21 marzo 2019
El Popular

Tómelo con calma

Gobierno de alianza o de coalición rumbo a 2018

Por Fernando MORA. / mayo . 24, 2017.

El fin de semana las dirigencias nacionales de los partidos Accio?n Nacional, Ricardo Anaya; y de la Revolución Democrática, Alejandra Barrales, sorprendieron al anunciar que inician trabajos con el propósito de conformar una alianza que pudiera correr con un solo candidato a la Presidencia de la República en 2018.

Para algunos, la reacción de la oposición obedece en principio a que en 2016 la fórmula de alianza dio el triunfo en cinco estados para ambos partidos, mientras que en el Estado de México, donde no lograron conciliar intereses, el panorama se vislumbra hacia el triunfo en una contienda cerrada, por parte del PRI.

Si bien la alianza entre PAN y PRD ha dado buenos resultados, es innegable que las diferencias y luchas internas han llevado a sus gobiernos a lentos arranques y enfrentamientos entre corrientes ideológicas tan opuestas. Para muchos analistas, y observando experiencias en otros países, queda claro que en las actuales circunstancias de México, el camino debiera ser un gobierno de coalición, no de alianza, en el que se sumaran acuerdos y consensos de intereses políticos y sociales, más que una unión sólo por derrotar al partido en el poder. En fin, los nuevos tiempos nos permiten con claridad, explorar otras opciones o alternativas, para lograr la gobernabilidad que se traduzca en bienestar para nuestro país.

La contienda en el Estado de México, que sembró gran expectativa sobre si los partidos podrían proponer nuevas estrategias, programas, y acciones de gobierno, en beneficio de la sociedad, no aportó nada nuevo; no fue más que un lodazal que decepcionó no sólo a los mexiquenses sino a todos los mexicanos. Ya no queremos diferencias y discordias; los mexicanos requerimos de propuestas serias, compromiso y trabajo de actores políticos para salir de la situación que nos aqueja. Necesitamos transparencia, combate a la impunidad, y a la corrupción, lo que no necesariamente han aportado los gobiernos de alianza en México, y para muestra las gestiones de Gabino Cue en Oaxaca, y Manuel Velasco en Chiapas.

Tómelo con atención

En las últimas semanas la muerte de periodistas por ataques al libre ejercicio del oficio ha tomado relevancia en nuestro país. Las autoridades han anunciado acciones encaminadas a la elaboración de un mapa de riesgos que permita emprender actividades de protección para los periodistas. Las primeras acciones anunciadas son relevantes, ya que muestran la voluntad del presidente Enrique Peña Nieto, y de los gobernadores; sin embargo, los primeros análisis académicos señalan más a la impunidad y abusos de autoridades que a la delincuencia organizada.

Es urgente que las autoridades tiendan canales con los periodistas, y comunicadores, para lograr bases sólidas que permitan sentar acciones de prevención, que se traduzcan en menos ataques a la libertad de expresión.

Los periodistas debemos ocuparnos en impulsar una agenda legislativa que permita despenalizar los delitos de prensa, garantizar el secreto profesional e impulsar una iniciativa legal de periodismo de alto riesgo, así como promover un reparto equitativo de la publicidad oficial. El primer paso ya está dado.

tomeloconcalmacolumna@gmail.com

*Maestro en Comunicación Institucional por la Universidad Panamericana. Socio Fundador del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo.

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