24 marzo 2019
El Popular

Acantilado

La sombra de Moreno Valle

Por Israel VELÁZQUEZ G.. / diciembre . 31, 2018.

Alguien en el seno de las cúpulas nacional y estatal del Partido Acción Nacional debiera tener la capacidad suficiente para evitar la sordera, la ineficacia política y la soberbia mostradas tras el fallecimiento de la gobernadora de Puebla, Martha Érika Alonso Hidalgo, y su esposo, Rafael Moreno Valle Rosas, senador panista y exgobernador del mismo estado.

La tragedia ocurrida en Coronango el pasado 24 de diciembre ha pintado de cuerpo completo a varios políticos que usan el morenovallismo para incrustarse en el panismo: las especulaciones, sus especulaciones, alimentadas por varios periodistas y medios que les son afines, se han convertido en una cepa de mezquinos oportunismos.

No es irrelevante que la corriente morenovallista exija primero justicia y no una investigación; los resultados de esta última si arrojan que se trató de un atentado o de un sabotaje, tendrían que dar pie a la primera y ahí sí, ellos no serían los únicos en pedir justicia.

El primer paso, investigar, lo ha dado ya el gobierno federal. Y mientras los peritos canadienses y estadounidenses hacen su trabajo los panistas poblanos de hueso colorado tendrían que analizar, en momentos de fuerte incertidumbre política, qué futuro quieren para el partido.

Más allá del natural dolor que causa una tragedia como la de Alonso Hidalgo y Moreno Valle Rosas, no se puede olvidar que Evercore, empresa en la que Moreno Valle ocultó deuda de Puebla, apareció en Paradise Papers. A través de un instrumento, de 50 años de duración, el exgobernador cedió a Evercore la administración de los ingresos del Impuesto Sobre Nómina y los de la Asistencia Pública (https://www.elpopular.mx/2017/11/05/local/aparece-en-paradise-papers-evercore-empresa-en-la-que-moreno-valle-oculto-deuda-de-puebla-171543).

Otro inevitable elemento a considerar es aquello que el 25 de noviembre soltó el también senador Damián Zepeda, otro impresentable: “quiero decirlo de manera muy clara, Rafael Moreno Valle representa todo contra lo que yo he luchado toda mi vida en política. Representa todo lo que creo que no debe de pasar en política mexicana: prácticas antidemocráticas”. En el video colgado en redes sociales, el exdirigente nacional del PAN y ex coordinador de los senadores panistas, aseguró que “no puede haber unidad a costa de los principios y los valores. Yo no voy a ser cómplice de esto con mi silencio ni voy a forma parte de ello”.

La lista de panistas, perredistas y priistas poblanos agraviados por Moreno Valle es extensa: hay desde cuadros formados en el Yunque hasta aquellos que en un alarde de candidez prefirieron rendírsele y trabajar para él con colores que nada tienen que ver con el blanco y el azul. Impensable, ellos todos, ser oposición para el avasallador y poderoso exgobernador.

La oportunidad que tiene el PAN para recomponerse con base en su doctrina, está a los ojos de cualquier político de medio pelo, pero a Marko Cortés, el inexperto dirigente nacional que le debe el cargo a Moreno Valle, no se le ve capacidad de articular un instituto en el que ya no están, para su desgracia, ni Felipe Calderón Hinojosa ni Margarita Zavala, quizá los únicos panistas con fuerza suficiente para reorientar al partido hacia sus orígenes.

¿Podrán Eduardo Rivera, Rafael Micalco o Humberto Aguilar Coronado jugar un papel importante en el inevitable reacomodo interno que ya tiene el partido tras el accidente en Coronango?, ¿el diputado de Guanajuato, Juan Carlos Romero Hicks, o el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, tendrán la fuerza suficiente para imponerse a su líder y orillarlo a ganar la elección extraordinaria en Puebla, pero…, para Acción Nacional, no para el morenovallismo?

Al margen de lo que hagan los panistas, Puebla, los poblanos, tienen oportunidad de tomar una decisión para salir de la regresión política en la que los tuvo el gobierno de un expriista. El primer paso se dio el 1 de julio pasado cuando le arrebataron el control del Congreso al grupo en el poder. Aún es tiempo de que la sociedad civil no normalice las conductas autoritarias de sus gobernantes, aún es tiempo de que nunca más sea aceptada como normal la inexistente división de poderes.

israelvelazquez@gmail.com

@IsraelV_mx

*Director Editorial El Popular, diario imparcial de Puebla

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