22 mayo 2019
El Popular

Picando piedra

Por el mismo camino

Por Camilo Estrada Luviano. / marzo . 06, 2019.

Ha empezado el cambio para seguir por el mismo camino, pero renovado; seguiremos por el mismo camino, por el camino del capitalismo, que es nuestro modo de producción predominante, el que subordina todo, el que marca el rumbo de nuestra economía y que seguirá marcándolo.

El Estado capitalista es el mecanismo que garantiza la existencia de las ganancias para quienes sean dueños de los medios de producción (los que no los tengan se verán obligados a trabajar permitiendo que el trabajo nuevo que sea creado por ellos sea para su empleador y no para ellos), y para cumplir con su cometido cuenta con varios mecanismos: el principal de ellos es el gobierno, el cual hace que sea legal lo que le es necesario para lograr sus fines.

El Estado sigue siendo el mismo, aunque el gobierno haya cambiado como resultado de las elecciones del 1 de julio de 2018; el Estado sigue siendo un Estado capitalista, pero ahora el Presidente de la República esAMLO, -que es un declarado antineoliberal-, lo que no significa que seguiremos por un camino diferente al que veníamos transitando, sino que seguiremospor el mismo camino, pero de una forma diferente.

El Presidente de la República no es más que el que encabeza (preside) el gobierno, pero nada más; el Estado sigue siendo el mismo Estado capitalista, en donde se han dado cambios políticos que repercutirán solamente en el gobierno, pero no dentro de las clases sociales que existen en la sociedad mexicana. Mas sin embargo, es el gobierno el que dirige la política económica y con ese instrumento puede influir en la situación económica de la gente, si es que vence a las resistencias que se le opongan y que empiezan a actuar.

Esta es la explicación de la lucha que ha iniciado la 4T contra la corrupción y por la transparencia, pero esta lucha se da en el ámbito del gobierno, en el campo del actuar privado no, porque no puede hacerlo, pues el Estado sigue siendo el mismo y el poder sigue en las mismas manos; si acaso sólo puede influir con las medidas de política económica o de organización que tome en determinados puntos y que toquen aspectos muy concretos en que determinadas cosas tomen otro sesgo y esto lo podrá hacer si las resistencias internas no lo vencen.

Únicamente ha cambiado el titular del poder ejecutivo y, algunos de sus muy cercanos colaboradores, pero estos tienen que trabajar con el personal y, en muchas ocasiones, con la estructura que fue establecida por los que estaban en los gobiernos anteriores que dejaron “un cochinero” al nuevo gobierno encabezado por AMLO, y eso fue posible porque el Estado sigue siendo el mismo.

Sólo ha cambiado el gobierno y no todo, las resistencias a esta lucha contra la corrupción y por la transparencia se encuentran, por supuesto, en una parte de los directamente afectados de los cuales una parte de ellos están incluso dentro de este nuevo gobierno, y que por así convenir a sus intereses tienen que afirmar estar por el cambio, pero que en los hechos obstaculizan esta lucha que se ha emprendido.

El cambio de gobierno sin cambio de Estado lleva una lucha difícil de dar, porque además de la oposición de los beneficiarios directos de la corrupción y de la no transparencia están los “incrustados internos”.

También están aquellos que le piden peras al olmo, los que exigen que el gobierno deberíaactuar como si no fuera un Estado capitalista, porque las nuevas medidas que se tomen, aunque sean transparentes y sin corrupción siempre serán para propiciar el desarrollo del capitalismo, pero esto bien que les sirve a estos individuos para justificar su no hacer nada, pero, eso sí, siempre se proclaman revolucionarios.

caesluvi@gmail.com

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