17 julio 2019
El Popular

Stalingrado

Quimera electoral

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / febrero . 03, 2018.

De siempre, se ha deseado que, en México, exista la democracia. Se supone que la Revolución Mexicana, al dar una Constitución Política, esta permitiría que el pueblo lograra satisfacer sus anhelos de justicia, que se traduciría en una democracia. Los intereses económicos y políticos de la clase política y económica en el poder, la han impedido, mientras, el pueblo es mantenido en la trinchera del desprecio. Décadas han pasado, y nada, al contrario, con la llegada de los tecnócratas, se aleja cada vez más, porque la Constitución está secuestrada, despojada de su valor original, al servicio de castas divinas de cuello blanco.

Es tal la descomposición, que el cinismo e hipocresía de dichas castas, nos dicen cada cambio de gobierno o legislaturas, que “ahora sí, la democracia ha llegado”, porque los reclamos sociales de exigir se respete la voluntad popular en las urnas, al fin, se cumplió, me refiero a Vicente Fox, con quien se dice que la democracia se impuso con un gobierno de alternacia. Luego entonces, se cumplió el objetivo. En los hechos, no fue un acto democrático y sí una quimera de la misma, porque la crisis político social de los tres gobiernos tecnócratas (De la Madrid, Salinas y Zedillo), provocaron la venta de la nación, pobreza, marginación y exclusión constitucional al pueblo, más represión salvaje sin límites, bajo el mito de la legalidad. Ante tal desgaste y descrédito, comprendiendo que el pueblo podría tomar otro camino de exigencia y reclamo, se fingió una democracia, sembrando a un candidato priista sin mérito alguno, vendiéndolo para que Fox llegue al poder. Un Fox que fue un patiño del juego perverso de los tecnócratas. El resultado fue de risa en su gobierno, así como de tragedia para el pueblo.

Otra quimera de mal gusto, lo fue Felipe Calderón, quien continuó con el desgaste de los bienes nacionales, siguiendo el guion privatizador y el proceso de aniquilar derechos ciudadanos y laborales. Si Calderón se le acusa de graves violaciones a la Constitución por sus actos de corrupción, amparado en un cuerpo deforme en el Congreso, mismo que estaba integrado por una amalgama de intereses disfrazados de partidos políticos. Al culminar su mandato, la reina de la impunidad, le perdona todo, siempre y cuando, otra alternancia llegue al poder con Enrique Peña Nieto.

La masacre del 68, no derivó en democracia por y para el pueblo, simplemente en una serie de ensayos, para que el pueblo continúe soñando. Cada sexenio, se ha vestido de rojo y negro: el rojo, por la represión y heridas sociales; el negro, por el luto que guardan miles de ciudadanos ante el asesinato o ejecución de sus familiares que eran líderes sociales en contra de injusticias. No es necesario citar cada acto de represión y masacres, nos reducimos a dos: Acteal y la desaparición de los 43 estudiantes normalistas, como quimeras de la democracia hipócrita de castas divinas.

¿Democracia electoral? Otra quimera y falacia, porque entre bandidos no se roban, sentencia el dicho. Eso era antes del juego perverso de las alternancias, hasta que los amos en el poder, rompieron el pacto, transformándose en verdaderas quimeras salvajes. Cada grupo, se disolvió en células cancerígenas incrustadas en formar algo parecido a partidos políticos, como producto de la descomposición interna, siendo el PANAL, PVEM, MC, por citar tres de más, que son usados como guarida para albergar a otras quimeras. Diluir la capacidad de protesta social el ruin objetivo. ¡Qué burla más cínica!

La crisis nacional, exacerba la pasión y la exaltación de ambiciones de una manera ampliamente vista, en cuanto a que ya no son capaces de ocultar o fingir que son honrados, porque en cada administración, el saqueo y daño patrimonial con la que gobiernan, resalta a primera vista, dejando fétido olor putrefacto. Una vez más, el juego perverso, lo manejan perfectamente mediante supuestos juicios desde las legislaturas, en los aparatos de justicia, que, al final de cuentas, se les reducen las penas, para salir con la suya en unos cuantos años; mientras, si el causante es pobre, la ley no tiene límite, porque el infractor es jodido.

Este primero de julio, se efectuarán votaciones. Es donde las quimeras se enfrentarán y devorarán así mismos, son como Cronos, que, para evitar una sublevación, terminó devorando a sus propios hijos.

 

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

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