17 junio 2019
El Popular

Stalingrado

Los renglones torcidos de la política

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / marzo . 30, 2019.

 

La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal.

Carlos Marx, El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte

 

Está claro que la ambición por y para el poder, se debe evaluar con profundidad los escenarios sacando provecho de las amenazas y debilidades del contrario, entre otras estrategias y tácticas, de lo contrario, la derrota y fracaso es inminente. Me refiero a errores de cálculo que ha cometido el senador con licencia Alejandro Armenta Mier, junto con sus aliados José Juan Espinosa y Héctor Alonso, diputados locales.

La conseja máxima de la guerra y guerrilla es siempre avanzar midiendo el terreno del enemigo, considerando las variables del mismo, donde la avanzada esté calculada conforme los hechos; siempre revisando la potencialidad de la fortaleza de quien conduce la acción. No marginar altas y bajas, porque si se realiza linealmente la acción, el enemigo encontrará la vulnerabilidad de uno mismo y será derrotado al final.

Es donde Armenta, en su ambición, mantiene la línea horizontal, sin calcular ni valorar los escenarios, de ahí los errores que le están costando, porque su pretensión lo rebasó por la ambición.

Armenta se asume como el baluarte de la democracia, lamentablemente, si revisamos su historial, el priismo, si bien tuvo su gloria en la formación de sus cuadros, mismos que históricamente son reconocidos por su madurez ideológicay política, desde el salinismo, los transformó en una maquinaria de robots, es decir, al servicio ciego del poder, donde las complicidades estuvieron por encima del partido y de la nación. Es ahí donde Armenta encaja, se ha servido del poder sin lograr una formación doctrinaria de partido.

Al asumirse como de Morena, intentó ponerse el traje de “izquierda”, sin saber el profundo significado de ella, consiguiendo disfrazarse con un fardo. Mediante el chantaje, pretende hacerse la víctima, al denunciar que fue objeto de la marginación interna para alcanzar la candidatura a gobernador. Al encontrar que no tiene sustento serio, se dedica a denostar a los que “considera sus enemigos”, como el mismo Miguel Barbosa, al secretario General de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto y al mismo gobernador interino Guillermo Pacheco Pulido, a quienes acusa de emplear el poder para obstaculizarlo.

Como refuerzo, los diputados José Juan Espinosa y Héctor Alonso, también se arropan de víctimas, denunciando que son objeto de persecución, por las citadas autoridades. Sin embargo, a cada quien, el tiempo y la historia, les hace resaltar sus intenciones de revanchismo, que no están cuajando, porque la realidad los desborda.

En una de sus acciones en el Congreso, al diputado José Juan, le pregunté si sabía el significado de “izquierda”, así como si tiene idea sobre la formación de lo que implica, porque él se asume de “izquierda”, no supo contestar. Lógico.

En todo caso, toda la política, la estrategia y las tácticas de los revolucionarios deban estar al servicio de la organización, politización y elevación de la clase obrera como clase dominante, y que no sea admisible su sustitución a la hora de la revolución social por otras capas explotadas y oprimidas ajenas a la misma clase. Cuestión que Armenta y José Juan, ignoran por completo. Es decir, la limitación de estos aliados, está en calcular que el “estado de guerra permanente” y la política solamente uno de sus instrumentos, en cuanto a que, al insistir en lo permanente, excluyen el quehacer de la política, estancándose en la guerra de chantaje.

Otro error de cálculo de Armenta, es el haber convocado a Violeta Lagunes, con el fin de involucrarla en la extensión de bombardeo contra Barbosa, siendo que Violeta es la autora del slogan: ‘AMLO sí, Barbosa no’, sin embargo, al darse a conocer el acto, Armenta pretendió negarlo, siendo que la misma Violeta, reafirma y externa que Armenta está dispuesto, por lo que una vez más, la ambición rebasa la lógica de guerra.

La corrupción e impunidad de cuatro sexenios desde el salinato, el pueblo cobró con su voto en contra de estos. Ahora, tanto el PAN y PRI, pagan las consecuencias, tal como lo es con Enrique Cárdenas, al frente de una alianza con el PRD y MC, cadáveres del destino; en cuanto al PRI, luego de la designación de Lorenzo Rivera como dirigente de dicho partido, su historial de corrupción, es una muestra más de que los intereses están lejos de su partido.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

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