22 mayo 2019
El Popular

La Moviola

Asesinato en el Expreso Oriente

Por Noé IXBALANQUÉ BAUTISTA. / noviembre . 15, 2017.

El thriller es un género narrativo originado en la Inglaterra victoriana que invita a sus lectores a deducir junto con el detective protagonista un misterio al proporcionar paulatinamente pistas que indiquen un crimen sucedido previamente y que no vimos. De este género surge la icónica personalidad del detective inteligente y observador que puede reconstruir el pasado con pequeños elementos y sin duda es Sherlock Holmes quien encabeza la lista de ellos. Pero hay otro detective que además de reunir tales características es un solitario empedernido y dueño de una personalidad perturbadora por ser obsesivo compulsivo, ello lo hace un personaje aún más complejo y atractivo que el propio Holmes: se trata de Hércules Poirot, nacido de la mente de la genial escritora británica Agatha Christie.

Poirot ha sido llevado a las diferentes pantallas en innumerables ocasiones y llega ahora bajo de la batuta e interpretación del director y actor irlandés Kenneth Branagh, con una nueva versión de la, quizá, la novela más importante de la saga de Poirot que es Asesinato en el Expresso Oriente (Murder on the Orient Express, E.U./Malta 2017) con un guion de Michael Green y un elenco extraordinario que incluye a Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Judi Dench, Willem Dafoe, Penélope Cruz y Tom Bateman, cinta además producida en un momento en la que la generación de efectos visuales permiten recrear con gran detalle la época de esplendor del ferrocarril más lujoso de su época: el expreso de oriente, que conectaba a la Europa oriental con la occidental.

Branagh es quizá el director y actor que mejor ha comprendido la forma llevar al cine a Shakespeare y con ello a la literatura británica, supondrá el mismo Branagh, sin embargo en el caso de Agatha Christie ha fallado gravemente. El director irlandés se detiene en la recreación visual de paisajes y pasajes de un barroquismo excesivo, así como en el intenso ritmo de sus diálogos que impide de alguna forma lograr esa conexión con el público que exige el thriller. A diferencia del cine shakespiriano, del que Branagh es todo un experto, el thriller precisa de esa conexión para involucrar al espectador en la dinámica deductiva para hacerle pensar. Esto no ocurre en esta cinta que convierte la trama en un drama expositivo, precisamente al estilo de Shakespeare. Tal vez por ello la enorme necesidad de Branagh por presentar escenarios excesivamente vistosos, con una cámara omnisciente que escucha pero no observa, lleno de diálogos que buscan otorgarse a sí mismas una dimensión simbólico-reflexiva en vez de revelar el carácter de los personajes en torno al misterio.

Inspirada en el secuestro del pequeño hijo del famoso aviador-explorador Charles Lindbergh en 1932, tragedia que conmocionó al mundo en su momento, Agatha Christie publica en 1934 Asesinato en el Expresso Oriente para, de alguna forma, clamar por la justicia que el sistema le negó a Lindbergh. Sin embargo esta premisa logra su objetivo por medio de la dinámica deductiva que se exige Christie con Poirot, su magnífico personaje, y con ello plantear un ejercicio de inteligencia a su lector. Ello, parece ser, que olvidaron Michael Green y Kenneth Branagh e inclusive el maravilloso elenco de esta versión cinematográfica es desaprovechado lamentablemente. Película que no satisface la expectativa que creó.

Zapatero a tus zapatos, dice el dicho popular, y parafraseando tal sentencia, podemos decir en este caso Branagh a tu cine shakespiriano.

 

 

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