19 julio 2019
El Popular

Tu Voz

Planeación del desarrollo con un enfoque equitativo

Por Pablo Fernández del Campo. / abril . 12, 2018.

Las suposiciones esbozadas en la Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad, reflejan que en el año 2050 la tasa de urbanización en el mundo llegará a 65 por ciento, ello implica que las ciudades y centros de población son, potencialmente, territorios con gran riqueza y diversidad económica, ambiental, política y cultural.

En México, a partir de la década de 1980, 36.7 millones de personas, que representaban más de la mitad de la población, residía en localidades urbanas. En el año 2000 existían 343 ciudades de más de 15 mil habitantes, las cuales alojaban a 66.6 millones de personas que representaban 63.3 por ciento de la población nacional; Para el año 2010 el número de ciudades aumentó a 384, albergando 71.6por ciento de la población total del país.

Ello refleja un fuerte proceso migratorio, que dio origen al despoblamiento de las localidades rurales y la concentración de la población en zonas donde se agrupan las principales actividades de un centro de población, originando la formación de grandes ciudades cuyas dimensiones demográficas, geográficas y funcionales desbordan los límites político-administrativos del territorio sobre el que se expanden, dando lugar así a la formación de zonas metropolitanas.

Ahora bien, con la aprobación de la Nueva Agenda Urbana, aprobada en Quito Ecuador, los líderes de los Estados Miembros se comprometieron, en materia de planeación de desarrollo, a incorporar en los esquemas de planeación del desarrollo un enfoque de gestión integral y sostenible del territorio, promoviendo el crecimiento equitativo de las regiones y reforzando vínculos entre las áreas urbanas, periurbanas y rurales, con el fin de establecer relaciones productivas y armónicas entre los distintos ámbitos.

Donde se debe innovar en la gestión metropolitana, mediante mecanismos de planeación, gobernanza, asociación y financiamiento adecuados para garantizar la calidad, eficiencia y asequibilidad de los bienes y servicios que demandan los habitantes de zonas conurbadas, asegurando la coordinación adecuada con los gobiernos nacionales.

En razón de lo anterior, es de señalar que, en los asentamientos humanos, es primordial la planeación, mediante los mecanismos de planeación, donde uno de los instrumentos para la planeación urbana, es la carta urbana, la cual, es un producto cartográfico que manifiesta las políticas públicas de uso de territorio de acuerdo a un programa de desarrollo urbano, que presenta de forma gráfica la propuesta de una estrategia urbana, en términos de los usos de suelo, destinos y reservas territoriales.

Documento que presenta gráficamente y de manera interactiva un instrumento de planeación, mediante el cual se establecen las zonas aptas para el crecimiento urbano, las zonas que no son susceptibles de urbanizar por diversas condicionantes. Donde se encontrarán el límite municipal, el límite del área urbanizable, corredores urbanos, zonificación de proyectos urbanos, uso de suelo, densidades, principales equipamientos, cartera de proyectos estratégicos, centros de barrios, zonas de protección ambiental.

Por ello, con el objeto de incorporar en los esquemas de planeación del desarrollo un enfoque de gestión integral y sostenible del territorio, que promueva el crecimiento equitativo de las regiones y reforzando vínculos entre las áreas urbanas, periurbanas y rurales, y para innovar en la gestión metropolitana, el día de mañana presentaré un exhorto a los Ayuntamientos que conforman las zonas metropolitanas en la entidad, para que instruyan a sus áreas competentes, realicen todas y cada una de las acciones encaminadas a la homologación de sus cartas urbanas.

Te puede interesar