23 julio 2019
El Popular

Bregando

Carta abierta al gobernador del estado de Tlaxcala

Por Jaime OAXACA. / enero . 17, 2017.

Lic. Marco Antonio Mena Rodríguez

Gobernador del estado de Tlaxcala.

Gobernador Mena:

Sirva la presente para darle la enhorabuena por su cargo gubernamental; asimismo desearle que tenga mucho éxito durante su gestión, que los logros beneficien al estado; Tlaxcala y el país lo requieren.

Tlaxcala, usted lo sabe, es un estado conocido en toda la República mexicana por la crianza del toro bravo, habrá más emblemas; no obstante, el toro de lidia es quizá el símbolo más significativo.

Entiendo perfectamente que existen prioridades en su mandato, habrá asuntos que requieran su intervención inmediata; no obstante, desde mi óptica, atender fuentes de trabajo y derrama económica tienen relevancia. La tauromaquia no es un tema frívolo porque genera ambos rubros.

Sin importar que Tlaxcala sea el estado con menor superficie territorial de nuestro país, es el que tiene registradas más dehesas dedicadas a la crianza de toros bravos; 38, dice la agrupación de ganaderos. Independientemente del orgullo taurino que esto representa, significa un vasto potencial de labor humana remunerada económicamente.

No sólo es la crianza, la tauromaquia incluye corridas de toros y actividades culturales.

En actividades culturales puede decirse que Tlaxcala no tiene mácula alguna, es un paradigma digno de copiar. Pero en lo que se refiere a corridas y al cumplimiento del reglamento, el asunto es desastroso. Al público se le engaña, no se ofrece lo que se anuncia en los carteles, las burlas al que paga boletos están a la orden del día. Se salvan unos cuantos festejos.

En la presente misiva me referiré a las ciudades más importantes del estado: Apizaco, Huamantla y Tlaxcala Capital.

Apizaco, por ejemplo, ya ni tiene feria taurina, se organiza una corrida en marzo y otra en diciembre.

En Huamantla la feria se realiza en agosto, un festejo en octubre con motivo del aniversario de la población y algunas otras durante el año. El 14 de agosto se efectúa una de las corridas más importantes del país, la llamada Corrida de las luces. Con certeza absoluta le digo que en los últimos seis años ha resultado un festejo vergonzoso, con el agravante de estafar al público que compró un boleto muy caro, justificado sólo porque llegan a la cuidad de los muéganos visitantes en demasía, hablamos de La noche que nadie duerme.

La ciudad capital tiene la feria de Todosantos, la corrida del Sábado de Gloria, una en septiembre y algunas otras a lo largo del año.

Las corridas de toros generan: trabajo, dinero, turismo, promoción al estado, tradición, historia, conservación de nuestras raíces hispánicas, cultura.

Urge evitar engaños al público.

Es necesario cumplir con el reglamento taurino existente, responsabilidad del juez de plaza y del presidente municipal de cada población. Dicho reglamento es posible que tenga algunas fallas pero en ninguna parte menciona que las empresas taurinas podrán hacer lo que les dé la gana.

“No sé de toros”, suelen decir algunos servidores públicos de diferentes jerarquías para evadir la responsabilidad. Hacer cumplir los reglamentos de cualquier índole, nada tiene que ver con saber o no de toros.

Afortunadamente para el estado que gobierna usted no es ganadero de reses bravas. Por lo tanto no tiene compromisos con profesionales de la tauromaquia; no tendrá la obligación de quedar bien con empresarios, ganaderos, toreros, tal como sucedió con su antecesor. Todo gobernante tiene el deber de velar por los intereses de los ciudadanos y no los del gremio al que pertenece.

Ninguna ley lo obliga a usted a intervenir para que se cumpla el reglamento, pero si se acerca a los presidentes municipales y les da una palmadita cariñosa diciéndoles que hagan bien las cosas en tauromaquia, le aseguro que será suficiente para que Tlaxcala recupere prestigio taurino.

Gobernador Mena, reciba mi agradecimiento por la atención prestada a la presente misiva.

Le reitero mi deseo de éxito y para decirlo en términos taurinos, que los ciudadanos le concedan las orejas y el rabo de un toro que complicado, con genio, que tira derrotes por todos lados, ojalá tenga valor y poderío para lidiarlo y someterlo, en seguida ligarle tandas con torería y autenticidad, rematando la faena con una buena estocada.

Atentamente: Jaime Oaxaca

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