15 diciembre 2018
El Popular

Invitado

Gobernadores y OPLEs: trincheras antidemocráticas

Por Invitada . / septiembre . 06, 2018.

Manuel Bartlett*

La presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, protestó en entrevista radiofónica contra el manoseo de los resultados electorales que han hecho los Tribunales Electorales locales y los Órganos Públicos Electorales locales (OPLEs) controlados por los gobernadores. Dijo: “hay casos que están muy manipulados, que van a obligar a que se revisen tanto los OPLEs, porque están al servicio de los gobernadores quienes los cooptan, trabajan para ellos, y en muchos casos los tribunales electorales también”. Continuó: “traemos varias impugnaciones y casos críticos”, como el Estado de México, Oaxaca, Tamaulipas... estamos esperando que se resuelva todo”. Lo que describe la presidenta de Morena es contrario a lo pregonado por el PRI, PAN y PRD en la reforma electoral de 2014, cuando destacaron como objetivo central, impedir que esas instituciones electorales fueran manipuladas por los gobernadores y reforzar los principios constitucionales electorales: independencia e imparcialidad. El funcionamiento de tribunales y OPLEs está viciado de origen.

En octubre de 2014, desde la tribuna y a través de un artículo publicado en este diario, El Universal, denunciamos cómo el Senado aprobó a los integrantes de esos tribunales electorales locales y cómo el Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó a los integrantes de los OPLEs. En el caso del Senado: “designó a los magistrados electorales locales mediante el reparto de cuotas entre el PRI, PAN y PRD, violando todos los procedimientos parlamentarios: comisiones sin dictaminar, la Mesa Directiva anunció al Pleno haber recibido el listado propuesto por la Junta de Coordinación Política, sin que ésta sesionará, por “considerarlo innecesario”; de 450 candidatos registrados, presentaron 67 nombres en una sola cédula —sin información sobre ellos ni justificar la selección— confeccionada por tres coordinadores conjurados, distribuyéndose cargos públicos de acuerdo a sus intereses electorales, impusieron su votación fuera de la ley”. Sobre los OPLEs escribimos: “el INE nombró a los consejeros electorales para los estados, en medio de protestas… Morena acusó a la Comisión responsable del INE de no proporcionar a los partidos —como era obligatorio— la lista con la totalidad de los candidatos a ocupar los cargos. Los representantes de los partidos y del Poder Legislativo no dispusieron de la información sobre los candidatos, los dictámenes no se elaboraron por entidad federativa, ni acreditaron la idoneidad de cada una de las propuestas. Los partidos políticos mayoritarios, coludidos con una mayoría de consejeros electorales del INE, urdieron una estratagema para repartirse los consejeros: 2 consejeros por estado para el PRI, 2 para el PAN, 2 para el PRD. El procedimiento violó las formalidades acordadas por la autoridad electoral para evitar, como se ha dicho, las interferencias de gobernadores y garantizar selecciones transparentes. La gravedad de estos contubernios ilegales es que las personas así designadas serán las autoridades electorales locales que organizarán las elecciones estatales y esos magistrados serán los jueces de las mismas. El proceso electoral nace viciado, impone lo que pretendían evitar”. En 2017, el INE repitió el mecanismo al aprobar 55 consejeros electorales de 19 OPLEs, rumbo a la elección de 2018.

Morena reclama hoy, justamente, una reforma electoral que revise estructuras y funcionamiento de los OPLEs; cambiaron de nombre manteniendo los mismos Consejeros y la repartición de cuotas. Apuntamos “Lo que mal empieza…”, mal acaba; lo que no se concretó en la elección presidencial porque Andrés Manual López Obrador impulsó, con sus treinta millones de votos, a todos los candidatos de su coalición para ser mayoría en 19 de 26 legislaturas locales que fueron votadas, que ahora tribunales y OPLEs intentan violentar, dirigidos por los gobernadores respectivos. Probablemente el Tribunal Federal y el INE corregirán las perversas trampas de sus “hermanos menores”. Pero hay que reconstruir esas instituciones viciadas de origen, espurias.

*Ex senador

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