18 julio 2019
El Popular

De frente y de perfil

El bendito fuero

Por Ramón ZURITA SAHAGÚN. / julio . 20, 2017.

El fuero es una figura consagrada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, mediante la que muchos políticos se han salvado de caer en la cárcel o simplemente en desgracia.

Los beneficios que concede a los políticos que disfrutan de los cargos públicos de elección popular, son de extrema protección.

Para algunos abogados, el fuero se pierde cuando el funcionario solicita licencia al cargo, pero otros sostienen la tesis de que aún con licencia se mantiene el fuero, aunque aquí cabría decir que el fuero protege a los dos, al propietario en funciones y al que solicitó licencia.

Sin embargo, eso no sucede con los suplentes de diputados y senadores, los que deben esperar para ser propietarios y entonces si gozar del beneficio del fuero.

El tema del fuero se discute con gran frecuencia y diversos partidos y candidatos lo usan como arma política en campañas y discursos, sin que ninguno proponga realmente su discusión y abrogación.

Son muchos los años en que se afirma que se debe mantener para garantizar la libertad de expresión de senadores y diputados, aunque en otros terrenos se abusa del mismo.

Se remiten a los casos de Belisario Domínguez y Serapio Rendón, senador el primero y diputado el segundo, quienes fueron asesinados por sus críticas al ascenso al poder de Victoriano Huerta.

Hace algún tiempo, Josefina Vázquez Mota anunció su intención de eliminar el fuero y ahora los priistas rebeldes llevan como bandera el tema a la asamblea de su partido del mes de agosto.

El tema regresa a la discusión pública cada vez que un exservidor público que pasó por las urnas se encuentra en problemas.

Diputados y senadores han sido exhibidos en múltiples ocasiones en excesos de cobijo con el fuero, cuando son acusados de delitos del orden común y Hasta falta administrativas, con las que no se les ha podido sancionar por cobijarse en el manto protector del fuero.

Una nueva polémica se ha forjado alrededor de la lentitud con que actúa el gobierno en contra de los políticos acusados y del gozo del fuero, por lo que evita radicarles juicio de procedencia que les permita retirarles la inmunidad y cuando lo hace como en el caso de la diputada local Eva Cadena que fue desaforada nos e actúan en consecuencia porque no hay delito que perseguir.

Dos diputados federales priista veracruzanos, ambos del círculo cercano del entonces gobernador Javier Duarte de Ochoa, han sido amagados con el desafuero. Uno de ellos Antonio Tarek Abdalá, tesorero y secretario de Finanzas en los tiempos de la administración duartista, procedió a ampararse y de esa forma evitó ser sometido al proceso de desafuero. El otro, Alberto Silva Ramos, es señalado por el gobierno de Veracruz de desvío de recursos públicos, pero como no hay período ordinario de sesiones, los diputados no reaccionan, ni consideran de urgencia necesidad convocar a uno extraordinario, solamente para discutir la posibilidad de desafuero.

Sin embargo, la polémica se sigue tejiendo alrededor de quien ostenta el fuero, si es que ambos solicitan licencia y no son desaforados.

Un ejemplo de lo anterior se retrata en la 55 legislatura, cuando el entonces líder de la Cámara de Diputados, Fernando Ortiz Arana, fue informado que la PGR detendría al entonces candidato a presidente municipal de Nuevo Laredo, Carlos Cantú Rosas, bajo delitos relacionados con violencia, después de unos comicios que consideró fraudulentos. Ortiz Arana habló con el entonces procurador Ignacio Morales Lechuga y le dijo que no podían detenerlo, en virtud de gozar del fuero, el procurador dijo que tenía licencia y no gozaba del fuero, por lo que el queretano respondió en este momento se le está revocando la licencia y ya es diputado propietario nuevamente, con lo que se acabó la discusión.

El uso y abuso del fuero es un tema inagotable y recurrente, viendo pasar legiones de diputados, sin que ningunos e atreva a subir el tema a discusión en el pleno, presentando una iniciativa que lo borre para siempre, protegiendo la libertad de expresión con otros mecanismos que eviten el abuso que se comete con esta figura consagrada en la Constitución.

¿Hasta cuándo resistirán?

Todos los partidos dicen lo mismo, primero los programas, después el candidato, aunque será difícil que todos o, incluso, alguno de ellos cumpla con ese propósito.

Los panistas y perredistas continúan en la pepena de recolección de siglas y organismos que deseen formar parte del gran frente opositor, con el que planean enfrentar al candidato del PRI y, especialmente, al de Morena, que ya definió será Andrés Manuel López Obrador.

Ellos, los de Morena, no entran en esa dinámica de primero el programa y después el hombre, ellos ya lo tienen en la figura del tabasqueño. El alto mando del partido Morena que preside el propio Andrés Manuel ya se decantó a favor del mismo, para ungirlo como su candidato y permitirle que participe por tercera ocasión como candidato presidencial.

Por el momento, es el único personaje que se puede definir como candidato de un partido, aunque no sean los tiempos para hacerlo, lo que lo mantiene por encima de partidos y prospectos.

Los otros organismos políticos continuarán con el juego de primero el plan y luego el candidato, aunque habrá que ver cuánto tiempo aguantan ante la presión del inicio del año electoral.

En el caso de los priistas, habrá cierta luz durante su asamblea partidista, aunque los otros PAN y PRD, además de los partidos pequeños seguirán especulando con la creación del gran frente opositor.

Email: ramonzurita44@hotmail.com

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