21 mayo 2019
El Popular

Stalingrado

¡Que viene el lobo!

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / febrero . 10, 2018.

Al final de la primera etapa, la precampaña y el promedio de los resultados de las casas encuestadoras brinda una radiografía con muy pocas variaciones. Andrés Manuel López Obrador ganaría hasta con 11 puntos porcentuales y el 38 por ciento de la preferencia electoral. En el segundo sitio quedaría Ricardo Anaya con 27 por ciento, en tanto que José Antonio Meade Kuribreña se colocaría en el tercero con 22 por ciento.

Esto ha desatado una guerra y campaña de vituperios, descalificaciones y guerra sucia entre todos. Sobre todo, contra AMLO, a quien se le acusa de estar apoyado por los rusos, con el fin de ejercer presión y ganancias en México, una vez ganada la presidencia. De ahí que la tendencia es denunciarlo de que el tovarich, tiene la confianza de Putin.

Pero ¿cuál es la razón de tal objetivo? Debemos ir sumando que primero aparecieron pintas en bardas en Venezuela, donde se destaca lo anterior, luego, el sembrar que los rusos lo apoyan y promueven en difusión de propaganda nociva contra el sistema y los candidatos Antonio Meade y Ricardo Anaya. Cabe decir, que el mismo Cisen y aparatos de investigación política del Gobierno Federal, no han encontrado evidencia alguna. “No tenemos evidencia de intromisión o presencia nacional o del exterior para difundir información errónea en redes sociales en el proceso electoral mexicano”, dijo el consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova.

Es curiosa la tendencia de inmovilizar y revertir la tendencia a favor de AMLO, máxime si ubicamos que el autor de las bardas pintadas a favor de López Obrador en Venezuela, sería Juan José Rendón conocido profesionalmente como J J Rendón , descalificar a López Obrador, vinculándolo con el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) “para decir que, si los mexicanos llegaran a votar por él, su país pasaría por una crisis política como la que atraviesa Venezuela”.

“Para eso ordenaron pintar pancartas en paredes de Venezuela con el lema ‘¡Alerta que camina! López Obrador es revolución mexicana PSUV'”, que coincide con las recientes declaraciones de Rendón, quien indica a la revista Líder “haré lo que esté a mi alcance dentro de la ley para que López Obrador no llegue a la presidencia”. La presencia en México del venezolano Rendón, experto en estrategias psicológicas mediante rumores y guerra sucia, se aprovecha del apetito económico de y para los consultores políticos locales e internacionales, con perfiles oportunistas, que se forran de millones de dólares para envenenar la vida social del país.

Retomando la historia, Antonio Solá, el español que en 2006 fue el artífice del slogan: “AMLO, un peligro para México”. Siendo así, la guerra sucia del PAN apenas comienza. Para evitar que Solá, sirva como instrumento de denuncia contra el Gobierno Federal, por contratar a un extranjero, violando el artículo constitucional 33, Solá se naturalizó mexicano. Sin embargo, con Rendón, una vez más se viola nuestra Carta Magna.

El diplomático Héctor Vasconcelos asegura que pese a lo que digan el PRI, la CIA y las campañas de desinformación, no hay lazos extranjeros en la campaña de Andrés Manuel López Obrador. El Kremlin no ronda a Morena.

La intromisión extranjera en la vida política y económica en México, no es nueva, porque desde el siglo XIX padecemos. Ya con su presidente Joel R. Poinsett (1825-1830), ejerció la entra del imperialismo gringo. Durante el Porfiriato, el telégrafo, vías férreas y el petróleo, estuvieron dominadas por empresas extranjeras, con sus gobiernos como protección. Recientemente, durante su estancia en México, el secretario gringo, Rex Tillerson, advirtió y dio línea a Peña Nieto, de la injerencia rusa mediante AMLO.

Robert Lansing fue el secretario de Estado gringo desde junio de 1915 hasta febrero de 1920, cuando Woodrow Wilson era presidente, quien comprendía que el pueblo se uniría más a la revolución, si los gringos ejercían mayor presencia. De ahí que para dominar a México bastaba con controlar a su presidente. El camino más seguro, aunque un poco más lento, era abrir “a los jóvenes mexicanos ambiciosos las puertas de [sus] universidades y educarlos en el modo de vida americano, en [sus] valores y en el respeto del liderazgo de Estados Unidos”.

Lansing suponía, con razón, que México requeriría de administradores competentes que serían precisamente quienes ellos habían entrenado y eventualmente se adueñarían de la Presidencia. Hoy son los tecnócratas, junto con una casta de voceros de derecha disfrazados de demócratas.

Somos testigos de la pobreza insultante que padece el pueblo, de la privatización de los bienes nacionales —Pemex…—, del capital financiero, etcétera. Gracias a quienes se forman con bandera apátrida y de derecha. Continuaremos.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

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