18 julio 2019
El Popular

Stalingrado

México: país tóxico XVI

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / agosto . 11, 2018.

“Mientras no haya un cambio de poder político, las leyes seguirán garantizado y justificando las formas de propiedad capitalista”, Santiago Carrillo

 

“Es necesario especificar en primer lugar un punto importante: el Estado (y su existencia dentro de su aparato) sólo tiene sentido en función del poder de Estado. Toda la lucha política de las clases gira alrededor del Estado. Aclaremos: alrededor de la posesión, es decir, de la toma y la conservación del poder de Estado por cierta clase o por una alianza de clases o de fracciones de clases”, Louis Althusser

 

Hemos relatado cómo la injerencia del poder económico y político de los grandes capitales, sobre todo norteamericano, a lo largo de nuestra historia, mediante los tecnócratas criollos mexicanos, ejercen el poder desde dentro del poder del Estado, donde la nación, le han ido restando legitimidad constitucional, para imponer un modelo económico y político, acorde a su libre albedrío, despojando de toda garantía de soberanía, misma que empobrece a la población, limitándola o restándole de sus derechos todos.

Somos testigos y actuantes, de cómo estamos viviendo un momento de correlación de debilidades que aqueja tanto al neoliberalismo como al neodesarrollismo. En éste, las reivindicaciones inmediatas y urgentes de las grandes mayorías pueden ser sintetizadas en la recuperación de algún tipo de Estado que garantice su acceso a servicios básicos de educación, salud y seguridad social, y preserve los derechos de los trabajadores, ante el rápido desgaste político de las administraciones neoliberales que, en su momento, fueron presentadas como evidencia del fin de un “ciclo progresista” que habría abarcado la primera década de este siglo.

Caro nos ha costado la tecnocracia y perversidad del Consenso de Washington (CW), quien ejerce su influencia con mayor rigor en 1994, donde se otorga la autonomía al Banco de México y la institución caerá en manos de los Chicago boys, al igual que en varias partes del mundo. La finalidad de la autonomía es que la operación del banco central controle el poder adquisitivo de la moneda nacional y regule la inflación, por lo que durante el salinismo-zedillo, la industria azucarera fue vendida a las operadoras de azúcar extranjeras. La culminación de esta enajenación se da durante la gestión de Vicente Fox. Fertilizantes Mexicanos (Fertimex, SA de CV, filial de Pemex) fue vendida a la iniciativa privada extranjera muy por debajo de su valor real, tras ser abandonada por varios años por las autoridades mexicanas por motivos inexplicables, ya que esta productora de fertilizante era altamente rentable y ofrecía grandes ganancias durante su funcionamiento —esto es algo similar a lo que se está haciendo con Pemex— porque el tema no es la productividad del sector paraestatal de la economía, sino su privatización.

Ferrocarriles Nacionales (Ferronales) desapareció tras una ardua estrategia de presión y desmantelamiento gubernamental que se consolida hacia 1994; el transporte ferroviario quedó en el abandono total. Se llevó a la quiebra a la Constructora Nacional de Carros de Ferrocarril, que era una empresa de participación gubernamental encargada de la fabricación de locomotoras 100% mexicanas que cumplían con los más altos estándares de calidad a nivel mundial. En dicha empresa se fabricaban los convoyes del Metro de la Ciudad de México, que ahora tienen que ser adquiridos o reparados en Canadá, España, Estados Unidos y Alemania, con costos muy superiores a los domésticos.

Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) era otra empresa paraestatal que terminó siendo mutilada y rematada en partes a empresas extranjeras.

Cambios generados a partir del shock del error de diciembre y otros posteriores

• 1995: Masacre de Aguas Blancas y Acteal. Alianza para el Campo para dar solución a los problemas del agro y preparar las condiciones para la entrada de empresas agrícolas extranjeras.

• Desaparición de la Ruta 100, promoviéndose la privatización de los permisionarios del transporte público en el Distrito Federal, lo que ha generado un servicio ineficiente, riesgoso, de mala calidad, altamente contaminante, con constantes aumentos, sin mencionar el caos vial. En Puebla, es igual el método con las tres Rutas.

• 1996: Nace el EPR en Aguas Blancas, Gro. Con el apoyo del Tesoro de EU, del FMI y BID se pagan tesobonos por 26 mmd.

• 1997: Se realizan elecciones legislativas en que el PRI pierde la mayoría y se privatiza FNM. Se crean las Afore pasando los fondos de retiro y jubilación a manos privadas. Esto ha generado grandes ganancias para las empresas y grandes pérdidas para los ahorradores, especialmente por el elevado cobro de comisiones.

• 1998: Se otorgan 10,461 km de vías a Ferromex.

Continuaremos.

 

 

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

Te puede interesar