22 julio 2019
El Popular

La Caja de Cristal

Bajo la mesa de las campañas en Puebla

Por Jorge MACHUCA LUNA. / junio . 05, 2018.

Ignominioso. Así se resume el insulto público que representa el verdadero costo de las campañas en Puebla y en todo el país en este proceso electoral 2018. A decir de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) e Integralia —de Luis Carlos Ugalde—, por cada peso que se reporta como gasto ejercido en una campaña de gobernador, hay otros 15 que se mueven debajo de la mesa, es decir que nunca se reportan y cuyo origen se ignora. Ese dinero igual puede venir del robo y comercialización de combustible, moches, narcotráfico, trata de personas, mordidas y un largo etcétera.

Hagamos números usando las estimaciones de Dinero bajo la mesa. Si en esta elección el tope de campaña establecido por el Instituto Electoral del Estado (IEE) es de 42 millones 963 mil 330 pesos, al menos, por cada candidato a ocupar Casa Puebla, esto implicaría que realmente hay en circulación 644 millones 449 mil 950 pesos a disposición de cada uno de los aspirantes a relevar a Antonio Gali. Multiplicando esta cifra por cuatro candidatos, se ocupan por lo menos 2 mil 577 millones 799 mil 800 pesos. Ahora, esta cifra podría ser mayor si tomamos en cuenta que el tope original era superior a los 45 y medio millones de pesos por candidato; es decir, que en términos más realistas, habría corriendo en estos días 2 mil 731 millones 703 mil pesos sólo para conquistar o comprar uno de los muchos de los cargos en juego en Puebla. Faltaría hablar de las candidaturas al Senado, a San Lázaro y al Congreso poblano, además de las 217 presidencias municipales.

Un candidato a la presidencia de México tiene como tope de campaña fijado por el INE 429 millones 633 mil 325 pesos, pero si tomamos en cuenta el estudio de MMCI, AMLO, Anaya, Meade y El Bronco, en conjunto estaríanusando unos 25 mil 777 millones 998 mil pesos. Sumemos sólo lo que está circulando en el caso de la búsqueda de los Pinos y de Casa Puebla: hablamos, nada más, de 28 mil 509 millones 703 mil pesos, que casi equivale –curiosamente- a lo que anualmente pierde Pemex anualmente por robo de combustible.

Según el reporte “hay tres mecanismos ilegales de fondeo de campañas: desvío de recursos públicos, contribuciones ilegales de particulares y financiamiento del crimen organizado. Como una inversión cualquiera, quien arriesga su dinero lo hace por la expectativa de un rendimiento futuro. El gobernante o servidor público lo hace para apoyar al candidato de su partido o en ocasiones de otros partidos para garantizar ‘inmunidad’ o para construir redes de apoyo político que le ayuden a proseguir su carrerapolítica. El empresario o contratista lo hace para obtener acceso al nuevo gobierno en la forma de contratos, permisoso regulación favorable. Y el crimen organizado lo hace para proteger su negocio, sea en la forma de rutas de trasiego dedroga, protección policial o para infiltrarse en el gobierno y apoderarse de plazas de venta”. Esto último tiene también mucha lógica en Puebla si pensamos en casos como el de algunos de los abanderados a presidencias municipales y diputaciones en la zona del Triángulo Rojo.

“Información del Banco de México muestra que en los años con elecciones existe un aumento inexplicable por razones económicas en el uso de efectivo en el país (…) es probable que una porción significativa de esa liquidez haya sido para fondear campañas políticas”.

Y lo más terrible es que, pese a la complejidad y lo caro de los mecanismos de fiscalización, el INE y el resto de las autoridades electorales, “con frecuencia carece(n) de la infraestructura y de la inteligencia financiera para detectar el flujo total de recursos en efectivo que fluyen a las campañas y los gastos que se realizan en movilización, compra o inhibición del voto, así como en pago de cobertura informativa”. Sic. Así de ignominioso.

@JorgeMachucaL

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