19 julio 2019
El Popular

Terapias infantiles

Aprender el concepto del tiempo

Por Liliana COSIO. / marzo . 19, 2019.

El tiempo es un concepto difícil de entender para el niño porque es muy abstracto. Las nociones de tiempo, por mucho que nos parezcan tan evidentes a nosotros, son muy complejas de delimitar para un niño que vive en el presente. Se irían poniendo en orden de forma progresiva a lo largo de los meses y de los años, pero no es  siempre fácil saber en qué punto de compresión está el niño.

Antes de saber leer la hora es fundamental que aprenda a situarse en el tiempo. El niño adquirirá estas nociones en tres etapas:

-El concepto de inmediatez es el primero que se adquiere. El niño conjuga los verbos en presente y sabe lo que significan palabras como “ahora” o “enseguida”.

-El futuro llega a continuación. “Mañana” al principio significa todo lo que no ha llegado todavía y que no llegará hasta dentro de mucho rato, y luego restringe su significado a “el día después de esta noche”.

-El pasado, todavía más difícil de entender, llegará en último lugar. Durante mucho tiempo, “ayer” para el niño significará el tiempo desde lo que acaba de pasar a cuando “era un bebé”.

Distintos y sencillos juegos pueden ayudarle a saber en qué etapa de la comprensión del concepto de tiempo está su hijo y ayudarle a situarse. En efecto, el conocimiento de estos conceptos sirve para comprender el resto del lenguaje adulto y las respuestas a todos sus “por qués”…

-Evita utilizar palabras como “ayer” y “mañana” cuando hable con su hijo, ya que para él todavía no tienen significado preciso. Es mejor ayudarle a situarse respecto a puntos de referencia concretos.

-En una segunda etapa, puede enseñar al niño a dominar perfectamente los conceptos que representan las palabras antes, después o durante ese tiempo. Utilice preguntas como: “¿Qué haces después de desayunar?”, “¿Qué hacemos después de acostarnos?”. De esta manera, “ayer” podrá definirse como “el día de antes de esta noche, cuando fuimos al parque” y “mañana” será “el día justo de después de esta noche”.

-El tiempo es mucho más fácil de comprender si se utiliza un calendario en el que se puedan tachar los días, dibujar las estaciones con distintos colores, marcar las fechas de los cumpleaños de los miembros de la familia, mirar cuánto falta para las vacaciones, dibujar un árbol de Navidad.

-Elabore un árbol genealógico con su hijo, si es posible con una foto de cada persona. No es necesario remontarse a la cuarta generación. Lo realmente importante es que el niño comprenda que ha nacido de la unión de dos personas y que tiene un lugar en la historia familiar.

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