23 mayo 2019
El Popular

Tómelo con calma

Los tiempos de Margarita; de Calderonistas a Zavalistas

Por Fernando MORA. / marzo . 02, 2017.

  • Las preferencias electorales en las últimas semanas
  • No habrá deportaciones masivas de Estados Unidos; estas se dan desde hace varios años.

El pasado fin de semana, Margarita Zavala se reunió con más de 2500 exfuncionarios de los gobiernos panistas de Vicente Fox Quezada y Felipe Calderón Hinojosa (2000 - 2012); Con el sustento de que han sido parte de gobiernos humanistas que dieron estabilidad económica a México, al saber enfrentar crisis y generar desarrollo y bienestar para la población, Zavala convocó a profesionistas  a sumarse a su proyecto por México.

En uso de la palabra; Fausto Barajas, Javier Usabiaga, Alberto Cárdenas, y Consuelo Sáizar, destacaron los programas sociales que permitieron disminuir la pobreza, modernizar la gestión administrativa del campo, alcanzar la cobertura Universal en Salud, hacer de México uno de los países más visitados, sentar las bases para mejorar el medio ambiente, y formar una nueva generación de servidores públicos.

La aspirante a la candidatura presidencial por Acción Nacional destacó su situación en las preferencias electorales, lo que la ubica en empate técnico con Andrés Manuel López Obrador, y por ello convocó a los reunidos a volverse Zavalistas y emprender la construcción de redes de apoyo con ciudadanos, académicos,  organizaciones de la sociedad civil, y periodistas que den cuenta de cómo se puede aprovechar la experiencia de todos los exfuncionarios, para evitar pasar por un curva de aprendizaje.

Margarita Zavala expuso un proyecto incluyente basado en la sociedad, que permita sacar a México de la condición de rezago en la que se encuentra, mirando hacia adelante con experiencia probada. Es tiempo destacó de pensar distinto, imaginar y trabajar por nuestra sociedad y por México.

Tómelo con atención.- En las últimas semanas y a partir del gasolinazo registrado a principios de año, las distintas casas encuestadoras se han abocado a actualizar sus ejercicios de opinión, dejando al descubierto la estrepitosa caída del Partido Revolucionario Institucional, y en particular, de Enrique Peña Nieto. Si bien el Primer Mandatario ha señalado su responsabilidad de asumir el costo político por la liberación en el precio de los energéticos, cabe destacar un dato; en su origen, las encuestadoras median los niveles de aceptación de un gobierno y de los funcionarios. A lo largo del último año, la mayoría de los estudios ya incluyen el nivel de desaprobación del gobierno y del presidente de la República.

En este tenor cabe destacar que no existe antecedente de una desaprobación superior al 85 por ciento, como la que hoy señalan a Enrique Peña Nieto y su administración, destacando que en el rubro de aprobación apenas se alcanza un 12 por ciento.

Por lo que hace a los datos rumbo al 2018, a más de 18 meses de distancia se observa una ventaja de Andrés Manuel López Obrador, ubicándose por encima de los 22 puntos; seguido por Margarita Zavala, alrededor de los 20 puntos porcentuales; una tercera posición poco clara para los candidatos independientes con 18 puntos, y en la cuarta posición con 14 puntos se localiza el Partido Revolucionario Institucional. Es preciso destacar que en todos estos ejercicios, una tercera parte de los encuestados aún señala no tener una preferencia electoral, lo que deja de manifiesto que la contienda aún no arranca, y la definición vendrá de ese tercio de indecisos que aún no tienen una definición.

En este sentido, salvó López Obrador que será el abanderado de Morena, el resto de los partidos políticos, habrán de pasar por procesos internos que generarán fracturas y ajustes; por lo que aún no hay nada escrito con rumbo a la elección presidencial.

Tómelo con Interés.- En su vista a México la semana pasada Rex Tillerson, secretario de Estado de la Unión Americana, dejó en claro que su país no emprenderá acciones de deportación masiva de inmigrantes.  John Kelly, Secretario de Seguridad Interior, dejó en claro que el ejército norteamericano no será empleado para cazar inmigrantes indocumentados.

Hay que tener en cuenta que entre 2005 y 2008 los índices de deportación de Mexicanos de la Unión Americana, se ubicaban en cerca de 150,000 por año; a partir de 2009 la cifra prácticamente se duplicó, llegando a 391,000 de los cuales más de 256,000 no tenían registro criminal. Para 2010 del total de 11.3 millones de inmigrantes indocumentados que ingresaron a los Estados Unidos, el 58 por ciento tenían nacionalidad mexicana. Solo como datos; en sus administraciones Gerorge W. Bush deportó en todo el periodo a 2 millones de mexicanos, mientras que Bill Clinton tuvo un total de 869,000.

Resulta curioso, que en su primer mes de mandato, Barack Obama deportó a 45,000 mexicanos; mientras que Donald Trump en enero de 2017, tan solo deportó a 13,000 mexicanos. En el último año de gestión de Obama se deportaron más mexicanos, que en la década del 2000 al 2010. De ahí las declaraciones de Rex Tillerson, en el sentido de que los Estados Unidos no realizaran una deportación masiva de connacionales, ya que tan sólo mantener las acciones migratorias de los últimos cuatro años, ya implica una política migratoria de alta deportación.

A que obedeció que Barack Obama emprendiera en la segunda mitad de su administración acciones de alta deportación hacia México; por un lado a los acuerdo bilaterales que establecían el respeto a los derechos humanos y que implicaron programas de deportación, sin dejar un expediente administrativo migratorio cuando era por voluntad del inmigrante; por otro, a que se elevó el número de indocumentados que cruzaban la frontera, y finalmente, a que existen muchos acuerdos no cumplidos por parte de las autoridades mexicanas, a partir de iniciativa Mérida como lo son la clasificación de información; los biométricos en la frontera sur, y los programas de visitante local y trabajador fronterizo, que sellarían de algún modo la frontera sur de México y que no llegaron a buen fin.

Así, queda claro que la administración de Donald Trump no contempla nuevas acciones a las que ya se llevan a cabo cotidianamente, desde hace varios años, y que no tendrían la capacidad de incrementar el número de deportaciones, ya que en los últimos años ya es muy elevado.

Correo: tomeloconcalmacolumna@gmail.com

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Facebook: Fernando Antonio Mora

*Maestro  en  Comunicación  Institucional  por  la  Universidad Panamericana. Socio Fundador del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo.

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