18 julio 2019
El Popular

Stalingrado

México: país tóxico XIX

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / septiembre . 01, 2018.

“¿Cómo supera la burguesía las crisis? Por una parte, mediante la destrucción forzada de una masa de fuerzas productivas; por otra, mediante la conquista de nuevos mercados y la explotación más intensa de mercados viejos. ¿Cómo, pues? Preparando crisis más extensas y más violentas y reduciendo los medios para prevenir las crisis (…) Enterró la dignidad personal bajo el dinero y redujo todas aquellas innumerables libertades escrituradas y bien adquiridas a una única libertad: la libertad ilimitada de comerciar”, Carlos Marx

 

La tendencia neoliberal, adoptada por México a inicios de los 80 por el primer presidente tecnócrata, trajo consigo promesas de una mejor economía basada en la libre competencia y en la libre circulación de capitales, mercancías y servicios. Fue así que México se adentró como competidor en el mercado global, dejando entrar al mercado doméstico a nuevos competidores con la promesa de generar empleo y conocimiento a través de la inversión.

Con la apertura de las fronteras mexicanas al comercio exterior, una nueva alternativa se concretizó para inversionistas hambrientos de ampliar sus horizontes corporativos. Fue así que múltiples empresas abrieron sus puertas en México, demandando a su paso el trabajo de muchos mexicanos que tuvieron la oportunidad de acceder a un empleo en múltiples sectores industriales.

La 'ola' que paulatinamente fue inundando al país no solamente prometía un trabajo con ingresos seguros, sino también capacitación y adiestramiento para muchas personas que en su vida habían hecho algo relacionado con la industria. Se esperaba que este nuevo adiestramiento diera a los mexicanos nuevas herramientas para ofrecer servicios laborales con alto valor añadido.

Sin embargo, las condiciones laborales en general, están supeditadas al rigor de las necesidades del sector neoliberal, quien fiel al Consejo de Washington, impone reglas que derivan en el sufrimiento es común en el sector de manufactura. Muchos conglomerados internacionales invirtieron cantidades inimaginables de recursos en la apertura de nuevas 'maquilas', lo anterior en busca de mano de obra a precios competitivos que redundan en mayores ganancias para los grandes emporios empresariales, es decir, mano de obra barata. El problema hoy en día radica en que muchas empresas no respetan los derechos laborales establecidos en México, eludiendo (de forma legal y a veces ilegal) sus obligaciones como patronos de mujeres y hombres que son sostén de sus hogares. Dejando a miles de personas sin empleo y sin la antigüedad laboral suficiente para aspirar a una pensión ni a servicios de salud para su vejez, derechos fundamentales reconocidos en todo el mundo.

Una vez más, debemos recurrir a la memoria para ubicar la raíz de este mar de injusticias, por lo que el neoliberalismo, al ser expresión ideológica de un modelo teórico económico, el modelo neoclásico, que considera la mínima casi nula intervención del Estado en la economía, ya que el mercado es el mejor instrumento para asignar eficientemente los recursos de la sociedad. A partir de aquí se deriva toda una serie de políticas económicas que favorezcan al libre mercado:

• Privatización de empresas públicas o paraestatales.

• Eliminación de los impuestos a mercancías y capitales extranjeros.

• Flexibilización laboral (desaparición de sindicatos y topes salariales).

• Recortes al gasto público (cobertura muy limitada de seguridad social, educación, poca inversión en infraestructura, eliminación de subsidios).

• Desregulación financiera.

• Apertura comercial de los mercados.

• La estabilidad macroeconómica como el principal objetivo de la economía.

 

Política, que es el brazo ejecutador del mismo CW, quien nos impuso las siguientes reformas de política económica:

1. Disciplina fiscal; 2. Reordenación de las prioridades del gasto público; 3. Reforma fiscal; 4. Liberalización financiera; 5. Tipo de cambio competitivo; 6. Liberalización del comercio; 7. Liberalización de la inversión extranjera directa; 8. Privatizaciones; 9. Desregulación y, 10. Derechos de propiedad.

En sí, dichas acciones nos han derivado en una serie de contradicciones económicas, que marcan una realidad cruda como compleja; situación que el conjunto social, tardará décadas en recuperar una dignidad salarial. Mientras, el hambre acosa.

Continuaremos.

 

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

Te puede interesar