26 mayo 2019
El Popular

De frente y de perfil

La importancia del trapecio

Por Ramón ZURITA SAHAGÚN. / mayo . 04, 2017.

Si hay un deporte en el que los gobernantes mexicanos demuestran gran habilidad es el del trapecio, claro que lo hacen siempre con red de protección, para no sufrir daño alguno en su salto.

De los actuales gobernadores, hay una gama inmensa de personalidades que migraron de un lado hacia otro, para cumplimentar sus sueños de ganar una elección.

Varios lo intentaron por el partido de sus amores, considerado así por ser la primera opción en su vida política y fracasaron, pro en segundas y terceras oportunidades alcanzaron su propósito.

El ejemplo más representativo de ello es Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador de Veracruz, quien militó largos años en el PRI, donde perdió su primera elección como candidato a diputado federal. Después consiguió serlo tres veces más, pero en la segunda compitió internamente, como priistas, por la candidatura a gobernador y fue relegado.

Apostó seis años después como militante del PAN y perdió, pero el año pasado alcanzó la victoria, enarbolando la bandera blanquiazul.

Carlos Joaquín González fue diputado federal priista y se mantuvo firme dentro de ese partido, cuando su compañero de escaño, Roberto Borge Angulo le ganó la mano y consiguió ser candidato del PRI y gobernador de Quintana Roo. Espero seis años y nuevamente le escamotearon la nominación del tricolor, por lo que migró para encabezar una alianza entre PAN y PRD y ganar con amplitud los comicios. Hoy es gobernador de Quintana Roo.

Jaime Rodríguez Calderón El Bronco, fue un militante de a pie del PRI y como tal logró ser alcalde de García, diputado federal y local, pero nadie le creyó pudiese tener alcances de candidato a gobernador. Algunos poderosos empresarios sí le creyeron, lo impulsaron y se convirtió en el primer candidato independiente a gobernador en ganar, renunciando antes al PRI.

Arturo Núñez Jiménez fue diputado federal por el PRI y un activo importante de ese partido, por lo que decidió participar en una contienda interna por la candidatura al gobierno estatal, se habló de dados cargados y perdió la interna ante Manuel Andrade Díaz, su operador en el estado. Arturo aguantó todavía tres años más como priista, renuncio al partido y ganó los comicios como senador. Seis años más tarde ganó la elección para gobernador, ya con los colores del partido del sol azteca.

José Antonio Gali Fayad, fue militante priista, hasta que, como parte del equipo de Rafael Moreno Valle, pasó a formar parte de los activos panistas. Gali Fayad fue alcalde de Puebla y después ganó los comicios de gobernador y hoy desempeña esa función en el estado de Puebla.

José Rosas Aispuro Torres, fue priista y como tal logró ser diputado federal y alcalde de Durango, pero no consiguió la candidatura a gobernador la que le fue entregada a Ismael Hernández Deras, por lo que esperó otra oportunidad, la que solamente consiguió cuando renunció al partido tricolor y se enroló en el PAN, aunque no pudo ganar en 2010, siendo vencido por Jorge Herrera Caldera. Seis años después compitió nuevamente como parte de una estratégica alianza del PAN y PRD y venció, sin grandes problemas, a los demás candidatos.

Graco Luis Ramírez Garrido Abreu militó en el Partido Socialista de los Trabajadores, del que fue diputado federal hasta en dos ocasiones. Luego migró al PRD, donde fue nuevamente diputado federal y senador, esperando mejores tiempos para competir por el gobierno estatal y ganar los comicios en el estado de Morelos.

Esta es la lista de los actuales gobernadores que pasaron por otros partidos antes de lograr sus sueños de gobernantes.

Desde que se dio el salto democrático en los estados, con el primer gobierno no priista en Baja California, la historia del trapecio es sumamente amplia, con ex priistas mayormente optando por otras siglas para ser gobernadores.

Gabino Cué, Oaxaca; Rafael Moreno Valle, Puebla; y Mario López Valdez, Sinaloa, lo hicieron como parte de una alianza PAN-PRD.

Antes de ellos, los expriistas Antonio Echavarría Domínguez, Nayarit y Pablo Salazar, Chiapas, lo habían conseguido el primero por la misma dupla PAN-PRD y el segundo por una alianza de nueve partidos.

Leonel Cota en Baja California Sur, Ricardo Monreal y Alfonso Sánchez Anaya, pasaron del PRI al PRD y ganaron.

Marcos Alberto Covarrubias Villaseñor militó en el PRD y logró ser gobernador con el emblema del PAN en BCS.

Héctor Ortiz fue un activo del PRI durante largos años y al ser impedido de ser el candidato a gobernador, renunció y compitió con las siglas del PAN, ganando la elección en Tlaxcala.

Leonel Godoy Rangel militó muchos años antes de ser gobernador en el PRI, pero fue como perredista que consiguió la victoria en Michoacán, después de ser diputado y senador por el sol azteca y el Frente Democrático Nacional.

Finalmente, tres exgobernantes del Distrito Federal alcanzaron esa distinción dejando al primer partido en que militaron. Cuauhtémoc Cárdenas ya había gobernado Michoacán como priista y como perredista el DF; Andrés Manuel López Obrador tuvo un rápido paso por el PRI, pero fue con el PRD que logró el DF y Marcelo Ebrard militó en el PRI y PCD, antes de ser gobernante del DF con el PRD.

Juan Zepeda

Se nota la incorporación de Emilio Trinidad Zaldívar como enlace con los medios de Juan Zepeda, el candidato del PRD al gobierno mexiquense.

Fluye la información de los eventos del exalcalde de Netzahualcóyotl y este avanza con paso firme en busca del voto, para meterse de lleno en la disputa.

Email: ramonzurita44@hotmail.com

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