19 mayo 2019
El Popular

La Vecindad

La Vecindad

Por Redacción. / mayo . 06, 2019.

VECINOS, QUÉ tal esos ánimos “postcincodemayeros”. ¿Fueron al desfile? ¿Se tropezaron con algún gandallaapartalugares? ¿Vieron a sus hijas e hijos marchar? ¿Qué tal el palco de honor, que muchas veces parece cuadro de la vergüenza?

HABLANDO DEL desfile, les cuento que si alguien se movió más que los contingentes, la banda de guerra y la de música, fueron los equipos de campaña y promotores del voto de los candidatos, quienes al grito de “tenga su playera”, “aquí hay sombrillas”, “no se quede sin su gorra”, repartieron kilos y kilos de publicidad.

Hubieran visto, vecinos, los miles de folletos y trípticos que adornaban las calles cual confeti. Ojalá sea papel reciclado, porque si no, pobres de nuestras tortugas.

¿OTRA DE candidatos? Pues les cuento que la duda me carcome, y es ver qué tal les va a los candidatos a la gubernatura en su visita a la BUAP cuando se reúnan con los miembros del Consejo Universitario en el mismísimo Salón Barroco del Carolino, o “Carolas”, como le decimos con cariño.

Así que Mike Barbosa, quien ya estuvo ahí el año pasado, junto con Quique Cárdenas y Beto Jiménez Merino contará con su oportunidad de convencer a los representantes de la comunidad universitaria que sus propuestas en materia de educación superior, ciencia y tecnología son las más chipocludas. Y ya sabemos que los universitarios no son público fácil, si no pregúntenle al expreciso Peña Nieto.

LOS QUE andan con el Jesús en la boca son los diputados. ¿Por qué? Dejen les cuento. Resulta que el actual inmueble que alberga el Congreso del Estado será desalojado el próximo mes debido a los daños tras el sismo de hace dos años, aunque todavía no se define si será de manera permanente o temporal, para hacer reparaciones.

Y es que el miedo no anda en burro. Esos edificios históricos necesitan ser monitoreados de forma continua y darles mantenimiento de calidad, no nomás ponerles resanador y echarles una manita de pintura para que se vea bien. A ver si con ese mismo entusiasmo se ponen serios y revisan las condiciones en las que se encuentra la zona aledaña al Zócalo, donde hubo muchos estragos y día con día se organizan eventos.

Oigan, Y como que ya empieza a ser costumbre que en Puebla exista un prófugo de la justicia y simplemente nadie sepa en dónde anda.

Y es que ya pasó en el sexenio de Rafael Moreno Valle, que acusaron a Javier García Ramírez por enriquecimiento ilícito, y apenas se liberó la orden de aprehensión de plano corrió más rápido que Usain Bolt en Juegos Olímpicos, porque no le han visto ni el polvo. Ahora está el caso de Mario Marín, quien ya de plano se desapareció, no saben de él en su pueblo, pese a que era asiduo visitante para conmemoraciones como Semana Santa.

 

¿Será que ya aplicó la máxima de “si tienen tele, ahí se ven”, o las autoridades simplemente no están buscando en el sitio correcto?

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