18 julio 2019
El Popular

Bregando

Hilda Tenorio es torera desde la montera hasta las zapatillas

Por Jaime OAXACA. / mayo . 06, 2019.

Hilda cayó herida el pasado viernes en la noche en El Relicario. Sí, usted lo sabe, me refiero a Hilda Tenorio, una michoacana que tiene 33 años de edad y 9 de ser matadora de toros.

Nadie es capaz de arreglar su propia vida, pero sí la de los demás, por eso todo mundo se siente con derecho y sabiduría de opinar para arreglarle la vida a la torera.

Eligió una carrera difícil, no sólo por los riesgos del toro sino porque la fiesta de los toros está sin pies ni cabeza. Los empresarios jalan cada uno por su lado, los grupos poderosos ponen únicamente a sus toreros, otros de plano les piden a los diestros que compren sus toros y a los que no pagan por torear les dan poco dinero. Otros empresarios consiguen las plazas y después las subarriendan.

No hay una planeación, no existe un seguimiento a toreros que tienen posibilidades.

Hilda ha tenido la fortaleza de mantenerse en pie de lucha, de no claudicar. Sin importar el machismo, de toreros, apoderados, empresarios, ganaderos, aficionados. Sigue en la brega a pesar de los malos empresarios y de todos los percances que ha tenido.

¿En qué parte del cuerpo está el valor de los seres humanos?

No tiene nada que ver con genitales, ni tampoco con ser hombre o mujer. Hilda Tenorio tiene valor de sobra.

Ha sido punta de lanza varias veces. Es la primera mujer que se alternativó en la plaza México. La primera y única que banderilleó vestida de luces en público. La primera que se encerró con seis toros, actualmente no coge los palos por sus lesiones en las rodillas. Pudo ser la primera mujer que obtuviera una oreja de plata, justamente en El Relicario, pero sus fallos con la espada se lo impidieron.

En alguna entrevista que le hice me dijo que sí vale la pena ser torero, porque es lo más bonito que hay. La fiesta le ha dado satisfacciones, sinsabores, de los momentos duros son de los que más ha aprendido, son los que le han dado fortaleza para seguir ascendiendo; la fiesta de los toros es lo que escogió siendo niña y día a día la sigue escogiendo.

En este momento nadie sabe si regresará a los ruedos.

La matadora lleva más de la mitad de su vida en la fiesta de los toros, se desconoce que determinación tomará. La soledad del cuarto del hospital y las noches de insomnio quizá le den la respuesta.

Será una decisión bien pensada, tomada con esa serenidad y valentía con la que llegó a la enfermería de El Relicario y al sanatorio, para que los médicos entraran en acción.

Sea la que sea, ya está en la historia con sus logros y con todas las barreras que ha tirado, así la conocemos y así la conocerán por siempre porque Hilda Tenorio es torera desde la montera hasta las zapatillas.

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