17 junio 2019
El Popular

Tómelo con calma

Intentar callar a los medios es un ataque a la libertad de expresión

Por Fernando MORA. / septiembre . 16, 2017.

El 2017 pasa a la historia como el año de más alto riesgo para el ejercicio profesional; de diciembre del 2012 a la fecha, periodo de la administración del presidente Enrique Peña Nieto, en México han sido asesinados 40 periodistas por temas relacionados con su ejercicio profesional; tan sólo en 2017, 13 periodistas han fallecido, víctimas de ataques a la libertad de expresión y al ejercicio profesional. El intentar callar a los medios o lanzar críticas al trabajo periodístico, también es una forma de atacar la libertad de expresión.

En las últimas semanas Andrés Manuel López Obrador lanzó señalamientos contra periodistas y medios de comunicación, por no estar de acuerdo en la forma en que se dio cobertura a la encuesta mediante la que se eligió a la candidata de Morena para la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

Del lado de Acción Nacional, Ricardo Anaya también ha lanzado expresiones desatinadas hacia los medios de comunicación, cuando difunden noticias como la estadía de un año de su familia en los Estados Unidos o el enriquecimiento de su familia; de igual forma se criticó el manejo Informativo en la crisis legislativa de inicios de mes.

Esta semana el propio presidente de la República se expresó agresivamente sobre la labor de los reporteros que cubren lo sucedido en la atención a los damnificados en Chiapas y Oaxaca.

En fin, cuando a los políticos o a las autoridades no les gusta que salgan a la luz los hechos como se registran, o las investigaciones que se hacen para trasparentar los sucesos, de inmediato se critica el trabajo y desempeño profesional. 

Los periodistas y los medios de comunicación tenemos la obligación de informar en forma objetiva, veraz y oportuna, con el propósito de que la sociedad tenga una visión clara, que le permita normar su opinión o criterio sobre lo que sucede.

En México los últimos 15 años hemos gozado de absoluta libertad en el ejercicio periodístico y no podemos ni debemos permitir que se intente copiar tendencias como la que emprendió el presidente Donald Trump, quien desde el inicio de su gestión ha criticando y presionado a los medios de comunicación que no informan como él quiere. No podemos doblar las manos y, como gremio, debemos dar cara y defender la libertad de expresión, el derecho a la información y el ejercicio profesional, siempre anteponiendo la responsabilidad y obligación de conducirnos en forma ética, objetiva, y veraz. 

Tómelo con atención.- La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT)  y la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) chocaron en sus posiciones sobre la responsabilidad en las anomalías detectadas en el Paso Express de Cuernavaca el pasado 12 de julio.

El titular de la SCT, Gerardo Ruíz Esparza, manifestó: “Quienes tengan responsabilidad, sean servidores públicos, empresas privadas o funcionarios locales, deben asumirla”. Por su parte El presidente de la CMIC, Gustavo Arballo, dijo que una de las fallas fue la falta de planeación desde los estudios de ingeniería y abundó que el responsable de los estudios preliminares es quien licita y no las constructoras.

En este asunto unos y otros se echan la bolita para deslindarse de responsabilidades. Resulta extraño que en nuestro país -donde reina la corrupción e impunidad-, como avestruces, escondan bajo tierra la cabeza quienes produjeron la tragedia donde perecieron dos personas. A estas alturas podrán seguir las investigaciones del caso y difícilmente veremos que se haga justicia y se detenga a los verdaderos responsables, a pesar de que la Secretaría de la Función Pública ha dado a conocer esta semana al menos 25 irregularidades que derivan en procedimientos de inhabilitación y sanciones administrativas para los lacayos de Gerardo Ruíz Esparza, quien cómodamente se excusa en que quien él sabe no le ha pedido la renuncia para retirarse del cargo.

Tómelo con indignación.- En días recientes salió a la luz que animales son robados a productores porcícolas de Tehuacán, Puebla; además, también les extraen granos del tren Veracruz-México de la compañía Ferromex.

Los productos son comercializados a través de fotografías y ofertados hasta diez veces menos de su valor a través de las redes sociales; incluso hay otras ventas que se hacen vía Facebook y WhatsApp de vinos y licores, así como de electrodomésticos y otros artículos robados de los furgones de La Bestia.

Son indignantes los elevados índices de inseguridad y la operación de la delincuencia organizada en el estado de Puebla, lo que refleja la complicidad de autoridades municipales y estatales con  vándalos, que realizan los atracos con formas cada vez más sofisticadas, en la total impunidad.

Twitter: @Fernando_MoraG

Facebook: Fernando Antonio Mora

*Maestro  en  Comunicación  Institucional  por  la  Universidad Panamericana. 

*Socio Fundador del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo.

* Presidente de la Fundación Fernando Mora Gómez por la Libertad de Expresión.

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