18 julio 2019
El Popular

Stalingrado

El parto de los montes (I)

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / octubre . 20, 2018.

Desde Miguel de la Madrid y Salinas de Gortari hasta Enrique Peña Nieto, más gobernadores de la misma tesitura y calaña, la corrupción, impunidad e inmunidad con la que se protegieron; en nombre del desarrollo tecnócrata, fueron desmembrando los rangos constitucionales que nos garantizarían vivir en justicia.

Entre tanto, dichos actos sembraron una semilla de hartazgo, coraje e ira entre el pueblo, como si fuera un vientre que gesta un clamor social de ¡ya basta!

La tecnocracia cleptócrata, ha creado un páramo, donde el pueblo paga las consecuencias de sus actos. Tan solo, “naces pobre, mueres pobre”, porque entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México donde toma hasta 11 generaciones para que un niño que nace pobre alcance el nivel de ingreso promedio. También, cerca del 50 por ciento de los jóvenes de México trabajan en empleos informales y con bajos salarios, lo que dificulta su acceso a la canasta alimentaria, ser joven en México: 44.3 popr ciento vive en la pobreza, 5.8 popr ciento no tiene empleo y 66.8 popr ciento no va a la escuela, porque el 87 por ciento de las personas en pobreza, tanto extrema como moderada, y vulnerables a serlo, son jóvenes. En el caso de indígenas de esa edad, el 72.8 por ciento está en esa situación. En cuanto a titulados de universidades y tecnológicos, en México: el 46 popr ciento de los egresados gana menos de 8 mil al mes, 22 popr ciento no tiene empleo. Y, para rematar, los saldos de Peña: 68.4 millones, sin seguridad social; 26 popr ciento de los adultos mayores, sin una pensión.

 Entre tanto, ante las demandas del gobierno de Chihuahua, contra el ex gobernador César Duarte, por fraudes y saqueo de las arcas públicas, con transferencias de recursos a otros Estados en campañas electorales a favor del PRI, Peña Nieto, para protegerse, emitió una controversia Constitucional y su gabinete, para ampararse ante posibles consecuencias legales.

Entre casos como Odebrecht y Emilio Lozoya Austin, ex Director de Pemex, agreguemos que, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó que de mil 900 millones de pesos del erario público asignados por la Sedesol y la Sedatu a empresas durante la gestión de Rosario Robles Berlanga, más de 700 millones fueron transferidos en efectivo a diez domicilios. Dentro de esto, una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) revela que Sedesol, Banobras y Pemex entregaron recursos federales a universidades estatales a cambio de servicios que nunca prestaron, sino que se los entregaron a empresas fantasma. Por lo que se diseñó un esquema financiero para para desviar en sólo año 3 mil 433 millones de pesos, en lo que se conoce como “La estafa maestra”. Robles Berlanga, afirmó que las acusaciones en su contra eran producto de la “violencia política de género. Burda postura ante tal crimen.

En Puebla, Rafael Moreno Valle, en su supuesta transformación de Puebla no es más que un entramado publicitario que el gobernador armó a lo largo de su administración, con un costo millonario y que no tuvo otro objetivo que sustentar su sueño presidencial. Precisamente, el pueblo lo ubica como: “Adicto a las escenografías”, “intolerante a la crítica y a movilización social”, “represor”, “persecutor”, “opaco”, “totalitario”. Un riesgo para el país.

La “Verdad Histórica”, que pregona el gobierno peñista, es diametralmente opuesta, porque la privatización de los bienes nacionales, el empobrecimiento de la clase trabajadora, una educación que acorrala el desarrollo nacional, se agrega a un “Estado En Guerra”, donde asesinatos y desapariciones, tienen a la nación como un panteón o fosas clandestinas, como si fuera un sembradío de cadáveres.

Según, el Secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete Prida, dio a conocer que en el país se tienen registradas 37 mil 485 desapariciones, sin embargo, menos de 1 por ciento coincide con restos humanos localizados en laboratorios forenses en las entidades. Cuestión que, de acuerdo con el hallazgo de dos contenedores de refrigeración con más de 300 cadáveres en Guadalajara, Jalisco, en septiembre pasado, puso de manifiesto el nivel del problema de las desapariciones en el país.

Sin embargo, con Peña Nieto (2012-2018), el caso más crítico ha sido la desaparición en 2014 de 43 estudiantes de la escuela para maestros de Ayotzinapa. Siendo que la Ministra Sánchez Cordero ha hecho sus sumas. Tiene una cifra que no le cuadra: 40 mil desaparecidos. Pero si sólo en Veracruz calcula unos 20 mil, y otros tantos en Tamaulipas, entonces el dato se dispara: podrían ser 300 mil los ciudadanos de este país que podrían estar regados en cementerios clandestinos o ya desaparecidos para siempre. Nadie sabe. Peña prometió al menos un censo y nunca lo hizo. El reto para AMLO es brutal.

 

 

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social.

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