16 julio 2019
El Popular

La Brecha

Desperdicio

Por Eduardo GÓMEZ GÓMEZ. / mayo . 21, 2018.

Recuerda algún momento en el que hayas observado a alguien que desperdiciaba algo.

Tal vez recuerdes que un amigo, un compañero, un colaborador, un familiar, o tal vez tu mismo desperdiciaste algo, o alguien te señaló que desperdiciaste algo. ¿Qué es desperdiciar?

La idea del desperdicio puede parecer subjetiva, pero implica el uso o aprovechamiento no adecuado de algo; la utilización deficiente de algún atributo, característica o alcance de algo.

Una merma puede asociarse con desperdicio, pero no necesariamente es un desperdicio. Cuando en un proceso productivo se consume una materia prima o auxiliar, puede generar una serie de residuos que no pasan a los productos finales, pero que es necesario utilizar para generarlos. Al respecto, algunos de los objetivos de la calidad en ocasiones seorientan a reducir la merma, lo cual nos indica que en la organización hay un uso no adecuado u óptimo de alguna materia prima y/o auxiliar, es decir: hay desperdicio.

Al considerar al individuo, es complejo determinar una manera única de evaluar el adecuado uso de sus capacidades individuales, talentos, atributos y de los recursos con los que cuenta.

Algunos de ellos pueden considerar que “el salirse con la suya” es una “forma óptima” de “producir”, incluso pese a que se esté atacando a otras personas reduciendo su alcance, se estén obteniendo productos defectuosos, o se esté demorando en la producción para atender sus caprichos. Y les sucede a jefesy a colaboradores en cualquier nivel de la organización. En un caso así, no hay un uso adecuado de los recursos empleados para obtener el resultado.

A nivel de una ciudad, de una región, de un país, podrían considerarse algunos indicadores para evaluar el grado general de desperdicio.

En un ejemplo de este tipo, vale citar al ingeniero estadounidense Edwards Deming, reconocido mundialmente como factor clave en el desarrollo de la gestión de la calidad. Por citar un caso, contribuyó significativamente en los procesos de transformación que permitieron a Japón reducir la brecha que dejó en el plano económico y social la destrucción derivada de la Segunda Guerra Mundial en la planta industrial y las ciudades (el máximo premio a la calidad en Japón desde 1951 se llama Premio Deming).

En 1982, Deming estableció que:“Dado el contenido de capacidades y conocimientos encerrados en los millones de desempleados, y la aún más sorprendente infrautilización, mal uso, y abuso de las capacidades y conocimientos del ejército de personas con trabajo dentro de todas las categorías en todas las industrias, los Estados Unidos puede que sea, hoy día, la nación más subdesarrollada del mundo.” En su obra Calidad, productividad y competitividad: la salida de la crisis, Deming señaló que “La causa fundamental de la enfermedad de la industria americana y el consecuente desempleo es el fracaso de la dirección, que no dirige”. También, mostró que “El fracaso de la gestión para planificar el futuro y predecir los problemas ha traído como consecuencia un despilfarro de mano de obra, de materiales y de tiempo-máquina, todo lo cual incrementa el coste al fabricante y el precio que debe pagar el comprador […] El resultado inevitable es la pérdida del mercado. La pérdida del mercado genera desempleo. La actuación de la dirección se debería medir por el potencial para permanecer en el negocio, proteger la inversión, y asegurar los dividendos futuros y los puestos de trabajo […]”

Deming escribió lo anterior en 1982 para apoyar a los empresarios estadounidenses a mejorar la calidad, pero no implica que Estados Unidos haya dejado de ser el país más subdesarrollado.

El hecho es que mientras no exista claridad de propósito y objetivos alineados, ni se gestionen el uso de los recursos y su optimización, la mayoría de las empresas y de las personas tienden a desperdiciar materiales, tiempo, capacidades de logro y recursos financieros.Y tú, ¿qué tal manejas los desperdicios?

eduardo.gomez@cleverspot.com.mx

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