17 junio 2019
El Popular

Stalingrado

ODEBRECHT 1

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / abril . 28, 2019.

El dos veces exmandatario peruano Alan García murió el miércoles 17, tras dispararse en la cabeza cuando la policía se disponía a arrestarlo por el delito de lavado de activos ligados a la constructora brasileña Odebrecht.

Cuando el equipo fiscal ingresó con la policía al primer piso de la mansión del expresidente, García indicó “que iba a hacer una llamada a su abogado, ingresó y se encerró” en su dormitorio, para luego suicidarse, declaró el ministro del Interior, Carlos Morán. Por lo que es el primer caso de un expresidente de Latinoamérica que se quita la vida mientras era investigado por presunta corrupción ligada a la red de corrupción que desplegó Odebrecht.

De acuerdo con la fiscalía, el expresidente habría recibido unos 100 mil dólares de Odebrecht, maquillados bajo la apariencia de pagos por una conferencia en Sao Paulo que García dio en 2012.

Todos los presidentes que han gobernado Perú desde 2001 tienen cuentas pendientes con la justicia por sus nexos con Odebrecht. El caso golpeó a la élite política de Perú, al igual que a la de otros países de la región, luego de que en 2016 la compañía constructora admitiera que pagó sobornos para obtener jugosos contratos en casi toda América Latina.

En Perú, el caso de la empresa de Brasil también tiene imputados a los expresidentes Alejandro Toledo (2001-2006), Ollanta Humala (2011-2016) y Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), además de la lideresa opositora Keiko Fujimori, por las donaciones irregulares que recibió para sus campañas electorales a la Presidencia.

A pesar de todo, las acciones que tome una persona implicada en un delito, sobre todo si perjudica a una nación y pueblo, no lo exime de su responsabilidad, por lo que Alan García eligió suicidarse, según una carta que habría escrito antes de morir.

“No tengo por qué aceptar vejámenes. He visto a otros desfilar esposados, guardando su miserable existencia, pero Alan García no tiene por qué sufrir estas injusticias y circos. Por eso, le dejo a mis hijos la dignidad de mis decisiones; a mis compañeros, una señal de orgullo; y mi cadáver, como una muestra de mi desprecio hacia mis adversarios,” manifestó.

De acuerdo a la agencia noticiosa Reuters, no se pudo comprobar de inmediato la autenticidad de la misiva ni cuándo la escribió García, cuyo primer mandato (1985-1990) imprimió una gestión de perfil izquierdista y populista que terminó en una crisis económica; y en su segundo gobierno (2006-2011) fue un liberal amigo del capitalismo.

El escándalo de corrupción de Odebrecht nació en Brasil, pero tiene ramificaciones en toda la región. La empresa admitió ante la justicia estadounidense que pagó 29 millones de dólares en sobornos durante tres gobiernos peruanos, incluido el segundo de García.

Cabe resaltar que la constructora brasileña Odebrecht conquistó América Latina vendiendo grandes obras de infraestructura. Presente en 27 países, la empresa fundada por el ingeniero Norberto Odebrecht en los años cuarenta ha construido líneas de metro en Perú, centrales hidroeléctricas en Panamá, carreteras en Argentina… Pero ese éxito tenía trampa. La empresa ha aceptado pagar 3 mil 500 millones de dólares de multa, la mayor de la historia por sobornos, tras ser acusada de entregar 439 millones a políticos, partidos y funcionarios en al menos 12 países, para garantizarse la adjudicación de obras públicas.

Algunos de los países en que Odebrecht pagó sobornos en América Latina son: Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Perú y Venezuela. 

Mientras en Perú, mediante la justicia se da cuenta de la corrupción cometida por sus mandatarios, en otros países como Guatemala o Corea del Sur, por citar unos cuantos, a sus presidentes en turno les aplican justicia por corrupción. En México, no pasa nada; al contrario, gozan de impunidad.

Desde el salinato hasta Enrique Peña Nieto, la nación se ofertó al capitalismo voraz gracias a la complicidad de los tecnócratas, siendo que la marea privatizadora y la complicidad para hacer negocios con toda empresa gubernamental dejan a la nación en estado precario. Los intereses de grupo y empresariales pesan más que el hambre de un pueblo.

En México Odebrecht, consciente del clima de corrupción e impunidad de que gozan ladrones de cuello blanco en el poder, es como lograron “colaborar” en el desmantelamiento y proceso de privatización de Pemex, siendo que el hoy jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda (UIF) y Crédito Público, Santiago Nieto, dijo que era “vergonzoso” lo poco que se ha hecho en el caso de sobornos ligados a Odebrecht, la firma brasileña que admitió haber pagado a autoridades para asegurar contratos de obras públicas en el país.

Durante la administración de Peña Nieto, en Brasil, ejecutivos de Odebrecht reconocieron haber pagado sobornos en México.

Pemex declinó comentar sobre asuntos relacionados con Odebrecht, diciendo que existe una indagatoria en curso. La oficina del fiscal general de México, la Secretaría de Hacienda y la Unidad de Inteligencia Financiera no quisieron ofrecer declaraciones. Con ello, entre los servidores públicos presuntamente envueltos en la trama destaca el nombre de Emilio Lozoya Austin, exdirector de Pemex, a quien la Procuraduría General de la República no ha investigado a fondo por supuestamente recibir 10 millones de dólares en sobornos.

Seguiremos con el caso.

 

*Analista político y de prospectiva social

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

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