22 mayo 2019
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¡Shazam!: retorno al origen

Por Noé IXBALANQUÉ BAUTISTA. / abril . 10, 2019.

La balanza en la competencia cinematográfica entre Marvel y DC Comics desde hace tiempo se ha inclinado en favor de la primera empresa. Sin embargo, el retorno a sus orígenes ha sido refrescante para DC que históricamente ha tenido que ceder ante su competencia, incluyendo los derechos del nombre Captain Marvel, apelativo original del superhéroe más popular de la década de los 40 del siglo pasado que ahora se presenta en las salas cinematográficas como ¡Shazam! (Shazam!, EU, 2019) dirigida por David F. Sandberg, un experimentado pero poco conocido maquilador de Hollywood.

Billy Batson es un chico de 14 años que, abandonado por sus padres desde pequeño, es enviado a un hogar temporal. En medio de su crisis existencial, Billy (Asher Angel) recibe de un gran hechicero el don para convertirse en un superhéroe al pronunciar la palabra Shazam, acrónimo formado por las iniciales de grandes personajes mitológicos. Ante el desconcierto por este cambio, Freddy (Jack Dylan Grazer), su hermano adoptivo, le ayuda a sumergirse a la lógica del universo geek de los superhéroes mientras que un hombre rechazado por el hechicero en su infancia y en su ambición de poder, se convierte en el Dr. Sivana (Mark Strong) la némesis perfecta del héroe (Zachary Levi) que no tiene aún un nombre fijo.

Por fin la industria cultural, o por lo menos DC Comics, comprendió que la narrativa de superhéroes está dirigida al público infantil y es, como es todo relato infantil, una metáfora del mundo para ayudarles a incorporarse a tal a partir de una necesaria reflexión. Los niños son capaces de reflexionar seriamente al mundo a partir de la libertad de la imaginación; así es como surgen los personajes y sus narraciones. Así como Supermán es una metáfora judeocristiana de la migración que construyó el nacionalismo norteamericano, el Capitán Maravilla, como se le conoció originalmente en Latinoamérica, es la metáfora para reflexionar la capacidad de recuperación del sujeto ante una sociedad egocéntrica (la que promueve el pensamiento capitalista) que abandona fácilmente a un ser humano. Ante el dolor del abandono por egoísmo, una alternativa es la recuperación del sentido de comunidad que los antiguos griegos y el pueblo judío tenían muy claro y que representan en sus mitologías.

Los personajes mitológicos representados en la palabra Shazam (Salomón, Hércules, Atlas, Zeus, Aquiles y Mercurio) contribuye recuperar lo que cada uno de ellos representa en la figura de poderes para enfrentarse a la hostilidad de un mundo egoísta, y por ello malvado. Se deben desarrollar esas cualidades especialmente si se posee un alma noble, pues tal es la que más sufre en la lógica social de la competencia, de la ambición, del engaño y de la paulatina deshumanización. Pedir a un niño, que por naturaleza es poseedor de un alma noble, que reflexione el mundo cruel que le espera para que no pierda esa nobleza, es pedirle que se convierta en un héroe a partir de los “poderes” que nos ha legado el mundo antiguo.

El guión, a diferencia de otras películas del universo DC, es sólido y está perfectamente desarrollado para mantener la atención del espectador a partir de una curva dramática redonda y simétrica en los pesos narrativos. La ausencia de familia en Billy es simétrica en la posesión familiar del Dr. Sivana pero los une el rechazo y el abandono. El camino que cada uno eligió para reconstruirse es opuesto pero equivalente: uno acepta su situación y se integra a la comunidad que representa su familia adoptiva, mientras que el otro destruye a su familia al integrarse a los pecados y servirles.

Si bien el origen de personajes sobrehumanos está relacionado con las mitologías divinas y estaba destinado al hombre común para comprender a su mundo; el de los superhéroes en la época moderna cumple el mismo papel, pero ante la llegada de la racionalidad y del pensamiento científico, estas narrativas se destinaron para los niños, logrando un gran impacto. Es ahí donde pertenecen estos universos narrativos y Shazam! ha logrado perfectamente el retorno al origen.

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