18 enero 2019
El Popular

Invitado

HUACHICOLEO E IMPUNIDAD

Por Miguel Barbosa Huerta. / abril . 20, 2018.

En los últimos años hemos visto que el robo de combustible ha aumentado de manera alarmante. En varias partes de la República Mexicana, el término “huachicoleo” se ha vuelto popular, esta definición se utiliza para ordeñar el combustible robado, tan es así que ya es denominado prácticamente un oficio: “huachicolero”, que no es otra cosa que criminales que se encargan de ordeñar de manera clandestina los ductos de Pemex.

Puebla, Tamaulipas y Guanajuato son los estados que más padecen la operación de los huachicoleros que, de acuerdo con la PGR, son integrantes de diferentes células del crimen organizado, como lo son Los Zetas, el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel del Golfo y el del Pacífico, así como otros grupos delincuenciales, ya que el robo de combustible les representa una de las principales fuentes de financiamiento.

Estos grupos criminales actúan en complicidad con trabajadores de Pemex, quienes les informan con exactitud sobre los puntos en donde se pueden instalar las tomas clandestinas. De acuerdo con información de Pemex Transformación Industrial, en 2016 la petrolera tuvo pérdidas de al menos 30 mil millones de pesos debido al robo del hidrocarburo.

Como sabemos, el robo de combustible  ha crecido alarmantemente en el “Triángulo Rojo”, en los municipios de Acatzingo, Palmar de Bravo, San Martín Texmelucan, Tepeaca, Tecamachalco y Quecholac, entre otras, que abarcan parte del oriente del estado, que es donde cruza el poliducto Minatitlán-México de Pemex. Petróleos Mexicanos contabilizó mil 533 tomas clandestinas en Puebla a lo largo de 24 municipios, un 10% más en comparación con el año 2000 cuando se encontró la primera toma.

En el sexenio de Rafael Moreno Valle fue cuando más creció el huachicoleo. De manera que en 2016 Puebla se posicionó en el vergonzoso primer lugar a nivel nacional en robo de combustible. Los lugares en donde se vende la gasolina robada son de todos conocidos, a plena luz del día y en ocasiones al amparo de la autoridad. Por lo tanto, resulta prioritario restablecer el Estado de Derecho en Puebla. Debemos poner un alto a la impunidad que gozan los criminales. También es necesario detectar a las personas o empresas que compran ilegalmente el hidrocarburo, ya que incluso hay datos que indican que el combustible robado se está vendiendo en gasolineras formales e, inclusive,  a empresas formalmente establecidas.

El robo de hidrocarburo no sólo representa pérdidas multimillonarias. Puebla se está convirtiendo en un estado en donde existen policías, servidores públicos y alcaldes que se encuentran en complicidad con los criminales. La sociedad poblana se está convirtiendo en el rehén de grupos delincuenciales con todo lo que esto implica.

Por lo tanto, debemos combatir de manera contundente estos actos criminales. Erradicar el huachicoleo  sólo será posible si combatimos  la impunidad.

Los ciudadanos merecemos vivir en paz y tranquilidad, en un estado sin violencia y en donde la Ley se cumpla. Restablecer el tejido social y garantizar autoridades honestas, capacitadas y bien pagadas. Por desgracia, los jóvenes que se han unido a este tipo de delincuencia es porque se les ha dejado en el desamparo y sin esperanzas, por lo tanto, es nuestro deber brindarles las oportunidades que se merecen como acceso a la educación, cultura, deporte y empleo bien remunerado. 

 

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