22 mayo 2019
El Popular

Stalingrado

México: país tóxico XX

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / septiembre . 08, 2018.

“La conquista del poder cultural es previa a la del poder político y esto se logra mediante la acción concertada de los intelectuales llamados “orgánicos” infiltrados en todos los medios de comunicación, expresión y universitarios. El que una masa de hombres sea llevada a pensar coherentemente y de un modo unitario el presente real es un hecho “filosófico” mucho más importante y “original” que el redescubrimiento, por parte de algún “genio” filosófico, de una nueva verdad que se mantenga dentro del patrimonio de pequeños grupos intelectuales”, Antonio Gramsci.

 

Hemos dado cuenta de cómo el neoliberalismo, como expresión del capitalismo salvaje, se asume como la octava maravilla del desarrollo de una nación, donde todo el aparato productivo, brindará una mejor vida a la sociedad. Por lo que la caja de pandora que presume, en los hechos, es pobreza.

Sin embargo, encontramos que la clase trabajadora de los diversos niveles productivos, han perdido capacidad adquisitiva, como también bienestar personal y familiar, generando pobreza y salarios precarios, es decir, según la tecnocracia, se debe generar crecimiento económico sostenido y la distribución equitativa de sus recursos; el diseño de las políticas públicas y sociales para disminuir tasas de desempleo y pobreza; dichas políticas deberán respetar la diversidad cultural y del entorno.

En los hechos, es todo lo contrario, porque al abrir la economía, abandonar las prácticas proteccionistas, recortar el hinchado papel del Estado; en otras palabras, el tener que insertarse en la lógica del mercado. Las reformas de política económica del Consenso de Washington representaban el programa de ajuste estructural para iniciar la transición de un modelo cerrado a uno abierto y liberalizado, da como resultado, que el proceso privatizador, jamás ha beneficiado a la nación, mucho menos al pueblo.

La generación tecnócrata que ha manejado a la nación en y desde el poder durante 30, crearon un páramo, mismo que insisten que el modelo económico es único y sin críticas. Sumemos que es lógico su pensamiento, porque también hemos expuesto que la forma de pensar, obedece a una estrategia imperialista de adoctrinamiento desde su formación escolar en Estados Unidos.

Para ello, basta con insistir que en Febrero de 1924, el entonces secretario de Estado de EUA, Robert Lansing, aconsejó que, para evitar mayores conflictos con México: “México es un país extraordinariamente fácil de dominar porque basta con controlar a un solo hombre: el presidente”. “Tenemos que abandonar la idea de poner en la Presidencia mexicana a un ciudadano americano, ya que eso conduciría otra vez a la guerra. La solución necesita de más tiempo: debemos abrirles a los jóvenes mexicanos ambiciosos las puertas de nuestras universidades y hacer el esfuerzo de educarlos en el modo de vida americano, en nuestros valores y en el respeto del liderazgo de Estados Unidos. México necesitará administradores competentes y con el tiempo, esos jóvenes llegarán a ocupar cargos importantes y eventualmente se adueñarán de la misma Presidencia. Y sin necesidad de que Estados Unidos gaste un centavo o dispare un tiro, harán lo que queramos, y lo harán mejor y más radicalmente que lo que nosotros mismos podríamos haberlo hecho”.

Pues bien, los tecnócratas resultaron los mejores alumnos, porque privatizaron todo, despojando a la nación y al pueblo, de todo beneficio, brindando la oportunidad al capital extranjero como a grandes empresarios mexicanos, el beneficio de la riqueza nacional. Gracias a la corrupción e impunidad.

TELMEX, la hereda Carlos Slim, lo que fue Imevisión hoy Televisión Azteca, con Ricardo Salinas Pliego, etcétera, determinando el largo proceso de reformas políticas, económicas y sociales que se han instaurado en los últimos 30 años, desde Carlos Salinas de Gortari hasta la compra de la presidencia para Enrique Peña Nieto, son la causa principal del actual desastre económico y social del país.

La voracidad les permite en distintas formas de gobierno, reformar los artículos 25, 26 y 28 de la Constitución para privatizar la extracción del petróleo y gas bajo la promesa de modernizar la paraestatal y bajar los precios de la gasolina y la luz.

Enrique Peña Nieto, el PRI, el PAN y sus aliados privados, nacionales y extranjeros, lanzaron una campaña para convencer a los mexicanos de las bondades de la reforma energética. Sin embargo, no hablan una palabra del tráfico de influencias y de la corrupción que aquejan a Pemex. Todo esto mediante su pretendidas “Reformas Estructurales”, que nos han sumido en la pobreza nacional.

México nos toma hasta 11 generaciones para que un niño que nace pobre alcance el nivel de ingreso promedio del país. Situación contraria a lo que el promedio de la OCDE son 4.5 generaciones, para que un niño pobre alcance el nivel de ingreso promedio de su país, siendo Dinamarca, Noruega, Finlandia y Suecia donde toma entre dos y tres generaciones llegar a esos ingresos. Así o más claro.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

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