16 diciembre 2018
El Popular

Bregando

Antitaurinos criminales

Por Jaime OAXACA. / junio . 12, 2018.

¿Tienen el derecho de incendiar las iglesias quiénes no les gustan las misas?

Me comentaba con un amigo, con relación a los actos vandálicos cometidos en Pamplona, en la región Navarra de España.

La pregunta es aplicable a los que no les gustan las corridas de toros.

Acá los hechos del pasado jueves 7 de junio publicados en el Diario de Navarra:

La Policía Municipal de Pamplona está investigando el sabotaje registrado la madrugada del jueves en el interior de los corrales del Gas, donde se ha incendiado una máquina elevadora y se han realizado pintadas y causado otros daños materiales. En un comunicado enviado a los medios, una célula del Frente de Liberación Animal ha reivindicado el ataque.

“Estos hechos no han sido los únicos registrados en este sentido durante los últimos días. El pasado martes se tuvo conocimiento de que 13 cajetines o huecos de los utilizados para la colocación de los postes verticales del vallado aparecieron rellenos de cemento y hierros, haciendo imposible la colocación del vallado. Personal de servicios municipales se han encargado de su limpieza para facilitar que los trabajadores de la empresa que monta el vallado pudieran seguir con los trabajos de montaje”.

Del 7 al 14 de julio se realiza la feria del toro en Pamplona, popular en todo el mundo por “el encierro”, cuando corren los toros por las calles como parte de los festejos de las fiestas de San Fermín. Esos toros son lo que se lidian en la corrida de la tarde. Los corrales del Gas es precisamente donde están los toros varios días antes de correr.

Esos pillos con majada en el cerebro del Frente de Liberación Animal, atentaron contra las instalaciones de la ciudad creyendo que sólo le harían daño a la fiesta de los toros. Su raciocinio no alcanzó a imaginar que los atentados hacen daño en la tranquilidad de toda la población, el incendio de los corrales que se han construido con dinero de las arcas públicas le afectó a toda la ciudad.

Aunque en México no son tan bárbaros los antis, no se puede pasar por alto el ataque del que fue objeto La Petatera en febrero de 2012, algunos irracionales incendiaron una parte de la plaza. La Petatera es esa plaza de toros en Villa de Álvarez, en Colima, considerada patrimonio cultural de México que se monta cada año con madera y petate, sin un solo clavo, sólo con amarres y ensambles.

Los antis tachan a los taurinos de salvajes. Los retrógrados no son los taurinos.

¡Ya basta!

Los taurinos hemos sido muy tolerantes con esos rufianes. Inclusive hace dos o tres semanas que se presentó el libro de Horacio Reiba, Ofensa y defensa de la tauromaquia en una universidad de la ciudad de Puebla se acordó una reunión con antis.

Para qué diablos sirve una discusión con ellos. Para qué invitarlos a una corrida de toros, para qué convencerlos de que la tauromaquia tiene bondades, ni caso tiene explicarles aquella frase de García Lorca: “creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo”. No hay nada que platicar, si no les gusta la fiesta no vayan, pero ya dejen de fastidiar. Ocupen su tiempo en algo propio, basta de destruir lo que no entienden.

Los profesionales mexicanos, ganaderos, empresarios, toreros, deben reivindicar la fiesta, dejarse triquiñuelas, de engaños. La autenticidad, la heroicidad, son las únicas formas de amalgamar aficionados y profesionales.

De otra forma aunque no prendan fuego están quemando la tauromaquia, sin dar la cara, hipócritamente están apuñalando, matando paulatinamente la fiesta, están acabando con ella. No aman la fiesta, también son antitaurinos criminales.

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