21 mayo 2019
El Popular

Stalingrado

Política insalubre

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / marzo . 18, 2017.

La vida en nuestro país se encuentra en una encrucijada tanto peligrosa como cruel ante los niveles alarmantes de corrupción e impunidad con que actúan políticos, gobernantes y castas empresariales. Todos con voracidad ante un pastel llamado México, al grado de que se sirven de leyes y legisladores para hartarse, sin miramiento alguno.

Los eventos históricos, donde el pueblo participó en defensa de la nación en su construcción, aunado a personajes que brindaron su entereza para coadyuvar a la convocatoria de hacer historia del pueblo, hoy, son fechas simbólicas, para dejar sentado que, para aparentar nacionalismo, se limitan a suspender labores y clases escolares. Sin embargo, ese quehacer histórico es un estorbo, porque la unidad y dignidad social, no debe fortalecer su memoria, al contrario, el sistema corrupto, impulsa la atomización de un pueblo, despojándolo de identidad y cultura.

La era tecnócrata nos robó presente y futuro, porque nos despojaron de garantías individuales y colectivas, al castrar a la Constitución a su antojo, siempre velando por sus intereses, jamás por y para el pueblo. Es tal el grado de degradación, que desde los ochenta y noventa, con la firma del TLC, se pierde un posible desarrollo económico y productivo, imprimiendo que millones de compatriotas fueron obligados a fugarse a la nación de la explotación mundial, los Estados Unidos.

Este 21 de marzo es aniversario del nacimiento de Benito Juárez, a quien hoy se le cita como simple formulario, porque sus acciones no encajan con la ambición del poder. Juárez, muy puntual dijo: “no se puede gobernar con base en impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes. No se pueden improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, disponiéndose a vivir, en la honrada medianía que proporciona la retribución que la ley les señala”. Encontramos atinadas sus palabras, porque los tecnócratas en el poder hacen todo lo contrario a la dignidad nacional.

Los partidos y sus personeros emplean a sus instituciones como trincheras de disputarse los beneficios del poder, jugando a la democracia, justificándose de que fueron electos por el pueblo. Falso, porque cada elección se incrementa la abstención como voto nulo, como manera inconsciente de rechazo ante tanta impunidad con la que actúan.”Siempre he procurado hacer cuanto ha estado en mi mano para defender y sostener nuestras instituciones. He demostrado en mi vida pública que sirvo lealmente a mi patria y que amo la libertad. Ha sido mi único fin proponeros lo que creo mejor para vuestros más caros intereses, que son afianzar la paz en el porvenir y consolidar nuestras instituciones.” Juárez nos expone lo que malévolamente los caciques ejercen la perversidad del y en el poder, como método de afianzar sus intereses, destrozando soberanía y al pueblo.

No existe garantía social, como tampoco laboral, salarial, en sí, violación sistemática a nuestros derechos todos. Damos cuenta cómo los personeros del poder, enquistados en los congresos, traicionan a la clase trabajadora, en cuanto a que el 20 de febrero del presente las fracciones del PAN, PRI, PVEM, Panal y PES aprobaron que cuando un trabajador enferme por causas laborales, sólo se le pague 50 y no 100 por ciento de su salario, además de que el empresario determinará cuáles enfermedades serán susceptibles de pago. Condición que se turnó a la cámara de senadores a su revisión. Sin embargo, este 14 de marzo la Comisión del Trabajo de la Cámara de Diputados aprobó con nueve votos de PRI, PVEM y PAN, cambios a la Ley Federal del Trabajo, en la que se establece revisar “cada cinco años” las incapacidades permanentes otorgadas por enfermedades adquiridas en hora laboral y “cuando sea conveniente para el país” lo que implica que, si a un trabajador se le diagnostica enfermedad adquirida en el trabajo y se le otorga la llamada “incapacidad permanente”, por la que el patrón le debe pagar el 100 por ciento de su salario, ahora se le podrá hacer una nueva valoración médica cinco años después y regresarlo a trabajar o dejarle de pagar “por ser conveniente para el país”. Siendo que el Artículo 514 es castrado de un beneficio de la clase trabajadora, para beneficiar a la burguesía, quien ahora decide la calidad de vida de los trabajadores. Todo al amparo de legisladores amorales y cobardes.

¿Cuántos miles de mexicanos perciben salario mínimo, lo que representa 80.04 pesos al día, por una jornada laboral de ocho horas? En México, los senadores tienen un sueldo mensual base, sin prestaciones, de 117 mil 400 pesos al mes. De diputados, senadores y magistrados los sueldos no corresponden a las tareas que deben y están obligados. Son rémoras en el poder, mientras la clase trabajadora se desangra diariamente, para beneficio de esta casta. También nos han restado derechos en pensiones y jubilaciones, mediante las Afores, quienes son vampiros de nuestros ahorros. “Como hijo del pueblo nunca podría olvidar que mi único fin debe ser siempre su mayor prosperidad”, Juárez.

Trump es el perfecto traductor de cómo la corrupción y ambición de saquear a una nación, hoy estamos limitados económicamente para sostener dicha soberanía, que ha sido burlada y saqueada, conduciendo a millones de ciudadanos a la miseria más abyecta. Mientras, las castas divinas se regocijan de cómo engordan sus capitales.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) establecen que, en 2005, Bolivia tenía 63.9 por ciento de pobres y bajó a 42.4 por ciento en 2011. Brasil registraba 36.4 por ciento y la disminuyó a 18.6 en 2012. Perú, por su parte, tenía 52.5 por ciento y para 2012 registraba 25.8, México tenía 31.7 por ciento de pobres en 2005, y 37.1 por ciento en 2012. Todos estos datos son sin tomar en cuenta los porcentajes de indigencia.

“Los hombres no son nada, los principios lo son todo”, Juárez.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

* Analista político y de prospectiva social

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