21 mayo 2019
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Stalingrado

18 MDP, robo a jubilados

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / mayo . 13, 2017.

La corrupción e impunidad van de la mano, una de la otra no puede estar separadas, vamos, son tan necesarias, que, gracias a los actores políticos y funcionarios de los tres niveles de gobierno, es como cometen todo tipo de violaciones a la Constitución y leyes que derivan, perjudicando directamente al pueblo.

En este caso, citaremos como ejemplo un hecho vergonzoso tecnócrata, como lo es la privatización de Ferrocarriles Nacionales (FNM). Sin embargo, para poder llegar a la infamia de cómo un nefasto y supuesto líder de Ferronales, de nombre Víctor Flores Morales, quebró y cometió fraude maquinado contra la Federación de Jubilados, por la cantidad de 13 mil 500 millones de pesos que lo integraban en un fideicomiso inexistente.

El ferrocarril en México se remonta a las concesiones otorgadas por Maximiliano I de México continuadas después por Benito Juárez. Pero, la empresa fue creada bajo el gobierno de Porfirio Díaz, ya que bajo su gobierno de 30 años fue desarrollada la mayor parte de las vías férreas que actualmente existen. De hecho, el mayor interés del Gral. Díaz fue desarrollar al país industrialmente, pero tuvo un especial ahínco por el ferrocarril.

En la historia del mundo, tenemos que el ferrocarril fue el motor de dos revoluciones, la Mexicana de 1910, y la bolchevique de 1917. Siendo que, el Ferrocarril Sud-Pacífico de México estaba bajo régimen del ferrocarril estadounidense Southern Pacific y algunas vías del noreste de México eran del ferrocarril Atchison, Topeka & Santa Fe. En el centro del país operaba la empresa Ferrocarril Central Mexicano, todas de capital extranjero.

José Íves Libatour, en 1900, dispuso que la Secretaría de Hacienda la primera Ley General de Ferrocarriles. Esta ley estableció otorgar concesiones para tender líneas férreas únicamente cuando estas satisficieran las necesidades económicas del país y unieran el interior de la República con los puertos comerciales de mayor importancia. El 29 de febrero de 1908 se firmó el convenio entre el gobierno federal y las fusionadas empresas del Ferrocarril Central y el Ferrocarril Nacional para crear la Compañía de los Ferrocarriles Nacionales de México (FNM), en donde el Estado mexicano tenía una participación aproximada del 58% de la red ferroviaria. El Gral. Lázaro Cárdenas del Río los expropió y los puso bajo manos mexicanas completa y definitivamente en 1937. Más tarde, en el año de 1987, el gobierno mexicano decidió fusionar los ferrocarriles FCP, SBC y CH-P en una sola entidad y creó FNM: Centro, Sur, Pacífico, Pacífico norte, Sureste y Noreste, que eran supervisadas directamente por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en sus diferentes épocas.

Ernesto Zedillo, en su afán de continuar con al ánimo salinista de privatizar todo, decide que muera una parte esencial de la soberanía con FNM en 1995 (aunque ya se había concesionado la primera compañía férrea privada en México en 1994, que fue TFM, la cual concesionó las líneas del noreste y parte del centro y en 2005 cambió de nombre y esquemas a KCSM ), por lo que cada vez se iba incorporando una empresa ferroviaria privada; por ejemplo, en toda la zona Pacífico del país FNM cerró operaciones durante todo el transcurso del año de 1997 y parte de 1998, quedando así la nueva empresa incorporada en febrero de 1998 Ferromex. Además, se otorgaron concesiones por 50 años a cada una de las empresas privadas, cerrando FNM operaciones definitivamente en el transcurso de 1999, y de Ferrocarriles Nacionales de México y surgieron cinco empresas extranjeras. Curioso es que Zedillo forma parte del equipo de asesores de dichas empresas.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

*Analista político y de prospectiva social

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