19 noviembre 2018
El Popular

Contrastes

Reto: Que se suba Pablo Fernández al transporte público

Por Carlos GÓMEZ. / junio . 29, 2017.

Desde este espacio hacemos el reto para que Pablo Fernández del Campo, diputado local del PRI y ¿ex? aspirante a la Presidencia Municipal de Puebla, se suba este viernes a una de las rutas del transporte público de la capital poblana.

Le podemos proponer la ruta 86, la ruta 33, la ruta 21, la ruta 3A, la ruta 27A o cualquier otra en donde han matado o herido a los pasajeros para robarles unos “cuantos pesos” o sus “cosas baratas”, como dijo Pablo Fernández.

Pablo Fernández estaba en la lista de los aspirantes a la candidatura del PRI a la Presidencia Municipal de Puebla, pero después de lo que dijo ayer de una vez debe borrarlo.

Pablo Fernández cometió un grave error al minimizar el impacto en la economía de las personas que han sido afectadas durante los asaltos en los últimos meses en el transporte público.

Así sea un peso, a los poblanos les indignan los robos.

Así sea un celular con un valor de 400 pesos, es parte del patrimonio de miles de personas.

Pablo Fernández del Campo gana más de 100 mil pesos mensuales del dinero que esos pasajeros del transporte públicos pagan de impuestos.

Es cierto que la gente no gana esos 100 mil pesos mensuales, pero tienen más dignidad que muchos políticos.

Miles de poblanos que usan el transporte público arriesgan su vida por necesidad y no por gusto.

Entre el lunes y martes hubo ocho asaltos al transporte público y hubo decenas de poblanos afectados porque les robaron su dinero y sus celulares.

No son “unos cuantos pesos”, ni “cosas baratas”, como dice Pablo Fernández.

Esos cuantos pesos son para pagar la luz, la comida del día, el pasaje del transporte de los hijos, la gasolina, las deudas, una recarga de teléfono celular, la renta, el crédito Infonavit, entre otros gastos.

Y esas “cosas baratas” son quizá lo más valioso que tienen miles de poblanos y usan sus celulares por necesidad.

Así que desde esta columna hacemos el reto a que Pablo Fernández se suba al transporte público, sin prensa, sin guaruras, sin asistentes, con los “muchos pesos que gana” y con sus “cosas caras” que compra con el dinero que le pagan de los impuestos de los poblanos y que arriesgue la vida como lo hacen miles de usuarios del transporte público.

Que lo haga para que vea por qué la gente expone su vida para defender los pocos pesos que lleva y el celular que quizá no es de última generación como del legislador del PRI.

Por la noche, el propio Pablo Fernández ofreció una disculpa pública sobre sus comentarios.

Parece que fue muy tarde.

El agravio a la sociedad ya estaba hecho.

www.contrastesdepuebla.com

@gomezcarlos79

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