17 junio 2019
El Popular

Ciudades

La ciudad y el agua, nuevamente

Por Jesús TAMAYO. / mayo . 23, 2019.

Comentamos aquí que una de las principales tareas municipales es la administración y el control del agua de la ciudad, y apuntamos también algunos de sus “olvidos” o descuidos al respecto; a saber: el tratamiento y recuperación de las aguas residuales; la captación y manejo del agua pluvial; la corrección de fugas en la red de abastecimiento; y la educación para la corrección de fugas en las viviendas.

No sólo ONU-HÁBITAT, todos estamos preocupados por el agua. En días pasados, el candidato Enrique Cárdenas se comprometió a aplicar el programa “agua para siempre” que impulsa la asociación civil local “Alternativas y Procesos de Participación Social”.

Sin duda, el cuidado del agua es una preocupación internacional y su buen uso es un reto global, y hay acuerdo general de que la ecología debe guiar el desarrollo. Algunos especialistas internacionales (ver http://newcities.org) proponen hoy ciudades inteligentes; otros, más ecologistas (ver National Geographic en Español, abril, 2019), afirman que:

1. Las ciudades, que crecen todas en torno a elementos y fuerzas naturales, deben proteger su hábitat, comenzando por proteger los sistemas hídricos en su superficie (léanse ríos y lagunas, Atoyac-Valsequillo),así como recolectar y dar tratamiento a las aguas pluviales. En el interior de las ciudades debemos captar toda el agua pluvial y emplearla para abastecer los sistemas de riego y de agua potable de la ciudad. Debemos proteger las fuentes de agua y rediseñar sistemas para captarla, tratarla y reutilizarla.

2. En la ciudad deben ser obligatorias las superficies permeables que permitan que el nivel freático absorba el agua pluvial. Las medidas de absorción reviven los hábitats y nos protegen en caso de inundaciones.

El futuro. En la ciudad deberán ser frecuentes los jardines en las alturas, y los muros o paramentos verdes.

Un ejemplo hoy. las autoridades de Singapur monitorean a sus ciudadanos, para asegurarse que no dañen el entorno. En el futuro, sensores medirán el tránsito en cada calle y rastrearán el consumo de agua de cada casa.

Hoy ya es posible cierta agricultura subterránea. Son posibles granjas hidropónicas donde se cultivan productos bajo luces led de alta eficiencia, directamente debajo de los hogares y las oficinas.

Si bien nos quedan lejanas las propuestas futuristas, no podemos ignorar las recomendaciones básicas. Bien sabemos que nuestra disponibilidad de agua es limitada, y más lo será en el futuro. El cambio climático, el calentamiento global amenazan con reducir los escurrimientos de los volcanes que nos circundan y reducir nuestra disponibilidad hídrica. Además, en nuestro caso, atención especial merecen los asuntos Atoyac, cuyo cauce empleamos para desalojar nuestras aguas residuales hacia Valsequillo, que a su vez empleamos como depósito de tales aguas. Todo lo cual me parece ha sido visto hasta hoy con indiferencia por nuestras autoridades. Espero estar equivocado.

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