21 mayo 2019
El Popular

Stalingrado

México: país tóxico XIV

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / julio . 20, 2018.

Son todos, hombres, mujeres y niños, meros instrumentos de trabajo, entre los cuales no hay más diferencia que la del coste.

Carlos Marx

 

Mientras no haya un cambio de poder político, las leyes seguirán garantizado y justificando las formas de propiedad capitalista.

Santiago Carrillo

 

Es necesario especificar en primer lugar un punto importante: el Estado (y su existencia dentro de su aparato) sólo tiene sentido en función del poder de Estado. Toda la lucha política de las clases gira alrededor del Estado. Aclaremos: alrededor de la posesión, es decir, de la toma y la conservación del poder de Estado por cierta clase o por una alianza de clases o de fracciones de clases.

Louis Althusser

 

Quiero morir siendo esclavo de los principios, no de los hombres.

 Emiliano Zapata

 

Los hombres no son nada, los principios lo son todo.

Benito Juárez

 

Cada reflexión de los actuantes históricos señalados arriba, nos brindan la oportunidad de emitir juicio crítico, como contundente, de la pobreza criminal con la que nos han gobernado los postulantes del neoliberalismo, en cuanto a que el mundo capitalista globalizado está frente a una gigantesca prueba: como un castillo de naipes, caen día a día las ideas-fuerza con que pretendió erigirse triunfante y sin rival en los últimos decenios. Ahora, van haciéndose evidentes sus falacias y sus límites.

La crisis económica muestra ya las graves dimensiones y prueba del desastre. Se trata de una crisis sistémica que trasciende con mucho los aspectos financieros y que alcanza la base productiva y afecta a todas las actividades económicas. Está en cuestión la lógica misma del capitalismo que, en su vorágine, ha generado una crisis energética, agroalimentaria, del agua, que incide en el cambio climático y que pone en riesgo las condiciones de vida en el planeta.

Aclaremos. No se trata del sólo del fracaso del neoliberalismo, que, con sus agresivas medidas de desregulación y privatización, lejos de haber evitado la crisis, la ha precipitado. Si vemos la raíz del problema, encontramos que queda al desnudo la condición esencial de este régimen que se sustenta en la lógica implacable de obtención de ganancia máxima a partir de la explotación del trabajo humano y de la depredación y despojo de los recursos para la vida. En forma directa, lo que ha estado en juego durante estos últimos cuatro decenios es la estrategia decidida por el capital para lograr la recuperación del nivel de ganancia que es esencial interés.

Ya sea el FMI o el Banco Mundial, quienes propician la crisis en nuestros países subdesarrollados, sector poderoso de las finanzas y las empresas se movilizan para obligar al Estado a intervenir para pones a salvo sus intereses. Enormes recursos públicos se han destinado ya en parar el sistema bancario y de las emblemáticas empresas capitalistas. En nuestro país, el sistema financiero en poder de la banca internacional y el sistema productivo explotador controlado por empresas trasnacionales han presionado igualmente y obtenido que la banca central inyecte decenas de miles de millones de dólares de las reservas, lo que no ha restablecido el crédito ni detenido la devaluación, pero sí ha alentado la especulación de la divisa. Gracias a los Chicago boys.

El asesinato del candidato presidencial priista Luis Donaldo Colosio, que muchos sospechan fue un crimen de Estado, presentó el camino para que llegara un gran privatizador como Ernesto Zedillo. Los neocons utilizaron o propiciaron el levantamiento indígena, el del EZLN, en que hubo una participación mayor de un grupo organizado en sus orígenes por el hermano del presidente Salinas.

La llegada de Zedillo y Serra Puche, ambos graduados de Yale, crearon una crisis financiera de proporciones inmensas que propició una elevación de las tasas de interés por arriba del 150%, derrumbó el peso de 3.40 a 7.20 (ya antes se le habían quitado tres ceros al peso). Con la crisis, mucha gente perdió ranchos, casas, negocios…, mientras muchos políticos se enriquecían enormemente (el gobierno siempre se negó a abrir la lista de los beneficiarios del Fobaproa) y se le entregaran los bancos a la gran banca internacional, la que feliz de la vida llegó al país para establecerse con apoyo del Estado, porque compraron bancos con compromisos de rescate público. El peso financiero del rescate bancario (1995) se siente 20 años después.

El error de diciembre, que propició el efecto tequila, como acto deliberado para, por medio del shock, iniciar grandes modificaciones recetadas por los Chicago boys. En esencia, tales actos fraudulentos, permiten el chantaje capitalista, para ampliar la base privatizadora.

Continuaremos.

 

 

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

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