17 julio 2019
El Popular

Stalingrado

Mandrake el mago

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / julio . 29, 2017.

Nuestras autoridades, en todos sus niveles de gobierno y legisladores, desean tener algo o mucho del legendario Mandrake el mago, que fue una serie de cómic creada por Lee Falk y Phil Davis en 1934, de un ilusionista con una capacidad hipnótica rápida y efectiva. Además de un consumado mago del mundo del espectáculo, luchaba contra criminales y malhechores, cuando gesticulaba hipnóticamente, éstos veían sus armas transformadas en serpientes o barras ardientes.

Lamentablemente, nuestros cleptócratas en el poder no le llegan a Mandrake, porque no luchan contra los criminales de cuello blanco, quienes, al amparo de la corrupción e impunidad, evaden toda ley, ante la garantía de la “inmunidad política”, a pesar de que fingen combatir la violencia desatada en el país, lo único que hacen es perseguir, eliminar o encarcelar a jefes capos, a ladrones de un mendrugo. El hecho de que la nación se debate en una crisis económica, política, social y legal, se debe precisamente a los cleptócratas de la tecnocracia.

Dichos aspirantes a magos sí son ilusionistas, porque nos hipnotizan con vendernos la idea de que el pueblo está logrando grandes beneficios en nuestra calidad de vida, que velan por nuestra seguridad, así como tenemos mejores salarios y educación. Ante cada momento en el que la cruda realidad los descobija y exhibe como corruptos, nos avientan discursos sobados de mentiras. También, como ejemplo, un mensaje que circula en celulares: “Había un pueblo tan ignorante que prefería unirse para exigir la destitución de un técnico de futbol que la de un presidente corrupto”.

Por más que busquen un órgano Anticorrupción, nos dice que es tal el problema, que pretenden hipnotizar de que ahora sí van a combatirlo. Vemos cómo cada entidad federativa también se une al festín de la mentira, porque nada más se reducen a acomodar normas, reglamentos y métodos de combate, a modo, sin llegar a profundizar ni a dar satisfacción clara a los anhelos de justicia social.

El socavón que se abrió en el Paso Expréss de Cuernavaca, se limita a justificar la muerte de un padre e hijo, a que se corregirá el problema, así como el titular de la SCT Gerardo Ruíz Esparza, le hace al mago al justificar que los delegados federales de dicha dependencia son responsables y serán despedidos. No señor, usted fue quien aprobó la obra, porque el recurso empleado, más los estudios técnicos de la misma, pasaron por sus manos.

Lo mismo ocurre en el país, ya sea una carretera, una presa, lo que pongamos, gracias a la corrupción, las consecuencias las paga el pueblo, no quien dio origen al problema; al contrario, la impunidad los salva. Rafael Moreno Valle construyó fantasía a modo de Disneylandia, para fabricar una imagen de llegón. Su magia se está derrumbando.

Esos dos grandes males que nos tienen sumidos en la trinchera, son la corrupción e impunidad. La inmunidad judicial, también conocida como fuero en México y otros países. Se exponen las iniciativas de reforma presentadas en el Congreso de la Unión y en las legislaturas locales que buscan eliminar o modificar esta figura jurídica. Igualmente se mencionan las iniciativas de modificación de otras dos figuras: la inmunidad parlamentaria y el juicio político. Finalmente se hacen recomendaciones sobre la importancia de mantener, en caso de reforma, la inmunidad parlamentaria y judicial, pero bajo un conjunto de atributos y modalidades que permitan preservar los equilibrios de poder y proteger de intereses particulares el desempeño y ejercicio de la función pública.

A raíz de diversos casos de corrupción de gobernadores y de sospechas de vínculos con organizaciones criminales de algunos legisladores, ha resurgido el debate sobre la figura jurídica del fuero en la legislación federal y local. De hecho, en entidades como Jalisco, Querétaro, Ciudad de México y Baja California ya fue eliminada, mientras que ha sido acotada en Morelos y Chiapas; aunque en todos estos casos sólo aplica para delitos o procesos judiciales del ámbito local, no del federal.

Aunque en el mundo se considera al fuero (o inmunidad parlamentaria) como una garantía de independencia de los parlamentarios y otros servidores públicos ante el acoso judicial, en años recientes ha sido caracterizado y percibido como un mecanismo de impunidad. Estudios de opinión pública ilustran esta percepción. Un sondeo de Parametría (2010) concluyó que 7 de cada 10 mexicanos no estaban de acuerdo con que se otorgara fuero a los legisladores; 8 de cada 10 consideraban que era un privilegio usado “para abusar de su cargo y cometer actos ilícitos sin poder ser juzgados”, y únicamente 1 de cada 10 creía que se utilizaba como “una garantía constitucional para la libre expresión de las ideas”. Cinco años después, en noviembre de 2015, una encuesta en vivienda aplicada por Consulta Mitofsky reportó que 64 por ciento de los mexicanos están a favor de la eliminación del fuero y sólo 24 por ciento lo respaldan (CESOP, 2016).

El estado de Hidalgo se convirtió en la entidad número 12 en aprobar la eliminación del fuero constitucional que protege a servidores públicos, incluyendo al gobernador. De esta forma se eliminó la inmunidad procesal a figuras como: presidentes municipales, diputados locales y magistrados.

En Puebla, tanto a nuestros legisladores como autoridades, les habla la virgen, porque de aplicar dicho reclamo social, júrenlo que más de uno estaría ya en el bote.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

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