23 julio 2019
El Popular

La Brecha

Anti-producción gubernamental

Por Eduardo GÓMEZ GÓMEZ. / julio . 09, 2018.

Tal vez hayas escuchado a alguna persona manifestar su inconformidad por la forma en la que el gobierno o el Estado manejan las cuestiones productivas en nuestro país. O quizás tú mismo lo has hecho.

En todo caso, ¿quién podría estar conforme con la situación económica actual de nuestro país?

Los gobiernos de México de las últimas décadas, se han asegurado de hacer pesada la producción, al grado de que se ha destruido la producción agrícola en gran parte del territorio (no significa que el campo no produzca, sólo hay que observar en qué territorio, en qué grado y con qué rendimientos agrícolas), se ha cargado a la industria y a la actividad comercial con agresiones fiscales, corrupción y se han mantenido los salarios en condiciones desastrosas.

Hace varias décadas, México era un país con una producción agrícola impresionante, que financió durante décadas, gran parte de la compra de equipo industrial (ya obsoleto para los empresarios de esos países que nos los vendieron, y por tanto un producto ya amortizado para ellos, y que así nos colocaba por “propia decisión” en un nivel de productividad inferior al de ellos) para “industrializar” nuestro país; y hoy importa maíz y otros cultivos que se darían en el campo mexicano si el gobierno federal no hubiese impulsado su abandono, al hacer “más atractivo” recibir recursos por no hacer nada más que servir de clientela política, en vez de mantener los cultivos y las tierras en condiciones aptas para la cosecha y la producción agrícola. Después de todo, si el productor agrícola decidía invertir, no podría reponer siquiera esa inversión con lo que obtendría de comercializar el producto, gracias a “la liberalización económica” que promovió el gobierno mexicano en el campo, en franco contraste con lo que hace cualquier país “primermundista” con su campo, al brindar apoyos y subsidios a su producción.

Hoy México exporta petróleo crudo, y requiere ya importarlo para no “sub-ocupar” las refinerías mexicanas. Y esto sin contar que 75 por ciento de las gasolinas que se consumen en nuestro país provienen de Estados Unidos.

El gobierno mexicano se ha encargado de promover en nuestro país, de manera abierta, la anti-producción. Lo ha hecho intencional y deliberadamente, es decir, con consciencia plena. Es absurdo suponer que los “expertos” que operan el gobierno mexicano carezcan de la comprensión mínima para saber que están actuando anti-productivamente.

Para poder mantenerse operativas, las empresas requieren generar ganancias, de otra forma ¿cómo se podrían mantener y desarrollar?, ¿cómo mantenerlas operando con la producción deprimida dado un mercado que no crece porque los salarios son bajos y no hay empleo?, ¿cómo mantener en operación las empresas si además los empresarios que sí producen reciben el trato de delincuentes y son “observados” por presuntas autoridades que llevan como consigna el sacar una cuota para sus jefes?

Es interesante observar el operativo para buscar droga en el aeropuerto de la Ciudad de México, pues el volumen de narcóticos que se mueve en nuestro país no cabría en las maletas de unos cuantos viajeros.

Desde luego, que es posible que ahí encuentren droga, y también es posible que entre los empresarios encuentren a algunos que están evadiendo impuestos; sin embargo, el terror que se genera al respecto no facilita la producción y mucho menos ha mostrado resultados efectivos para reducir los ilícitos que presuntamente “persiguen”, es decir, el efecto es marginal. En ese sentido, sí operan como freno a la producción del país. Y esto se refleja en cada actividad productiva, y en el precio de los productos que consumimos, encareciéndolos, pues el consumidor paga por la corrupción impuesta por quienes van por las “cuotas” y por los gastos en “seguridad”, por ejemplo. Estoy seguro de que puedes identificar otras formas de anti-producción gubernamental, ¿me compartes cuáles identificaste?

eduardo.gomez@cleverspot.com.mx

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