19 junio 2019
El Popular

El guajolote que lee

Yo soy el Araña de Carlos René Padilla

Por Óscar ALARCÓN. / mayo . 24, 2019.

Pedro Pérez es golpeado en la cabeza y entonces cree que tiene súper poderes. Se cree Peter Parker. Ha entrado a un universo en el que es Spiderman y debe de rescatar a Mary Jean de las garras de los malosos. No sabe que un error fonético lo ha confundido y no se trata de Mary Jean sino de “María Juana”, la hierba que se trafica y que genera muchos ingresos al Rey, dueño de un cartel de un estado del norte de un país que puede ser México.

Carlos René Padilla nos presenta la novela ganadora del premio Una vuelta de tuerca 2018: Yo soy el Araña. Más que un guiño es una novela escrita en tono fársico, cercano al lenguaje del cómic pero sin las imágenes.

El humor negro, el sarcasmo y la burla están presentes en la novela. Pedro Pérez tiene que enfrentarse a una legión de villanos para salvar a su esposa. No es una circunstancia externa la que los ha puesto en riesgo. Es la misma tontería de un personaje incapaz de diferenciar la ficción de la realidad. La novela es una burla y al mismo tiempo un homenaje a los seguidores de los cómics, quienes verán en Pedro Pérez al estandarte del seguidor fiel de las historietas, quien se niega a tirar a la basura su colección de revistas, a pesar de tener más 25 años, y que a su esposa su afición la observe como un comportamiento de niños.

Carlos René Padilla ha escrito también Amorcito Corazón (Nitro Press, 2016), novela que pone como figura central a Pedro Infante ,y como el caso que habrán de resolver los detectives el asesinato del carpintero de Guamúchil. En ambas novelas, la cultura pop mexicanizada está presente.

Se nota que Carlos René Padilla se divierte escribiendo tramas, planteando posibles soluciones a los conflictos personales de sus personajes, como si nos estuviera diciendo “la vida es bastante jodida como para tomarse todo en serio”. Y es que Padilla es un escritor que ha visto muy de cerca la podredumbre humana. Así lo muestran las crónicas que integran su libro No toda la sangre es roja (Nitro Press, 2017), ganador del Concurso de Libro Sonorense en el área de Crónica.

Como buen experiodista, Padilla construye una trama de novela negra en Yo soy el Araña. Sin embargo, estamos ante una novela negra paródica, como lo menciono líneas arriba; una novela con tono fársico. ¿Puede ser de otra manera para referirse al tío Ben no como un pariente de Pedro Pérez sino a quien da los pitazos tanto para la policía como para los narcotraficantes? Por ello la farsa es la forma en la que Padilla desarrolla a sus personajes: El Duende –clara alusión al Duende Verde– un tiempo fue el mejor amigo de Pérez y tiene la imperiosa necesidad de vengarse de él, pues aunque no es exitoso, por lo menos lleva una vida mucho más tranquila.

Enredos, disparos, un súper héroe rescatando a la chica, un grupo de malos, rudos y feos villanos, varios hombres asesinados es lo que nos encontraremos en la novela. Pero hay un más allá: el humor. Ese elemento extraño y a veces ajeno en la república de las letras mexicanas.

El humor está presente en Yo soy el Araña para recordarnos que en México hay otras formas de contar las historias, para recordarnos que hay ocasiones en las que debemos dejar de lado lo políticamente correcto y vernos nuevamente como somos, sin la máscara de un joven asustado pero con ganas de rescatar a su novia.

Yo soy el Araña, de Carlos René Padilla. Reservoir Books, México, 2019.

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