descubrir.

Molly (Tessa Thompson) ha pasado algunos años preparándose para ingresar a la misteriosa agencia que investiga la presencia de alienígenas en la Tierra conocida como MIB (Hombres de Negro por sus siglas en inglés). Finalmente logra ser aceptada y puesta a prueba, ahora con el nombre de agente M y su primera misión será en la oficina de MIB en Inglaterra, donde trabaja junto al agente H (Chris Hemsworth) protegiendo a un miembro de la realeza de otro planeta; sin embargo, las cosas se salen de control cuando reciben en custodia el arma más poderosa del universo y son muchas las criaturas que buscan poseerla.

Esta nueva entrega de la franquicia Hombres de negro es prácticamente el reciclaje de la historia original, que cambia el rol central —que interpretó Will Smith— por una mujer y ser así políticamente correcto con los nuevos tiempos... y mantener la franquicia aún rentable. El cómic original en el que está basada data de 1990 y se inspira en agencias como la CIA, cuyas operaciones encubiertas eran ejecutadas solamente por hombres; sin embargo, la tendencia en la narrativa de los productos de la industria cultural, siempre atenta a las necesidades del mercado: están incluyendo a mujeres como personajes protagónicos con roles anteriormente reservados para personajes masculinos.

Estas actualizaciones son debidas, entre otras cosas, a los movimientos por los derechos femeninos y la equidad de género, que están cambiando tanto el rol social de las mujeres como la percepción que se tiene de ellas. Esto también incluye el cambio en el rol masculino: ahora el papel de la sensualidad, del objeto de deseo y de la torpeza es asignada a un hombre, en este caso al personaje de Chris Hemsworth. De esta manera, la industria cultural de Hollywood recicla las historias y cambia el género de los personajes sin hacer modificaciones de fondo, para mantener la lógica de consumo que sigue haciendo rentables a estos productos.

Lo que en este reciclaje se perdió es la idea de vigilancia del entorno que el sociólogo Harold Laswell asignó como la principal función de los medios en la década de los treinta del siglo pasado y que un gobierno paranoico, como lo es el norteamericano, usa para justificar la existencia de agencias como la CIA y que, tanto el cómic como la película original, sostienen como argumento para mentir y ocultar la verdad y así mantener la armonía social. Es como mantener las fantasías a los niños para que no sufran con la verdad.

Al reciclar, algo del producto original se pierde y con ello la esencia que le daba su propio sentido. Así que Hombres de negro internacional, un producto reciclado, también ha perdido su esencia y se convierte en solamente una película palomera para esta temporada de verano. Reciclar no es crear.

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