26 junio 2019
El Popular

Memorial Perpetuo

La lengua como atisbo de la realidad     

Por José Rogelio HERNÁNDEZ. / octubre . 18, 2018.

El idioma materno (editorial Sexto Piso, 2014) de Fabio Morábito, es una obra que nos conduce por senderos metafóricos a través de los cuales encontramos toda la clase de relatos que llevan a entender el origen del lenguaje, desde todos sus horizontes, a partir de repensar a éste como una capacidad única, individual y común, que finalmente se transforma al ritmo de la cadencia del tiempo y de la evolución de los hablantes, pero también, este libro nos lleva a contemplar la evolución de una persona que transpira literatura.

Esta obra, muy particular, está conformada por relatos que desnudan la conciencia del autor, aquél que nos invita a participar en un diálogo íntimo entre su férrea convicción del lenguaje como un ser metamórfico que tiene la cualidad de transformarse en toda expresión que el hablante decida, siempre y cuando tenga la habilidad de usarlo, es decir, que entre ambos exista una confabulación de amor y de respeto, pero también, de sospecha y fe.

A través de El idioma materno se nos invita a que seamos nosotros quienes reflexionemos, a partir de la disertación del autor sobre la evolución su lenguaje, posteriormente transformado en literatura, sobre la finalidad que le damos a la palabra y la conciencia de la capacidad para generar una marca única que nos hace apropiarnos de esa habilidad natural con la que diseñamos nuestra realidad.

“Porque cuando se escribe con intensidad se está en realidad robando, sustrayendo de los bolsillos del lenguaje las palabras necesarias para aquello que uno quiere decir, justo esas palabras y ni una más”, afirma el escritor de origen italiano, quien nos confirma que la palabra es justa y su semántica tan absoluta, que no necesitamos atiborrar de símbolos para decir más, sino todo lo contrario, suficiente es lo necesario: “La palabra es entera como un soplo”.

Asimismo, Morábito nos regala unos deliciosos relatos en donde cuestiona su profunda relación con la literatura, lo que motiva, no sólo a él, sino a todos aquéllos que se dedican a la escritura, a realizarla como una “aceptación de la esclavitud que entrañan las palabras”, la imperiosa necesidad de saberse un ser que no se impacienta ante la ruda realidad, pero que, por lo contrario, se muestra absorto y prudente al saber que la escritura, a través de la literatura, es una puerta salvadora.

Este libro es, también, una revelación donde el autor nos cuenta el proceso por el cual navegó para convertirse en escritor, una suerte de evocaciones que muestran la evolución y comprensión de una persona que descubre en la literatura una esperanza; tanto la prosa como la poesía son procedimientos que tienen una misma finalidad: “Valorar el sentido de las palabras”, en la poesía “huidiza y engañosa”, en la prosa “tiránica e implacable”.

El Idioma materno es la manera en la que Fabio Morábito escudriña la sustancia de la lengua, lo intrínseco entre el hablante y los símbolos fonéticos que muchas veces son emitidos sin tener el mayor conocimiento del sentido que irremediablemente lleva por sí mismo; la carga semántica natural de la lengua. Esta obra busca mirar a través de las letras, interrogando a cada aspecto lingüístico que rodea la tan maravillosa manera de expresar todas las representaciones mentales que el hombre es capaz de formar, y que finalmente dota de significado.

La reflexión que nos regala la obra, esta unión de relatos que forman parte de un todo, concreto y sincero, nos muestra la sensibilidad y la importancia de comprender la trascendencia de la lengua y la literatura, a veces tan desestimadas y humilladas en un mundo irremediablemente frívolo, que no permite a sus congéneres entender que éstas son “el atisbo de la realidad del mundo”.

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