21 mayo 2019
El Popular

Stalingrado

México en lucha

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / febrero . 25, 2017.

No es la primera vez que nuestro país se encuentra en una crisis profunda política y económica, derivada por y a través de la corrupción e impunidad con la que actúan gobernantes y poderes fácticos, derivando en debilidades de aplicar una dignidad nacional, ante amenazas externas, como es la postura del Imperialismo norteamericano con Donald Trump, quien denigra a el gobierno federal, al imponerle condiciones totalmente violatorias a la legalidad internacional.

Si incursionamos en nuestra historia, encontramos cómo en cada intervención extranjera, obedece a su política agresiva de incrementar su poder económico, mediante la presión diplomática de inicio, para luego la intervención militar. Tal es en la guerra entre los gringos contra México en 1848, por primera vez, aunque han sido más de cien las acciones agresivas norteamericanas contra nuestro país. Luego, Francia, también ve una oportunidad para expandir su poder, al invadirnos en una cruenta guerra patria, ubicando que mientras los gringos se desangraban entre hermanos en la guerra de secesión, se respaldaron con traidores vencidos en la guerra de Reforma como aliados, donde una vez más, es el pueblo que se convocó para vencerlos.

Luego de la intervención militar norteamericana, ante el robo de la mitad de nuestra nación, el 30 de Mayo de 1848, se firma el Tratado de Guadalupe, donde se fijan las condiciones de armisticio, así como políticas fronterizas y de respeto binacional. En el artículo 5, de dicho documento, un fragmento nos dice que: “La línea divisoria que se establece por este artículo, será religiosamente respetada por cada una de las dos Repúblicas; y ninguna variación se hará jamás en ella, sino de expreso y libre consentimiento de ambas naciones, otorgado legalmente por el gobierno general de cada una de ellas, con arreglo a su propia Constitución”. (Archivo General de la Nación, Gobernación, leg. 1893, caja 2383, exp. 2, f. 55.)

Para poder desglosar el tema, nos tenemos que remitir una vez más a la historia, donde nuestro país ha destacado por ser digno representante de los principios de Benito Juárez, con aquello de hacer valer soberanía, mediante el respeto entre naciones, principio que se amplía con la Doctrina Estrada. En cada proceso, México, ha estado presente. Recordemos que José Martí, Sandino y miles de extranjeros, estuvieron en nuestro país, pues les garantizaba su libertad y vida, además de dignidad como patriotas en sus países. México tuvo destacado papel en proteger a naciones y ciudadanos, ante las injusticias, como en Etiopía, cuando la Italia fascista la invadió, donde nuestro país les brindó todo tipo de apoyo; en la guerra civil en España, también estuvimos presentes, incluso, cuando el nazismo invadió la ex URSS, una vez más, el pueblo mexicano mandó recursos materiales en la defensa de dicha nación y pueblo, donde estuvieron presentes mexicanos en el ejército rojo, como así fue en España. Nuestra diplomacia era madura, con amplios conocimientos de la legislación internacional, que hicieron pesar nuestra voz y opinión, bajo el argumento juarista y de Estrada, logrando el respeto internacional, al grado de que, gracias a nuestros diplomáticos, apoyados por gobernantes en turno, contribuyeron a la paz, o en evitar masacres y represiones, como también guerras de intervención injustas. Ese era nuestro papel internacional. Por ello, ante cada agravio imperialista contra nuestra nación, la voz internacional nos apoyaba.

Lamentablemente, mientras nuestro pueblo pugna por la justicia internacional, estimulados por dichos principios legales como humanistas, hoy, ante tecnócratas de todo tipo, resultan ajenos a la dignidad nacional, al grado de que, desde Vicente Fox, se extravía esa rica experiencia y presencia internacional.

Ante lo nefasto de Trump contra el pueblo mexicano en su país como en el nuestro, el miedo o ceguera de Enrique Peña Nieto, aunado a el triste papel de Videgaray, de carecer de dignidad de postular y defender nuestra soberanía y al mismo pueblo mexicano en ambas fronteras, de que no se nos violen nuestros derechos humanos, no atinan a ubicar la lógica de ejercer una posición de entereza nacional frente al imperio, quienes caen en el juego de la postura gringa, mostrando temor o debilidad para poder enfrentar con argumentos legales, nuestro derecho internacional. Porque no encuentro en estos políticos en el poder, que tomen en consideración que los ojos del mundo, están atentos a nuestra tragedia, al grado de que no pocos países latinoamericanos, de Asia, Europa, nos han mandado mensaje solidario, dispuestos a impulsar exigencias internacionales en nuestra defensa.

Nuestro gobierno federal está paralizado, como entecado, temeroso de que los diplomáticos gringos, den manotazo en la mesa y nos regañen como párvulos. Ya lo había advertido Videgaray, de que estaba para aprender. Ante tal nefasta como cobarde actitud, siempre resultará reprobado, al grado de que otro igual como el secretario de la SEP, Nuño, le daría vergüenza y terminaría reprobándolo.

Insisto, la mayoría de las naciones están en espera de que nuestro gobierno asuma su responsabilidad histórica frente al imperialismo. Y, mientras, continúa nuestro gobierno esperando un milagro, sin pensar que nos están metiendo en el infierno.

Una vez más. Trump advierte que el mundo se ha aprovechado de la nobleza del imperio, que los hemos saqueado. Postura hipócrita, porque el imperio es quien saquea a nuestras naciones. Si padece de una crisis económica y financiera, por su ambición, ellos la han provocado, generando crisis económica y financiera en el mundo, jodiendo más a nuestras naciones subdesarrolladas.

Si tuviera nuestro gobierno tantita madurez, conocimiento de política internacional, como también de legislación en esa línea, sabrían recurrir a cada instancia y organismos internacionales; para emprender una demanda que abarca desde el derecho internacional de soberanía, derechos humanos, comercial, etcétera, acto que se sumarían las naciones porque los gringos son los que han emprendido una guerra mundial.

Por sus actos torpes como de miedo, Guadalupe Olivas Valencia ha puesto nombre propio al lado más brutal de la política de deportaciones de Estados Unidos. Olivas se quitó la vida el martes al tirarse por un puente en Tijuana. Millones de mexicanos, ante la pobreza extrema y sin oportunidades de tener una vida digna, son obligados a migrar. Guadalupe, representa la tragedia nacional, como también un grito de exigir que ejerzan su calidad de representar a México.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

* Analista político y de prospectiva social

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