17 julio 2019
El Popular

Stalingrado

Herida profunda

Por Rodrigo ROSALES ESCALONA. / enero . 14, 2017.

Las últimas palabras que pudo emitir en radio Salvador Allende, antes de morir defendiendo la dignidad de una nación, fueron: “La Historia la hacen los pueblos”. Sin embargo, tenemos que actualmente, los criminales de cuello blanco, pretenden hacer de la historia una propiedad privada, donde el pueblo sea un lacayo más, sin derecho alguno ni garantías individuales. Sí, se eximen de ser la raíz de la perdida de la dignidad, de la soberanía; hacer de la nación, un páramo, una fosa común, donde el pueblo esté como un ente pierda capacidad de expresión, de demandar sus derechos, de conducir a la patria hacia un acto de dignidad, de poder extirpar del poder a estos cínicos y depredadores que comprometen a la nación hacia un abismo de ilegalidad y represión.

Ya Benito Juárez había advertido un panorama complejo como el actual, cuando dijo “Mientras que en las regiones de una política puramente ideal y teórica, los hombres piensan en organizar cámaras, en dividir poderes, en señalar facultades y atribuciones, en promediar y deslindar soberanías, otros hombres se ríen de todo esto, porque saben que son dueños de la sociedad, que el verdadero poder está en sus manos, que son ellos los que ejercen la real soberanía. Con razón el pueblo siempre siente ya que nacen y mueren constituciones, que unos tras otros se suceden los gobiernos, que se abultan y se intrincan los códigos, que van y vienen pronunciamientos y planes y que después de tantas mutilaciones y trastornos, de tanta inquietud y tantos sacrificios, no queda nada de positivo para el pueblo, nada de provechoso para esas clases infelices de donde salen siempre los que derraman su sangre en las guerras civiles, los que pueblan las cárceles y trabajan en las obras públicas, y para los cuales se hicieron, en suma, todos los males de la sociedad, ninguno de sus bienes”.

Desde Miguel Alemán (1940-146), gobiernos van, que el único objetivo del poder es esquilmar los bienes nacionales, hacer de las garantías individuales, de todos nuestros derechos sociales, como también de la pretendida democracia, un guiñapo, donde la corrupción es el síntoma que hiere profundamente al pueblo. Sin embargo, es con la llegada de los tecnócratas con Miguel de la Madrid, donde se profundiza la desigualdad, la vergüenza real como estúpida del actuar de todos ellos.

Antes, México era respetado en el mundo, por su calidad ética como moral, de hacerse escuchar bajo el principio de la Doctrina Estrada, empero, hoy, es un estorbo, porque es así como la mentada soberanía, es un juego de palabras para justificar la “modernización que requiere el país”. Es así como recobran sentido una vez más las palabras de Juárez, que son un clamor social.

Enrique Peña Nieto no encuentra cómo explicar el saqueo, para justificar un acto contrario a lo que aún marca la Constitución, el derecho de un pueblo a tener una vida digna, misma que es borrada bajo el incremento de la gasolina, luz y gas. Recurre a la manipulación de datos macroeconómicos, para advertir que, si no se incrementaban los precios, se tendrían que castigar más los beneficios sociales, empobreciendo más al pueblo.

Todavía se avienta la puntada de decir que el problema energético se inició con el nefasto Calderón. Considero que desde el inicio de su gobierno estaba obligado a decir que así le dejó las finanzas nacionales; pero no, porque existió un pacto de no agresión, para poder afianzar su poder. Hoy pagamos las consecuencias de una serie de gobiernos nefastos que saquean al pueblo, aniquilaron al campo, transformándolo en un desierto improductivo, ante la falta de políticas públicas para hacerlo productivo, y forme parte de la soberanía alimentaria. Los bienes nacionales como Pemex, han sido sistemáticamente conducidos al saqueo, al abandono, a la agonía tecnológica, al desmantelamiento de todo, para poder venderlo, ser dependientes de energéticos extranjeros. Hoy pagamos las consecuencias. Insisto, Pemex no es mala, sino que la han destruido para que deje de ser nuestra.

Para poder vender la idea de que están preocupados por el pueblo, Peña Nieto emitió un “Acuerdo para el fortalecimiento económico y para la protección de la economía familiar”, mismo que asistieron los cómplices del mal. El mentado acuerdo, carece de lógica y prospectiva de desarrollo y beneficio real social, porque no se puede evadir que el incremento del precio a todo energético, al final de cuentas, golpea al pueblo.

La democracia no inicia con el voto electoral, sino con el respeto y aplicación constitucional de la justicia, donde los actos de corrupción e impunidad, sean merecedores de prisión, no de evasión de la misma. Las castas divinas, al ser beneficiadas ampliamente, evadiendo o manipulando la ley, pretenden darnos zanahorias y así mantenernos saturados de mentiras.

El país está con hartazgo e ira, ante tanto sinvergüenza, donde el PRI, PAN PRD y cada uno de los partidos rémoras, son depredadores y paleros del mal. Coincido en reducirles el presupuesto, en revisar cada peso invertido en ellos, para evitar que roben, como también exigir que cumplan el mandato popular por el cual fueron electos. Reducir el sueldo a todo funcionario de relevancia, a la mitad. Ser extremadamente estrictos en el manejo de los recursos públicos, auditoria profunda desde hace 30 años a la fecha a Pemex, CFE, IMSS, etcétera, para recuperar nuestro dinero e invertir en la mismas para hacerlas ampliamente productivas.

Por último, ante el embate estúpido de Trump en nuestra contra, no nos queda otra que formar filas en denunciar al gañán por violar nuestra soberanía. La patria y el pueblo está en juego histórico.

rodrigo.ivan@yahoo.com.mx

* Analista político y de prospectiva social

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