22 mayo 2019
El Popular

Stalingrado

El tercer ojo

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / junio . 24, 2017.

Gracias a la publicación del periódico The New York Times se confirma que el gobierno mexicano viola sistemáticamente los derechos ciudadanos, al ejercer espionaje contra periodistas, activistas sociales, etcétera, mediante la adquisición de licencias de uso del malware de espionaje Pegasus, de procedencia israelí. También ya antes se había denunciado que además del gobierno federal, 12 gobiernos de los estados también compraron dicho dispositivo, entre ellos el del exgobernador Rafael Moreno Valle.

Según el presidente Enrique Peña Nieto, el equipo de espionaje solamente se usa contra el crimen organizado, jamás contra el pueblo. La historia de la oligarquía gubernamental en México, el aparato de investigación y espionaje se ha empleado contra quienes el gobierno considera “¿enemigos? de México”, es decir, activistas, líderes sociales, partidos de oposición, en sí, todo aquél que ejerce una postura crítica contra la corrupción e impunidad de los gobiernos federal y estatales, así como también de la casta empresarial criolla.

Pongamos que lo dicho por Peña Nieto, de que es un método para detectar y combatir al crimen organizado; entonces, deberían estar saturadas las cárceles de alta seguridad de los jefes del crimen organizado, así como ubicar a los políticos y gobernantes que han cometido delitos presupuestarios, sin embargo, esto no es así, porque el mismo gobierno federal y estatal, al momento de la captura de un jefe del narcotráfico, muchas veces lo dicen que fue producto de una denuncia anónima. Entonces, qué carajo hacen con los aparatos y sistema israelí: nada y sí contra el pueblo.

Una vez más. Si el sistema hacendario y fiscal tenían indicios de que exgobernadores cometían (cometen) peculado y fraudes en sus administraciones más otros delitos contra el pueblo, ¿por qué no aplicaron dicha tecnología? ¿Dichos funcionarios cometieron una violación a los acuerdos entre pares, por lo que el sistema los castiga?

En el caso del exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, espió a contrincantes políticos, periodistas y académicos a través de virus informáticos (Exploit) y software de recolección de información que compró a la empresa italiana Hacking Team en abril de 2013.

Así lo revelan más de 400 gigas de correos electrónicos y documentos internos de esta compañía, los cuales se hicieron públicos luego del hackeo del que fue víctima. Es más, el espionaje se ejecutó a través de páginas electrónicas falsas y del envío de correos electrónicos con documentos adjuntos falsos, suplantando incluso la identidad de exdiputados federales, como sucedió con la panista Violeta Lagunes, quien al ser entrevistada adelantó que analiza una acción legal por dicho delito.

El método

Los documentos falsificados son cargados con virus informáticos que permiten tomar el control del equipo o hacer búsquedas de información específica en el equipo infectado, e incluso enviar correos desde las cuentas personales del objetivo (targets, como se les identifica en el software italiano), para infectar nuevos equipos de otras personas.

El sistema de espionaje adquirido a través de la empresa SYM Sistemas Integrales SA de CV, propiedad de Hugo Gadi Makotov, responde a las órdenes del diputado federal Eukid Castañón Herrera, según fuentes que pidieron anonimato.

Como bien lo dijo Vladimir Ilich Lenin: “El Estado es el arma de represión de una clase sobre otra”. Por lo que el Estado tiene claro que su enemigo es la crítica fundamentada por sus actos de rapiña contra el pueblo. Dicho Estado, para continuar y fortalecer su poder absoluto, requiere de sus Aparatos de Estado de Represión, incluyendo el espionaje, porque es así como se asegura de contar con información sobre los movimientos de protesta, preparando la maquinaria de neutralizar y reprimir, ya sea mediante la deformación de la ley, torciéndola para violar derechos humanos.

Valentía ignorante

En Cancún, Quintana Roo, se desarrolla una lucha entre voceros del gran capital, contra el gobierno de Venezuela, a quien se le acusa de violar los derechos humanos y constitucionales de su pueblo. En dicho territorio turístico, integrantes de la Organización de los Estados Americanos fijaron su postura sobre actos de violación a los derechos del pueblo venezolano, por parte del presidente Maduro. Cada quien postuló una tesis coincidente; sin embargo, ninguno fue y es reflexivo ni analista sobre cómo se busca que aquél país que intenta navegar contra la corriente imperialista, el método de boicotear y minar su estabilidad política y social, como económica, no es novedoso y sí funcional para el imperio.

Como representante de México, tenemos al aprendiz Luis Videgaray, quien asumió una férrea postura democrática, exigiendo al gobierno venezolano a que respete la decisión del pueblo y no continúe violando sus derechos. Expresión que fue una sola voz y coro de quienes esconden la mano de ser represores en su país, porque Videgaray, no mencionó que, en México también se reprime y asesina a la disidencia como Ayotzinapa, donde aún no dan respuesta sobre la desaparición de 43 normalistas, siendo uno de muchos casos donde la represalia contra pueblos es una constante, en cuanto a que campesinos e indígenas, al defender sus tierras y derechos, la oligarquía en el poder los ignora reprimiendo.

Claro que el aprendiz Videgaray se mantiene ignorante del dolor que siente y padece el pueblo mexicano ante tanta injusticia, de los miles de asesinados y desaparecidos. El aprendiz no tiene por qué saber que en Puebla también hay presos políticos, de que se espía a los enemigos del gobierno. Lástima Margarito.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

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