22 mayo 2019
El Popular

Stalingrado

México: país tóxico XVIII

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / agosto . 25, 2018.

(...) ¿Cómo se asegura la reproducción de la fuerza de trabajo? Dándole a la fuerza de trabajo el medio material para que se reproduzca: el salario. El salario figura en la contabilidad de la empresa, pero no como condición de la reproducción material de la fuerza de trabajo, sino como "capital mano de obra

Louis Althusser

 

En México, antes del neoliberalismo, se intentó aplicar el desarrollo incluyente, con programas sociales más amplios y  políticas de empleo, siendo que los equilibrios económicos explotaron por lo siguiente: el gasto se expandió de manera exponencial, sin mejorar los ingresos, la sustitución de importaciones derivó en un proceso corporativo y corrupto entre empresas y gobierno, no se inició un proceso de apertura selectiva apostándose todas las cartas al petróleo, sin construir otros motores de crecimiento.

El capitalismo, recurrió a la utopía neoliberal, siendo nuestros Chicago Boys, quienes aplicaron la idea de liberar los mercados, abriendo la economía bajando el gasto; supuestamente, la economía crecería de manera estable y sostenida, con niveles altos de creación de empleo de calidad. Es obvio, porque los tecnócratas se apegaron al texto del Consejo de Washington.

De ahí que México consiguió amplios problemas serios de desigualdad y limitado crecimiento económico el radicalismo de la política pública neoliberal, ocasionó crisis financieras recurrentes, que también la política de privatizar los bienes nacionales a favor del capital extranjero y nacional, se combinaron en un caldo de cultivo de corrupción e impunidad, empobreciendo a la mayoría de la población.

Cada paso que se ha dado, el presente es sombrío para la nación, porque la modernización de la economía y compartir la riqueza, no está en la agenda de estos tecnócratas. En este caso, se requiere de un mayor rol del Estado para regular mejor, pero, también para invertir en infraestructura, aplicar una política industrial que permita la innovación, fomentar al campo y políticas redistributivas que garanticen pensiones justas y mejorar los servicios en los rubros de educación y salud.

Lamentablemente, dicha tarea es muy complicada, derivado al saqueo de las finanzas públicas, por parte de la alta corrupción e impunidad, que favorece a sus intereses, más no al pueblo.

El fundamento teórico de las propuestas del CW eran la teoría económica neoclásica y el modelo ideológico y político del neoliberalismo, por lo que el sector privado desempeña un papel fundamental en el crecimiento económico; después, con la formulación del Consenso de Washington quedó claro que los protagonistas de las actividades económicas eran el sector privado y el vapuleado Estado y su rol regulatorio; sólo de esta manera se lograría la estabilidad económica que México necesitaba después de la crisis de la deuda. Bajo esta visión, desmontar los elementos fundamentales del modelo proteccionista de desarrollo, para motivar “un desarrollo económico global”; cuestión que en ningún lado se da, por la sencilla razón, de que, en los propios países capitalistas, están en crisis, pasándonos la estafeta de empobrecimiento.

El CW, impuso la privatización de los bienes nacionales, lo que se pretendía con esta reforma era aliviar el presupuesto del gobierno a partir de la privatización de empresas paraestatales; una vez iniciado este proceso se liberarían una gran cantidad de recursos que a su vez se destinarían a áreas de carácter social. Esta reforma se convirtió en una política fuertemente impulsada y apoyada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, como una medida para impulsar el crecimiento y combatir los problemas sociales de América Latina.

Al ver la obra de los neocons mexicanos adquiere un nuevo significado la frase de Carlos Salinas cuando dijo que iba a hacer la revolución dentro de la revolución. Le dio un nuevo significado al concepto revolución, porque en lugar de ser algo progresista se convirtió exactamente en lo contrario. Como decía el chiste: Salinas es Hood Robin: le quita a los pobres para darle a los ricos.

La implantación del capitalismo del desastre incluye privatización, desregulación y recorte a los programas sociales, bajo el planteamiento de que hay que recortar subsidios por salud fiscal, insensibilidad social pura y dura, lo que equivale al argumento de que los pobres lo son porque quieren y por no trabajar fuerte. Hay otros elementos en el programa neoliberal que inciden en el manejo de la macroeconomía y que incluyen bajo déficit fiscal y estabilización monetaria, cuestión que los neopols mexicanos han manejado como si fuera una proeza; han estabilizado la macroeconomía, mientras en la microeconomía más del 60% de la población sufre penurias, porque han convertido la pobreza en parte de la estructura socioeconómica, que parece inalterable y que condenará a decenas de millones a un futuro atroz, mientras los neocons se colocan en el mundo para saciar sus ambiciones como si fueran los campeones del cambio.

Continuaremos.

 

 

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

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