18 julio 2019
El Popular

De frente y de perfil

Desconfianza ciudadana

Por Ramón ZURITA SAHAGÚN. / febrero . 28, 2019.

Qué sucede en México que las informaciones oficiales no son aceptadas como válidas por la población. Sin importar la gravedad del incidente, pronto son desechados los informes provenientes de la autoridad para dar paso a la suposición, los chismes, filtraciones y versiones de todo tipo.

Una y otra vez ocurre lo mismo, el territorio nacional se inunda de versiones varias, despegadas de la realidad que vienen adicionadas con las propias interpretaciones de los que las divulgan.

Somos un pueblo de memoria selectiva que guarda las que se amoldan más a sus creencias, sin considerar si son ciertas o falsas.

Así han transcurrido los tiempos modernos del país, donde hasta la historia nos ha sido cambiada, convirtiendo en mitos parte de los personajes legendarios.

Pero no siempre el pueblo mexicano ha sido tan desconfiado como lo es ahora, fueron los golpes recibidos a la credulidad ciudadana los que fueron forjando ese carácter rudo, arisco y ajeno a las versiones oficiales

Fue en la década de los 60, tal vez, cuando se fue diluyendo la credulidad en las autoridades, siendo uno de los factores principales que incidieron en ello, el movimiento estudiantil de 1968 y la versión propagada por algunos medios oficiales sobre las tendencias y propósitos del estudiantado participante en aquellos eventos que se mantienen frescos en la memoria colectiva.

El rechazo constante a la existencia de la guerrilla, así como las negativas de las frecuentes devaluaciones de la moneda en las décadas de los 70 y 80 y las promesas incumplidas de los gobernantes contribuyeron en mucho a generar mayor suspicacia sobre los dichos de los funcionarios de gobierno.

Aquellos dichos del Presidente López Portillo de defenderé el peso como perro y no lo pudo hacer,  o ya nos saquearon, no nos volverán a saquear, quedaron muy grabados al interior de las clases populares que veían a los servidores públicos de alto rango con un voraz apetito sobre los bienes públicos.

El ya por sí gran recelo que provocaban algunas noticias provenientes del sector público se vio engrandecido cuando se produjeron los asesinatos de Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massieu y las versiones oficiales no dejaron satisfechos a ninguno de los sectores de la sociedad, la que hasta la fecha espera una versión apegada a la realidad de los que ellos consideran.

Después de eso, todos los hechos en que se han visto involucrados personajes del ámbito político desataron versiones, unas ciertas y otras falsas, pero ni unas, ni las otras, creídas por la población.

Los dos “accidentes” en que perdieron la vida los entonces secretarios de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, primero y José Francisco Blake Mora, después, levantaron ámpula por las investigaciones y resultado de las mismas.

Pero la “verdad histórica” desarrollada por el gobierno federal en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, continúa sacudiendo las consciencias y es el antecedente más cercano al incidente ocurrido el pasado 24 de diciembre en que perdieron la vida la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle.

Hasta el momento, las hipótesis se sostienen con hilos muy delgados, aunque se desconoce el final que arrojará la investigación, desde ahora va descalificada.

 

Email: ramonzurita44@hotmail.com

Te puede interesar