22 mayo 2019
El Popular

Picando piedra

Sólo cambio de actores

Por Camilo Estrada Luviano. / enero . 02, 2019.

El inicio del año 2019 significa simplemente que México sigue avanzando por el mismo camino, nada más se ha iniciado la limpieza de la casa, no hay cambios de fondo, las relaciones económicas siguen siendo las mismas: los pobres seguirán siendo pobres y los que ganan seguirán ganando a costa de los explotados. Pero sólo se ha empezado a tratar de arreglar un poco todo lo desajustado que fue lo que estaba llevando al país a una situación de hartazgo, y que no tendría ninguna otra salida que el inicio de una nueva vida partiendo de cero.

Para evitar esto, que significaría grandes sacrificios en todo, más de 30 millones de ciudadanos votaron, es decir, ordenaron que se diera un cambio, que no siguiera habiendo más de lo mismo, esto se traduce en que solamente se “limpiarán las escaleras, de arriba hacia abajo”, pero esto implicará grandes cambios de personajes, mas no de relaciones económicas, aunque sí grandes cambios sociales, la burocracia dorada se tiene que terminar y con ello toda la corrupción que engendró ella misma para poder hacer sus fechorías, generando así una grave distorsión en el proceso de acumulación de capital.

Esta distorsión en la acumulación de capital, a su vez, genera fenómenos que afectan directamente a la población, pues es ésta la que realiza el trabajo humano que se cristaliza en los bienes, las cosas que la sociedad produce. Son bienes, es decir, cosas tangibles, pero en el capitalismo, como todo, son convertidas en mercancías que al ser vendidas se traducen en dinero, y de dinero son las ganancias. Ésta es la razón por la que lo que importa, a los capitalistas, son las mercancías, la producción de ellas y las transacciones -de diferentes tipos- que con ellas se hagan, porque son las mercancías las que dan la ganancia, y no la gente, las personas.

Y como todas las mercancías se traducen en dinero, éste llega a ser el motor que mueve todo. Las personas si no tienen dinero no participan en ninguna transacción, y por lo tanto no existen a menos que se hagan notar. En el gobierno capitalista está -cualquiera que sea su forma- gente que tiene que garantizar que las mercancías se realicen correctamente, que dé el dinero correspondiente, pero si no hay transparencia se llega con facilidad a la corrupción, y así es que se distorsiona todo.

La cuarta transformación no acabará con esto. El modo de producción capitalista seguirá siendo el dominante en este país; sin embargo, cambiarán las reglas de juego: ahora se tiene que transparentar todo, las leyes del capitalismo deben empezar a funcionar correctamente, y esto significa que ahora la acumulación de capital la podrán realizar todos y no solamente los de la mafia en el poder y sus “cuates”.

Pero precisamente las leyes del capitalismo son las que permiten y propician la acumulación de capital y, por lo tanto, el aumento de las ganancias y el hacer que éstas funcionen “correctamente” significa que ahora dicho incremento será posible para todos los que tengan capital; y los que no lo tengan, deben entrar a la vida vendiendo su fuerza de trabajo y permitiendo que el excedente que producen sea apropiado por los poseedores de capital. Ahora ya no los explotarán esos de la “mafia en el poder”, sino otros capitalistas.

Lo mismo, pero con actores diferentes. Esto es lo que realmente es la cuarta transformación. Sin embargo, esto significa desplazamiento físico de los de la élite dorada y estos -junto con su canallada vocinglera- son lo que protestan porque su patria es el dinero.

caesluvi@gmail.com

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