19 junio 2019
El Popular

Stalingrado

¿Imprudencia o cinismo?

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / noviembre . 24, 2018.

Enrique Peña Nieto, en una de sus últimas giras de trabajo, aseguró que cumplió el 97 por ciento de sus compromisos sin afectar la estabilidad económica del país, por lo que rescatando sus palabras, dijo: “No se trataba de llegar a cumplir por cumplir sino de cumplir para servir y nunca poner en riesgo la estabilidad económica que hemos cuidado de manera celosa para nuestro país, siendo que está el respeto a las instituciones, cuidar el manejo sano de las finanzas públicas y actuar con prudencia y responsabilidad”. De ser cierto, la nación no estaría atorada en severa crisis de corrupción e impunidad, que ha generado una nación donde naces pobre y mueres pobre, así la creciente brecha de desigualdad en el país. Es más, la ‘casa blanca’, la corrupción abierta y finalmente, el caso de Ayotzinapa, marcan ante la opinión ciudadana mexicana el sexenio de Peña Nieto.

Basta con recordarle que, durante su gestión, Rosario Robles se desviaron 700 mdp en efectivo de Sedesol y Sedatu, porque el ser joven en México: 44.3 por ciento vive en la pobreza, 5.8 por ciento no tiene empleo y 66.8 por ciento no va a la escuela; 2.5 millones de mexicanos mayores de 65 años no tienen pensión, y 44 por ciento de ellos trabaja por necesidad; 79 por ciento de los mexicanos necesitaría ahorrar 2 mil años para lograr el “fondo” que Peña se hizo en 6; 7 secretarios cobraron con EPN fortunas que un mexicano tipo acariciaría en más de 100 años, es decir, una élite ve un México boyante, pero 53 millones viven en un país en bancarrota, porque el número de mexicanos con un buen salario cayó con EPN, y 74.1 por ciento trabaja más de 35 horas: UNAM. 7 de cada 10 indígenas en México son pobres. Se desploman salarios en Puebla durante sexenio de Peña Nieto; 600 mil poblanos solo ganan el salario mínimo.

Los focos rojos de la inestabilidad social, se reflejaron el 1 de julio, donde la población, mediante su voto, reprocha y reprueba a Peña Nieto. Sin más. El riesgo país, también arroja descomposición y fractura desde los cimientos. Por lo tanto, más de 60 organizaciones de la sociedad civil urgieron al nuevo Gobierno de México, que será encabezado por Andrés Manuel López Obrador, a recuperar el poder adquisitivo de los salarios.

Al respecto, Rogelio Gómez Hermosillo, representante de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, señaló que el Gobierno federal deberá atender la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) referente a la urgencia de incrementar el salario mínimo para que sea “suficiente” como manda la Constitución y debe emprender enseguida un programa de recuperación gradual que permita resarcir el poder adquisitivo de los trabajadores como vía indispensable frente a la pobreza en México.

Entre tanto, el presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN, Marko Cortés Mendoza eligió a Rafael Moreno Valle como coordinador de la bancada panista en la Cámara Alta, mismo que no cuenta con la aceptación de la mayoría de sus compañeros de bancada, recientemente, se sumó a proteger las garantías laborales de empleados del Senado de la República y la Administración Pública Federal, que presentó el senador priísta Mario Zamora Gastélum. Cuestión que también, como Peña, incurre en el más absurdo cinismo, porque él es quien, durante su gobierno, entre 2011 y 2017, fue acusado de ejercer contra trabajadores de la administración estatal “terrorismo laboral”, luego de que despidió, en muchos casos sin aparente justificación ni respeto a las leyes laborales, durante los primeros dos a más de 6 mil trabajadores. La Unión Nacional de Trabajadores (UNT) registró en marzo de 2014 a más de 10 mil despidos.

Ayotzinapa, Tlatlaya, infinidad de fosas clandestinas, donde hasta octubre del presente año se habían registrado 121 mil 948 homicidios dolosos. Contabilizando noviembre y de mantener la tendencia que se registró en octubre de 2 mil 460 muertes violentas se alcanzaría la cifra de 124,408 asesinatos, siendo un promedio diario de 55, de ellos, 103 mil ejecutados. 2018, será el año con más homicidios dolosos del que se tenga registro. Son dos sexenios de fracaso en esta guerra contra el narcotráfico, donde el repunte de la violencia de este sexenio comenzó a mediados de 2016, que se mantuvo al alza. Las morgues se saturan porque la matanza es histórica: 21,857 homicidios en 8 meses de 2018. Puebla, el séptimo estado con más cadáveres sin identificar en el país. por lo que Amnistía Internacional afirma que somos el país de los desaparecidos, la peor entidad es la que el PRI ha gobernado durante 89 años, serían hasta 180 mil, no los 30 mil que dice el Gobierno: familiares de víctimas.

 

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

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