23 marzo 2019
El Popular

De frente y de perfil

Debates, ¿para qué?

Por Ramón ZURITA SAHAGÚN. / mayo . 11, 2017.

En verdad los debates entre candidatos sirven para algo. Orientan a los electores, definen posiciones, enseñan las ideas de unos y otros, muestran los programas y proyectos a realizar, en caso de gobernar.

Nada de eso, por el contrario, solamente sirven para el desahogo y desfogue de los participantes, para llenarse de lodo, salpicar al contrario, hacer causa común en contra de uno de ellos y lo peor de todo, ni siquiera los ven.

Segundo debate entre los aspirantes al gobierno del Estado de México y en nada fue diferente al primero. Las estrategias, actitudes y las palabras de unos y otros, fueron similares a las usadas en el primero de los encuentros.

Alfredo del Mazo, mostrando soberbia y una superioridad que lejos está de tenerla. Josefina Vázquez, dejando en claro que sus tamaños son sumamente menores para competir por un cargo de elección popular. Delfina Gómez enseñando su vocación de maestra, sin convencer a los alumnos. Juan Zepeda, clarificando que es el gran alfil para contrarrestar a los adversarios mujeres. Teresa Castell de Oro, derrumbándose entre uno y otro debate, mostrando que fue flor de un día y Óscar González Yáñez, insípido e incoloro.

La conductora del debate, lejos del aplomo, conocimiento  y manejo escénico, mostrado por Javier Solórzano durante el primero.

Pero el debate en sí, fue una pérdida de tiempo para quienes lo seguimos que mostró ser una calca del primero y que no convenció a nadie, ni siquiera a aquellos indecisos que pudieron verlo.

Los debates iniciados en 1994, durante la contienda presidencial de aquel año, fueron un gran atractivo y aunque en algunos de ellos si se llegan a debatir ideas y proyectos (los menos) no garantizan el conocimiento de los candidatos y ni siquiera el que quien resulte ganador resulte favorecido en las urnas por el aplastante voto ciudadano.

Hay varios casos que ejemplifican eso. En 1994, Diego Fernández de Cevallos se vio superior a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y a Ernesto Zedillo Ponce de León, fue considerado la gran revelación y el triunfador de ese encuentro, pero no le bastó para ganar la elección, aunque se aducen otras razones.

Seis años después, la gran revelación en el debate resulta ser Gilberto Rincón Gallardo, un veterano militante de la izquierda, quien emerge como la gran figura de esa confrontación se habló mucho de él como un político congruente, pero con su candidatura su partido ni siquiera alcanzó el registro.

Roberto Campa surge como el triunfador del primer debate en 2006, cuando arrasó con Roberto Madrazo, aunque su partido ganó el registro por aquel estribillo de uno de tres. Los votos a favor del candidato presidencial ni siquiera llegaron al medio millón de sufragios, lo que equivalía a menos del uno por ciento del total de sufragios emitidos.

Es ampliamente conocido que el gran triunfador del primero de los debates presidenciales de 2012 fue la edecán, que atrajo la mirada de propios y extraños y se convirtió en una sensación en las redes sociales.

Por lo regular, los debates son de simples ocurrencias y lo que rebota en la mente de los que los siguen son las frases chuscas que llegan a impactar en algunas personas, pero que se encuentran lejos de inducir el voto a favor de alguno de los contendientes.

Una de esas grandes ocurrencias se dio con el mote del “niño de dieces” que le espetó en la cara el panista Diego Fernández de Cevallos al priista Ernesto Zedillo Ponce de León.

Otro más fue cuando el priista Manuel Añore Baños cuestionó a su adversario, examigo y excompañero de partido, Ángel Aguirre Rivero, convertido al perredismo, sobre la manera en que podía llamarlo. Ya fuiste priistas y ahora perredista, como te puedo llamar preguntó y la respuesta de Aguirre Rivero fue contundente, como siempre, jefe.

Lo que queda claro es que en el Estado de México, los debates no sirvieron para clarificar ideas o revisar proyectos y menos para que los aspirantes explicaran sus propósitos, en casa de ganar la elección estatal.

Ya se verá en el momento de emitir los votos, si es que los debates ayudaron para jalar votantes a las urnas o simplemente los alejaron aún más, ya que en Edomex se prevé una baja asistencia a las urnas.

Acciones en Veracruz

El gobierno veracruzano se encuentra sumamente atareado, a la búsqueda de un mayor número de personajes vinculados al saqueo de las finanzas del estado y a la obtención de beneficiosos contratos con el gobierno de la pasada administración.

Fue por eso que algunos ciudadanos de dieron a la tarea de retirar las letras del  hospital de la Villa de Allende, frente a Coatzacoalcos, que ostentaba el nombre de Karime Macías, la cuestionada exprimera dama del estado, quien tranquila y, tal vez, sin enterarse de la decisión vive y disfruta de Europa.

Contra Karime no hay nada dijeron el procurador general de la república, Raúl Cervantes, y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, con todo y que algunos de los prestanombres que usaba Javier Duarte de Ochoa la han señalado como partícipe en el latrocinio.

Ella continuará, por lo pronto, sin problemas aunque ya se rastrea el ejercicio de algunas de esa primera damas que han actuado en los tiempos recientes como presidentas del DIF y el destino de los recursos que esa dependencia usa y que son abundantes como la abundancia que pregonaba Karime (según se dice) se merecía,

Email: ramonzurita44@hotmail.com

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