26 marzo 2019
El Popular

Tómelo con calma

¿Donald Trump cumple promesas de campaña?

Por Fernando MORA. / febrero . 04, 2017.

Sin duda en las primeras dos semanas de administración el presidente de Estados Unidos se ha vuelto un tipo de cuidado con sus órdenes ejecutivas. En los primeros días, al girar más de una decena de acuerdos, de los cuales cuatro involucraron en forma directa a México, creó incertidumbre sobre el futuro de nuestra economía. ¿Dichas órdenes ejecutivas, corresponden a una estrategia del presidente norteamericano? O se trata de recursos mediante los cuales cede espacios a los republicanos, y cumple compromisos de campaña.

Trump, como empresario, se ha observado como un neoliberal que promueve un nacionalismo radical, pese a no ser un conservador, lo que no satisface a muchos republicanos. Pero volviendo a las órdenes ejecutivas, habrá que analizar qué ha sucedido. Tomando en consideración las últimas gestiones presidenciales, en los primeros años de administración de Bill Clinton, George Bush y Barack Obama, los presidentes han emitido entre sesenta y setenta órdenes ejecutivas de las cuales han progresado al librar objeción del Congreso y de la Suprema Corte, en promedio tan sólo 8 por ciento o sea entre 4 y 6 de las mismas; sin embargo, ello no implica que lleguen a buen término.

Como ejemplo una de las primeras órdenes ejecutivas de Barack Obama fue el cierre de Guantánamo, centro de reclusión, que aún opera con más de 40 presos. La voluntad y la disposición del presidente Obama pese a la no objeción del Congreso y la Suprema Corte, no pudo llegar a buen término. Nada garantiza que las órdenes ejecutivas de Donald Trump no prosperen. Al día de hoy el récord de más órdenes ejecutivas emitidas por un presidente lo ostenta Franklin Delano Roosevelt, quien emitió más de 120 en el primer año de su mandato. Trump en dos semanas ha emitido 18 y pudiera llegar o superar esa marca. Lo que llama la atención es que cuatro de estas primeras disposiciones tengan que ver en forma directa con México, lo que genera incertidumbre y puede eventualmente debilitar nuestra economía. El riesgo es que se retiren inversiones de México, lo que sí sería dañino para nuestro país.

Tómelo con atención. El presidente Donald Trump ha intentado desde su triunfo mostrar a México como un país débil y oportunista, que a su punto de vista y entender ha sacado ventaja a Estados Unidos. Sin duda, su visión como empresario es hacer ver débil a sus adversarios, ante una eventual negociación.

En este escenario, el gobierno mexicano ha pactado en las últimas décadas acuerdos comerciales; sin embargo, nunca dejó de ver como eje de los negocios a Estados Unidos y Canadá. Por ello, en efecto, el mayor índice de transacciones comerciales se realiza con América del Norte (56 por ciento de las exportaciones). Es claro que Estados Unidos necesita inversiones y negocios con México, por ello se plantea una renegociación y no una salida del NAFTA; sin embargo, lo que Trump pretende es hacer ver débil a México, ante una renegociación para establecer condiciones que favorezcan a Estados Unidos, con una redacción dura que por un lado, cumpla sus amenazas y promesas de campaña, y por el otro saque ventaja para su país. En este escenario, ¿estamos preparados para negociar con los Estados Unidos?

Sin duda Trump está midiendo el terreno, por lo que no debe sorprendernos la filtración de información y otras maniobras, encaminadas a debilitar al gobierno mexicano ante los ojos de los norteamericanos.

Tómelo con Interés. Sin temor a equivocarnos México debe buscar construir una visión sólida como nación, para enfrentar los grandes retos que implica la relación con Estados Unidos. No es sólo estar unidos. Es mostrar una posición dura en la que sin temor mostremos iniciativas para un nuevo marco regulatorio comercial.

La negociación debe partir, en efecto, de defender nuestra soberanía y mostrar nuestro malestar ante el muro fronterizo y otras iniciativas, que violenten una relación sana en igualdad de circunstancias.

No es sólo descifrar el estilo duro de negociación de Donald Trump y sus funcionarios; sino mostrar bases sólidas sobre las que debemos sustentar la defensa de posiciones, que den equilibrio a la relación bilateral entre México y los Estados Unidos.

tomeloconcalmacolumna@gmail.com

@Fernando_MoraG

* Maestro en Comunicación Institucional por la Universidad Panamericana. Socio Fundador del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo.

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